{"id":1066,"date":"2013-02-18T09:49:30","date_gmt":"2013-02-18T12:49:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=1066"},"modified":"2013-02-18T09:49:30","modified_gmt":"2013-02-18T12:49:30","slug":"organizacion-comunista-libertaria-ocl-de-chile-analisis-de-coyuntura-febrero-de-2013","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=1066","title":{"rendered":"Organizacion Comunista Libertaria (OCL) de Chile, An\u00e1lisis de Coyuntura, Febrero de 2013"},"content":{"rendered":"<p><strong>NOTA DE LA REDACCI\u00d3N: SIC Noticias ha tenido acceso al An\u00e1lisis de Coyuntura correspondiente a febrero de 2013, de la Organizaci\u00f3n Comunista Libertaria (OCL) de Chile , \u00a0en \u00e9l se analiza situaci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds desde la perspectiva de esta organizaci\u00f3n pol\u00edtica de raigambre anarquista. Por su naturaleza y por constituir, a nuestro juicio, un aporte al debate pol\u00edtico en nuestro pa\u00eds, reproducimos en forma \u00edntegra el documento que se nos hiciera llegar.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Redacci\u00f3n SICNoticias.cl<\/strong><\/p>\n<p><strong>An\u00e1lisis de Coyuntura &#8211; Febrero 2013<\/strong><\/p>\n<p><strong>I<\/strong><\/p>\n<p>El lento proceso de rearme del campo popular inaugurado el 2006 tuvo como hito las movilizaciones estudiantiles el a\u00f1o 2011; proceso de movilizaci\u00f3n que logr\u00f3 generar un amplio arco de solidaridad por parte de la poblaci\u00f3n que, por primera vez\u00a0 desde la dictadura, se articul\u00f3 masivamente en torno a una demanda que esta vez\u00a0 apuntaba a aspectos estructurales del modelo de acumulaci\u00f3n neoliberal, agudizando con ello la crisis de representatividad reflejada desde hace a\u00f1os en las encuestas de los diversos centros de estudios adscritos al bloque dominante.<\/p>\n<p>Un hecho a constatar es que en el marco de dicha coyuntura, el movimiento estudiantil tuvo el m\u00e9rito de sobreponerse a los intentos de la Concertaci\u00f3n y el Partido Comunista de encauzarlo institucionalmente en funci\u00f3n de su propia recomposici\u00f3n org\u00e1nica en un contexto de crisis. Hoy, cierta fracci\u00f3n de esa masa cr\u00edtica estudiantil, muchas veces no capitalizada pol\u00edticamente por aparato alguno, ha sabido responder (en parte) a los intentos de encauzamiento institucionales del reformismo. Es as\u00ed que de alguna manera, el movimiento estudiantil ha ido adquiriendo consciencia hist\u00f3rica de sus reales aliados y de sus propias trampas del pasado, actuando con una acentuada autonom\u00eda respecto de las expresiones pol\u00edticas adscritas al bloque en el poder, cuesti\u00f3n que se expresa con mayor visibilidad en los estudiantes secundarios que los universitarios.<\/p>\n<p>Nuestra apuesta si bien ha tendido a fortalecer la independencia del movimiento como expresi\u00f3n de una acumulaci\u00f3n de fuerzas que ponga en relieve el protagonismo de lucha de masas, ha reafirmado asimismo la necesidad de dotarnos como\u00a0 clase de procesos de desarrollo program\u00e1ticos que signifiquen un salto cualitativo en la construcci\u00f3n de una fuerza social revolucionaria. De esta forma en el \u00e1mbito educativo hemos\u00a0 apoyado desde nuestra inserci\u00f3n estudiantil, sindical, poblacional y campesina junto a organizaciones sociales y pol\u00edticas sociales, iniciativas program\u00e1ticas in\u00e9ditas como el Congreso Social por un Proyecto Educativo; esfuerzo que se suma al aporte de nuestros\u00a0 compa\u00f1eros en el desarrollo\u00a0 program\u00e1tico al interior del CONFECH y de la ACES.<\/p>\n<p>Estos esfuerzos que tributan al caudal de fuerzas transformadoras, han contenido, hasta cierto punto, el reflujo de la movilizaci\u00f3n; asimismo han contribuido a evitar una victoria\u00a0 aparente en el plano t\u00e1ctico, que implicara una derrota estrat\u00e9gica para el campo popular\u00a0 que hipotecara las posibilidades de rearme org\u00e1nico de las clases populares en un escenario de crisis de legitimidad de la clase pol\u00edtica y de emergencia de un cuestionamiento estructural al modelo neoliberal.<\/p>\n<p>Sin embargo, la capacidad de contenci\u00f3n resulta insuficiente. El movimiento se ha demostrado carente de herramientas para contraponer una alternativa a la alianza con los partidos pol\u00edticospropuesta por el reformismo, lo que expresa en un segundo nivel de an\u00e1lisis que el movimiento no es capaz de ir m\u00e1s all\u00e1 de una cierta inercia social que bloquea los procesos creativos populares, y, por el contrario, se queda con lo viejo. Hablamos de una cultura de masas que se cimenta en un saber hist\u00f3rico amarrado a los referentes tradicionales, situaci\u00f3n que la izquierda de intenci\u00f3n revolucionaria no logra revertir. Reacciona a la propuesta de alianzas con la clase pol\u00edtica con manotazos de ahogado, interpelando a eventuales aliados, \u201cal conjunto del pueblo\u201d, a la \u201cunidad con otros sectores\u201d a \u201clos trabajadores y pobladores\u201d, postura que si bien manifiesta una intencionalidad pol\u00edtica correcta y \u00fatil en determinados momentos como pol\u00edtica de contenci\u00f3n, refiere a una lectura de la realidad\u00a0 muy limitada que no contempla la situaci\u00f3n concreta, org\u00e1nica e ideol\u00f3gica de la clase trabajadora y el conjunto del campo popular, que aun no se sobrepone de la profunda derrota derivada de la Dictadura Militar.<\/p>\n<p>Los \u201cotros sectores\u201d interpelados, no s\u00f3lo se encuentran des constituidos, sino que adem\u00e1s sus expresiones embrionarias dif\u00edcilmente escapan de la sectorialidad en sus demandas, lo que nos debe llevar a interrogarnos sobre la situaci\u00f3n de la clase trabajadora y sus perspectivas. Para ello esbozaremos un r\u00e1pido vistazo a su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por ejemplo a nivel sindical, el desarrollo de una franja de trabajadores clasista es precario. Basta con fijarse en que el aumento sostenido de la cantidad de huelgas en el \u00faltimo tiempo, no es reflejo de un avance significativo en la composici\u00f3n de un nuevo movimiento sindical, que supere la burocracia y las limitaciones propias de la legislaci\u00f3n actual. No obstante existe el esfuerzo de un peque\u00f1o pu\u00f1ado de organizaciones que ha trascendido la esfera sectorial y est\u00e1 haciendo apuestas program\u00e1ticas. Estas organizaciones de base han sostenidos esfuerzos por converger en aspectos reivindicativos b\u00e1sicos, y aun cuando persista la carencia de propuesta pol\u00edtica y de referencialidad org\u00e1nica puede dar pasos importantes a partir de iniciativas nacionales de articulaci\u00f3n sindical y program\u00e1tica como el Congreso por un Nuevo Sindicalismo.<\/p>\n<p>En el plano territorial, las movilizaciones de Calama, Freirina, y Ays\u00e9n, si bien han permitido canalizar las demandas sociales en funci\u00f3n de una l\u00f3gica que pone en el centro el protagonismo de la comunidad organizada, se encuentran en gran medida mediatizadas por la intervenci\u00f3n pol\u00edtica que a nivel municipal y parlamentario desarrolla la Concertaci\u00f3n y el PC en funci\u00f3n de sus intereses corporativos. A nivel de las organizaciones territoriales y funcionales, la situaci\u00f3n no es distinta, la l\u00f3gica clientelar instalada desde los 90 \u201cnaturalmente\u201d las encauza al escenario electoral y por tanto a la funci\u00f3n de base de sustentaci\u00f3n de los diversos referentes que disputan la institucionalidad a nivel comunal, es m\u00e1s, la \u00fanica organizaci\u00f3n sectorial de alcance nacional del campo poblacional -FENAPO- se encuentra tensionada y absorbida por la coyuntura electoral dada la presencia de referentes que colocan este aspecto como centralidad del debate pol\u00edtico.<\/p>\n<p>No obstante\u00a0 el\u00a0 an\u00e1lisis de la realidad concreta de esta franja de pueblo clasista, es menester ocuparse de comprender las fuentes en el mundo popular (aquel\u00a0 descompuesto e inorg\u00e1nico) que alimentan la politizaci\u00f3n de los mismos. No se trata de acomodarse en constataciones vac\u00edas de la politizaci\u00f3n de la cotidianeidad, pero s\u00ed de comprender que algo existe y algo cambia en lo m\u00e1s profundo del mundo popular que permite o que alimenta en alguna proporci\u00f3n la constituci\u00f3n de sectores acotados pero de alta fortaleza pol\u00edtica y moral. En este sentido, la tarea compleja consiste en comprender y alinear dichos procesos con el propiamente pol\u00edtico org\u00e1nico de las organizaciones de la izquierda revolucionaria, cuesti\u00f3n que tiene que ver precisamente con aportar sustantivamente a la proyecci\u00f3n de la clase trabajadora como fuerza motriz de las transformaciones en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p><strong>II<\/strong><\/p>\n<p>La imposibilidad del movimiento estudiantil de encontrar aliados en el mundo social y el reflujo propio del car\u00e1cter c\u00edclico de la movilizaci\u00f3n permiti\u00f3 al gobierno sacar el debate de la calle y encajarlo en el parlamento con el despacho de siete proyectos de ley. Esta situaci\u00f3n, que fue le\u00edda por muchos como una derrota parcial, ha implicado asimismo una recomposici\u00f3n interna, demostrando en t\u00e9rminos concretos que el movimiento estudiantil\u00a0 constituye el \u00fanico segmento y dimensi\u00f3n (en cuanto nodo de diversos cruces y articulaciones sociales, como pueden ser las de \u00edndole familiar, laboral, etc.) del campo popular que es capaz de reinstalar una y otra vez, y con ascendente radicalidad en las propuestas y en la acci\u00f3n, la necesidad de transformar a fondo las estructuras econ\u00f3micas, pol\u00edticas y sociales en Chile.<\/p>\n<p>El contexto actual refiere a un movimiento que con todo sigue manteniendo\u00a0 un gran respaldo de la poblaci\u00f3n, por sobre todas las instituciones del \u00e1mbito pol\u00edtico; sin embargo, dicho capital se encuentra en riesgo si no logra generar una ruptura con la ritualidad instalada logrando avanzar en aspectos b\u00e1sicos. Para ello requiere dotarse de una hoja de ruta que articule las demandas de corto con la de largo plazo, pero adem\u00e1s mostrar una salida a la actual situaci\u00f3n institucional y para ello deber\u00e1 identificar el car\u00e1cter que la lucha de clases asume en la actualidad, lo que reenv\u00eda necesariamente a la\u00a0 imposibilidad de implementaci\u00f3n de las reformas estructurales\u00a0 dada la institucionalidad pol\u00edtica y la formaci\u00f3n econ\u00f3mica heredada de la dictadura.<\/p>\n<p>La inexistencia de respuestas a estas interrogantes refleja que a pesar de que las demandas del movimiento sean profundamente pol\u00edticas, \u00e9ste carece de capacidad para actuar pol\u00edticamente, dicho de otra forma, tiene claro los objetivos pero no logra avanzar t\u00e1cticamente, y ello sencillamente porque a nuestro juicio\u00a0 no logra esclarecer una estrategia de ruptura (por su propia composici\u00f3n de clase, su incipiente rearme org\u00e1nico, entre otras razones). As\u00ed la apoliticidad del movimiento, que ayer\u00a0 aparec\u00eda\u00a0 como una gran virtud ante la debacle y desprestigio de la clase pol\u00edtica, puede resultar altamente nociva, si la entendemos como una despreocupaci\u00f3n por el tema del poder, lo que nos obliga precisamente a resituar lo pol\u00edtico en el debate e identificar los puntos de fuga a esta situaci\u00f3n general del movimiento.<\/p>\n<p><strong>III<\/strong><\/p>\n<p>El cuadro general del campo social a que hac\u00edamos referencia, nos plantea la tarea de reinstalar la centralidad pol\u00edtica en el debate de las organizaciones populares, para lo cual resulta imprescindible dotar a nuestra fuerza social\u00a0 y al conjunto del campo social\u00a0 de una organicidad y direccionalidad que permita referenciar en el conjunto del campo popular una\u00a0 orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica para superar la actual etapa de la lucha de clases en Chile, que constituya una alternativa a la orientaci\u00f3n del reformismo.<\/p>\n<p>La\u00a0 orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica del reformismo b\u00e1sicamente pone acento en la alteraci\u00f3n de las correlaciones de fuerza en el \u00e1mbito de la representaci\u00f3n pol\u00edtica dentro del marco de la institucionalidad de Pinochet, lo que la lleva a desarrollar la tesis del gobierno de nuevo tipo y con ello una pol\u00edtica de alianza con la Concertaci\u00f3n que permita generar las reformas necesarias para abrir un nuevo ciclo pol\u00edtico. El PC apela a construir un bloque pol\u00edtico representativo de las clases progresistas o antineoliberales para generar un proceso de apertura democr\u00e1tica, sin embargo dicha lectura es absolutamente err\u00f3nea. La burgues\u00eda nacional progresista no existe, toda vez que ha realizado de forma absoluta sus intereses de clase en el actual patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n neoliberal, al igual que amplios sectores de la peque\u00f1a y mediana burgues\u00eda productiva y de servicios, que si bien pueden no aparecer objetivamente interesada en la mantenci\u00f3n del proyecto neoliberal, se imbrican como clases subordinadas a la fracci\u00f3n m\u00e1s internacionalizada de la burgues\u00eda nacional y el capital monop\u00f3lico transnacional, en el marco del actual bloque en el poder. Desde ese punto de vista, la orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica del PC \u00fanicamente podr\u00eda lograr unaggiornamiento\u00a0 o maquillaje\u00a0 del modelo, dado que resulta altamente improbable que las clases que resultan beneficiadas en el modelo alteren voluntariamente\u00a0 -sin conflicto- las garant\u00edas pol\u00edticas y econ\u00f3micas en virtud de las que se reproducen como clase. Por otra parte, la crisis de legitimidad de la clase pol\u00edtica arrastra a su conjunto y asimismo al PC, aunque en menor medida, pues si bien se ha visto afectado en su capacidad de articular en el campo social cuenta con margen de maniobra dada la debilidad cong\u00e9nita de la izquierda a que hac\u00edamos referencia.<\/p>\n<p>Nuestra orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica, en cambio, reconoce que la actual etapa de lucha de clases se encuentra enmarcada en la b\u00fasqueda de alternativas transformadoras que despuntan en la concreci\u00f3n de propuestas que enfrentan decididamente el paradigma neoliberal, constituyendo esbozos fragmentados de programa. Contextualmente dichas propuestas\u00a0 program\u00e1ticas\u00a0 se expresan en el \u00e1mbito de reformas de car\u00e1cter democr\u00e1ticas y econ\u00f3micas que colisionan con los marcos y dispositivos institucionales instaurados en dictadura, quedado establecida a la luz de los hechos la imposibilidad de avanzar en reformas estructurales.<\/p>\n<p>En una serie de an\u00e1lisis anteriores hemos concluido que el modelo econ\u00f3micamente funciona en sus l\u00edmites estructurales, y como reflejo de ello la institucionalidad aparece como la \u00fanica salvaguarda a su desborde, lo que explica precisamente la imposibilidad de reformas pol\u00edticas\u00a0 que permitir\u00edan el desmantelamiento del modelo, como por ejemplo el establecimiento de un sistema electoral proporcional y una reforma profunda al sistema de partidos.<\/p>\n<p>Por lo anterior, consideramos que el modelo neoliberal es estructuralmente irreformable en el marco de las reglas institucionales instauradas en la dictadura y perfeccionadas en los autodenominados gobiernos democr\u00e1ticos, por tanto, las alternativas de su superaci\u00f3n por la v\u00eda de la institucionalidad pinochetista se encuentran absolutamente cerradas. En t\u00e9rminos generales y m\u00e1s all\u00e1 de posiciones esencialistas, los procesos electorales \u00fanicamente resultan \u00fatiles en el plano nacional como tribuna p\u00fablica desde donde referenciar la orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica y aspectos program\u00e1ticos (nivel parlamentario y presidencial), o en el plano local\u00a0 adem\u00e1s coadyuvar al desarrollo de procesos de acumulaci\u00f3n de fuerzas en t\u00e9rminos \u00a0territoriales (Gobiernos Comunales y Consejos Regionales), opciones que como hemos se\u00f1alado\u00a0 se\u00a0 ven tremendamente limitadas para el avance de sectores populares, debido a las limitaciones propias del sistema pol\u00edtico y electoral. Sostenemos, que no obstante las posibilidades de construcci\u00f3n referencial en el plano hegem\u00f3nico que ofrecen los estrechos m\u00e1rgenes institucionales, la \u00fanica posibilidad de generar un nuevo escenario que implique la superaci\u00f3n de la actual etapa de la lucha de clases en Chile, radica en la capacidad del campo popular de comprometer los intereses del capital monop\u00f3lico transnacional y del imperialismo lo que solo es posible generando un alto grado de ingobernabilidad pol\u00edtica y econ\u00f3mica. Es por ello que resulta determinante en la definici\u00f3n del cuadro pol\u00edtico, la movilizaci\u00f3n y la acci\u00f3n directa de masas articuladas socialmente en funci\u00f3n de un programa de reformas\u00a0 estructurales que contenga tanto las demandas sociales sectoriales como las de reforma al sistema pol\u00edtico con un clara orientaci\u00f3n socialista de forma de generar las condiciones para que las conquistas parciales sean capitalizadas como expresi\u00f3n de una conquista pol\u00edtica del campo popular en avance hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Dicho proceso de masas podr\u00eda generar un marco de apertura democr\u00e1tica que incorpore reformas institucionales de fondo que permitan acabar con los blindajes dictatoriales y as\u00ed abrir las puertas para el desmantelamiento del modelo, lo que sin dudas generar\u00eda condiciones sociales y escenarios pol\u00edticos distintos desde donde sectores del campo popular puedan profundizar la disputa del proyecto socialista en todos los \u00e1mbitos, asumiendo la posibilidad de abarcar en t\u00e9rminos m\u00e1s profundos la disputa institucional.<\/p>\n<p>Lo anterior no permite descartar otras hip\u00f3tesis como la apertura focalizada a reformas sociales sin alterar el marco institucional y que podr\u00eda derivar en la asimilaci\u00f3n de amplios sectores de la poblaci\u00f3n en el marco de una agresiva pol\u00edtica asistencial, provocando un aislamiento de los sectores de vanguardia; o, derechamente un escenario de sistem\u00e1tico bloqueo de la lucha popular y la resistencia a las transformaciones por parte del bloque en el poder que podr\u00eda generar una ascendente y radical lucha social y la petrificaci\u00f3n del r\u00e9gimen pol\u00edtico derivando incluso en una dictadura civil.<\/p>\n<p>No podemos profundizar m\u00e1s en el an\u00e1lisis, toda vez que hay muchos factores que entran en juego como la situaci\u00f3n pol\u00edtica, econ\u00f3mica y correlaciones de fuerza a nivel nacional, continental y a escala mundial.<\/p>\n<p><strong>IV<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Dicho lo anterior, resulta necesario atender a las posibilidades que presenta el actual escenario pol\u00edtico, inaugurado con las elecciones municipales. El debut de la reforma electoral de voto voluntario e inscripci\u00f3n autom\u00e1tica, no logr\u00f3 convocar a las urnas ni al nuevo ni al viejo electorado; es as\u00ed que el resultado de la pasada elecci\u00f3n estall\u00f3 en la cara del binomio pol\u00edtico que, en un contexto de inestabilidad social esperaba dotar de una mayor base de adhesi\u00f3n al proyecto triunfante junto con propinar una derrota al campo social resituando \u201clo pol\u00edtico\u201d a los cauces institucionales.<\/p>\n<p>Lo anterior permite evidenciar los l\u00edmites de lo electoral, ya sea en cuanto rito reafirmaci\u00f3n simb\u00f3lica de las clases dominantes o en cuanto a t\u00e1ctica para un planteo de ruptura desde la participaci\u00f3n institucional, limitado a este escenario.<\/p>\n<p>Si bien el binomio sufri\u00f3 una derrota parcial con los resultados de la pasada elecci\u00f3n, expresiones pol\u00edticas que aparec\u00edan como independientes o desgajadas del binomio\u00a0 no\u00a0 lograron eclipsar la tendencia a la concentraci\u00f3n de la votaci\u00f3n\u00a0 en los sectores m\u00e1s conservadores de la sociedad chilena, la Alianza y el pacto DC-PS.\u00a0 El desgaste del ritual electoral como dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la reafirmaci\u00f3n del modelo parece ser profundo, arrastrando de pasada con apuestas como la de Igualdad y otras que orientan su participaci\u00f3n desde el margen pol\u00edtico institucional pero que carecen de\u00a0 resonancia en amplios sectores del campo popular movilizado no obstante expresar discursivamente sus demandas.<\/p>\n<p>El panorama se complejiza si\u00a0 entendemos esta coyuntura como un juego de dos tiempos, en que solo los resultados de la pr\u00f3xima elecci\u00f3n presidencial referir\u00e1n, por su trascendencia, si efectivamente lo ocurrido en octubre es una tendencia o definitivamente\u00a0 tiene su explicaci\u00f3n en la baja relevancia pol\u00edtica de la disputa municipal.<\/p>\n<p>Ahora bien, la derrota parcial del binomio que signific\u00f3 la alta abstenci\u00f3n no significa una victoria de los sectores movilizados ni\u00a0 implica necesariamente laposibilidad de capitalizaci\u00f3n pol\u00edtica de dicho fen\u00f3meno, pero \u00bfpuede transformarse en ello?<\/p>\n<p>En el mes de agosto los estudiantes secundarios amenazaron con boicotear las elecciones municipales del 28 de octubre si no se daba respuesta satisfactoria a su petitorio. M\u00e1s all\u00e1 de las posibilidades de la implementaci\u00f3n de tal amenaza, este mensaje tuvo el m\u00e9rito de instalar en el debate pol\u00edtico del campo popular\u00a0 la necesidad de actuar en el escenario contingente\u00a0 y tensar posiciones en sectores pol\u00edticos con incidencia social y que ten\u00edan comprometidos sus intereses en el actual escenario electoral (desde la derecha hasta Igualdad); sin embargo el presente contexto nos plantea la necesidad de desarrollar una propuesta de mayor proyecci\u00f3n que el llamado a no prestar el voto, lo que significa dar\u00a0 un salto cualitativo en la generaci\u00f3n de la propuesta pol\u00edtica libertaria.<\/p>\n<p>El eje central, en este sentido, radica en la necesidad de que los procesos de desarrollo program\u00e1ticos sean masificados y fortalecidos, pero\u00a0 como expresi\u00f3n de una orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica de ruptura.\u00a0 Y aqu\u00ed debemos ser claros. La disociaci\u00f3n entre\u00a0 el programa y la orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica\u00a0 \u00fanicamente ser\u00e1 funcional\u00a0 al mantenimiento de la inercia pol\u00edtica propia del basismo, y en el peor de los casos, que las propuestas program\u00e1ticas sean fagocitadas por las expresiones pol\u00edticas adscritas al modelo o por las que apelan a su reforma haciendo abstracci\u00f3n de las condiciones estructurales del marco institucional.<\/p>\n<p>La tarea consiste entonces en determinar un piso program\u00e1tico que aglutine al campo social movilizado en funci\u00f3n de una orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica de\u00a0 ruptura democr\u00e1tica,\u00a0 ello nos\u00a0 permitir\u00e1 abordar desde el \u00a0campo popular movilizado\u00a0 una propuesta para la acci\u00f3n pol\u00edtica frente al escenario electoral de 2013 que permita referenciar tanto los contenidos de nuestra apuesta como asimismo un camino para acabar con el modelo y abrir una nueva etapa en la lucha de clases en Chile.<\/p>\n<p>Lo anterior coloca en la agenda la necesidad de explorar las alternativas t\u00e1cticas en su amplitud, determinar los l\u00edmites en la implementaci\u00f3n de cada una de ellas, as\u00ed como evaluar los distintos posicionamientos pol\u00edticos existentes en el seno del campo popular, lo que permitir\u00e1\u00a0 asimismo\u00a0 establecer una correcta pol\u00edtica de alianzas.<\/p>\n<p>Estas tareas nos obligan como proyecto pol\u00edtico a profundizar nuestra vocaci\u00f3n de mayor\u00eda, en sustentarnos en una correcta orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica en el actual escenario de la lucha de clases, en los avances program\u00e1ticos de nuestro pueblo y en el despliegue nacional de fuerzas en orden a orientar y gravitar decisivamente en el proceso pol\u00edtico.\u00a0 Ello permitir\u00e1 que la Izquierda Libertaria\u00a0 emerja como\u00a0 una alternativa real y fuerza articuladora para aportar sustancialmente en la construcci\u00f3n de una alternativa socialista para nuestro pueblo.\u00a0 En ello confiamos y por eso luchamos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Arriba los y las que luchan<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Venceremos<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>Organizaci\u00f3n Comunista Libertaria de Chile<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Febrero de 2013<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/sic-con-pagina.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-thumbnail wp-image-1036 alignleft\" alt=\"sic con pagina\" src=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/sic-con-pagina-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/sic-con-pagina-150x150.jpg 150w, http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/sic-con-pagina-50x50.jpg 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>NOTA DE LA REDACCI\u00d3N: SIC Noticias ha tenido acceso al An\u00e1lisis de Coyuntura correspondiente a febrero de 2013, de la Organizaci\u00f3n Comunista Libertaria (OCL) de Chile , \u00a0en \u00e9l se analiza situaci\u00f3n pol\u00edtica del pa\u00eds desde la perspectiva de esta organizaci\u00f3n pol\u00edtica de raigambre anarquista. 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