{"id":1480,"date":"2013-03-18T19:24:25","date_gmt":"2013-03-18T22:24:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=1480"},"modified":"2013-03-18T19:24:25","modified_gmt":"2013-03-18T22:24:25","slug":"recuerdos-del-chile-populista-arturo-alessandri-palma-por-claudio-rodriguez-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=1480","title":{"rendered":"RECUERDOS DEL CHILE POPULISTA, Arturo Alessandri Palma, Por Claudio Rodr\u00edguez. Parte 1"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\">Arturo Alessandri Palma<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><b>RECUERDOS DEL CHILE POPULISTA <\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b>(primera parte)<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><strong><i>Para el logro de sus objetivos reformistas, Arturo Alessandri Palma contaba con una serie de atributos: carisma, una oratoria capaz de encantar multitudes, una trayectoria pol\u00edtica indisciplinada y acomodaticia, una oportuna sensibilidad social, una visi\u00f3n de largo plazo, una procedencia social de nuevo oligarca ligado a la clase media provinciana de la zona central chilena de Longav\u00ed, m\u00e1s un permanente v\u00ednculo militarista y mas\u00f3nico.<\/i><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Claudio Rodr\u00edguez Morales<\/strong><\/p>\n<p>Desde el momento en que Arturo Alessandri Palma se present\u00f3 ante las masas como el l\u00edder de la coalici\u00f3n pol\u00edtica Alianza Liberal -integrada por radicales, liberales y democr\u00e1ticos, todos partidos con una relativa inspiraci\u00f3n reformista, aunque s\u00f3lo a modo de facciones- para disputar la Presidencia de la Rep\u00fablica de Chile de 1920 al candidato de la Uni\u00f3n Nacional de conservadores y liberales antialessandristas, Luis Barros Borgo\u00f1o, su ret\u00f3rica rimbombante le signific\u00f3 ser comparado con el revolucionario ruso Vladimir Ilich Lenin. Sin embargo, sus principales ideas inspiradoras distaban considerablemente de esta caricatura originada m\u00e1s en los miedos ancestrales de la propia oligarqu\u00eda nacional que en la realidad. Lo que Alessandri buscaba era integrar a la clase media en la conducci\u00f3n de los destinos del pa\u00eds y, mismo tiempo, neutralizar la cada vez m\u00e1s creciente opci\u00f3n revolucionaria de los sectores populares mediante mejoras econ\u00f3micas y una legislaci\u00f3n que los convenciera que el camino m\u00e1s conveniente para todos era adherir al ya desgastado sistema democr\u00e1tico \u2013 parlamentario y as\u00ed darle nuevos br\u00edos. Por lo dem\u00e1s, se trataba de un sistema al cual el mismo Alessandri pertenec\u00eda como Ministro de Estado, diputado, senador y finalmente at\u00edpico candidato presidencial y Presidente electo.<\/p>\n<p>Para el logro de sus objetivos reformistas, Alessandri Palma contaba con una serie de atributos tanto personales como sociales. Dentro de los primeros, nos encontramos con un carisma y una oratoria capaz de encantar multitudes, una trayectoria pol\u00edtica indisciplinada y acomodaticia permitida por el partido en que militaba, el Liberal -actitud que \u00e9l defin\u00eda con orgullo como \u201clibertad de acci\u00f3n\u201d-, una oportuna sensibilidad social y una visi\u00f3n de largo plazo superior a sus pares (ten\u00eda conciencia de que el r\u00e9gimen olig\u00e1rquico estaba condenado a desaparecer, si no se le modificaba \u201cdesde dentro\u201d). En los segundos atributos podemos establecer una procedencia social de nuevo oligarca ligado a la clase media provinciana de la zona central de Longav\u00ed, su permanente v\u00ednculo de amor y odio militarista y su pertenencia a la Masoner\u00eda, de gran influencia en los c\u00edrculos de poder.<\/p>\n<p>El m\u00e9rito de Alessandri se vuelve a\u00fan mayor al haber adquirido entre sus contempor\u00e1neos y para la historia el mote de l\u00edder popular y antiolig\u00e1rquico pese a sus profundas convicciones antidemocr\u00e1ticas que se encuentran avaladas por su admiraci\u00f3n al fil\u00f3sofo franc\u00e9s Gustave Le Bon, de pensamiento ultraderechista, militarista y partidario del darwinismo social y que consideraba que la \u201camenaza socialista\u201d pod\u00eda controlarse con la \u201cmanipulaci\u00f3n de masas\u201d, como lo expresa en su libro de fines del siglo XIX \u201cSicolog\u00eda de las Multitudes\u201d. El mismo Alessandri recuerda en sus memorias cuando pudo conocer en persona a Gustave Le Bon en una cena de camarader\u00eda\u00a0 durante su exilio en Par\u00eds en 1924. En un momento del encuentro -cuenta el entonces depuesto Presidente- Le Bon cedi\u00f3 la palabra para que diera a conocer los detalles de los \u00faltimos sucesos que hab\u00edan motivado su salida del gobierno, tras su derrocamiento en manos de los militares, y que lo hab\u00edan llevado a buscar refugio pol\u00edtico en Francia. Le Bon deseaba que Alessandri expusiera c\u00f3mo hab\u00eda aplicado sus doctrinas como candidato en la campa\u00f1a electoral de 1920 contenidas en el libro \u201cSicolog\u00eda de las Multitudes\u201d. El caudillo chileno asegura en su relato haberse esmerado en cumplir de la mejor forma posible lo requerido por su anfitri\u00f3n, por lo que, al final de su exposici\u00f3n, fue recompensado por un estrepitoso y largo aplauso de los comensales, que pasaban de treintena y que correspond\u00edan a la intelectualidad fascista francesa de la \u00e9poca.<\/p>\n<p><b>ILUSI\u00d3N ALESSANDRISTA<\/b><\/p>\n<p>El origen del encantamiento de las masas populares con Arturo Alessandri se remonta a su postulaci\u00f3n al senado por la provincia del norte minero de Tarapac\u00e1 en 1915, cuando decidi\u00f3 enfrentar al parlamentario en ejercicio de la zona y reconocido caudillo, Arturo del R\u00edo. Esta adhesi\u00f3n se manifestaba de manera diferente respecto de la izquierdista tradicional, tambi\u00e9n con influencia en la zona, m\u00e1s masiva en el caso de Alessandri, m\u00e1s restringida en el caso de socialistas y anarquistas.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n presidencial de 1920 se dio en un contexto de extrema polarizaci\u00f3n y violencia fomentada por ambos bandos en disputa. Por un lado, el candidato oficialista de la Uni\u00f3n Nacional contaba con todo el apoyo del gobierno de Juan Luis Sanfuentes a trav\u00e9s de una poderosa maquinaria administrativa y electoral, lo que significaba una suculenta caja de recursos econ\u00f3micos y el apoyo incondicional de los grandes terratenientes del pa\u00eds.\u00a0 Dentro de la ayuda brindada a su candidato, el gobierno proces\u00f3 a opositores acus\u00e1ndolos de subversivos y agitadores -entre ellos el dirigente obrero socialista Luis Emilio Recabarren-, mientras el Ministro de Guerra, Ladislao Err\u00e1zuriz, prepar\u00f3 el montaje de un potencial enfrentamiento b\u00e9lico con Bolivia \u2013afectada por una revoluci\u00f3n interna- para justificar el traslado de miembros del ej\u00e9rcito y reservistas, supuestamente partidarios de Alessandri, a la frontera del norte y reemplazarlos en los cuarteles por oficiales gobiernistas.<\/p>\n<p>La Alianza Liberal, por su lado, no se qued\u00f3 atr\u00e1s en materia de agitaci\u00f3n pol\u00edtica mediante el trabajo directo de sus grupos proselitistas que combatieron con los partidarios de la Uni\u00f3n Nacional cada espacio de las calles de las diferentes provincias del pa\u00eds, en especial, gracias a la capacidad movilizadora del Partido Democr\u00e1tico. Sin embargo, el arma m\u00e1s contundente de la Alianza Liberal ante sus adversarios fue la ret\u00f3rica afilada del propio candidato, creador de frases como \u201cquiero ser una amenaza para los esp\u00edritus reaccionarios\u201d y calificativos como \u201ccanalla dorada\u201d para la oligarqu\u00eda o \u201cquerida chusma\u201d para los sectores popular.<\/p>\n<p>Tras su elecci\u00f3n, no sin contratiempos y un ajustado debate en el parlamento y en el mundillo pol\u00edtico que incluy\u00f3 la creaci\u00f3n de un Tribunal de Honor como \u00e1rbitro para dirimir entre ambos candidatos, Alessandri cont\u00f3 con un clima favorable entre sus partidarios, ilusionados ante la idea de que los privilegios y prebendas de la oligarqu\u00eda se hab\u00eda acabado.<\/p>\n<p>En concordancia con esto, al asumir el poder en La Moneda, el nuevo Presidente incorpor\u00f3 miembros de su c\u00edrculo mesocr\u00e1tico al gabinete y realiz\u00f3 nombramientos de personas de origen no olig\u00e1rquico en la administraci\u00f3n p\u00fablica que anteriormente no hab\u00edan tenido una oportunidad semejante.<\/p>\n<p>Como se menciona m\u00e1s arriba, el Partido Democr\u00e1tico fue el punto de encuentro entre el alessandrismo y el movimiento obrero popular. Ambas fuerzas pol\u00edticas se hab\u00edan desarrollado de manera paralela e independiente en el norte de Chile y tuvieron su breve comuni\u00f3n en el comienzo de la nueva d\u00e9cada de 1920 como queda graficado con la amenaza de la Federaci\u00f3n Obrera de Chile, FOCH (que agrupaba a trabajadores socialistas, democr\u00e1ticos y grupos sin militancia) de realizar un paro general en el caso de que el Tribunal de Honor le arrebatara el triunfo leg\u00edtimo a Alessandri.<\/p>\n<p>Algunos historiadores consideran una desorientaci\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica la adhesi\u00f3n de corrientes socialistas al alessandrismo. Diversos testimonios y fuentes permiten pensar que el Partido Obrero Socialista (Comunista a partir de 1922) se vio, al menos moment\u00e1neamente, muy afectado por el impacto que gener\u00f3 la elecci\u00f3n de Alessandri entre sus militantes y simpatizantes. Buena parte de la clase obrera se declar\u00f3 alessandrista el a\u00f1o 1920 al fragor del \u201cCielito lindo\u201d, adaptaci\u00f3n del popular corrido mexicano con loas a Alessandri en desmedro de su oponente Barros Borgo\u00f1o (ver recuadro) y su lenguaje ampuloso que \u00e9l y sus seguidores llamaron \u201chablar con el coraz\u00f3n en la mano\u201d.<\/p>\n<p><b>PREMIO Y CASTIGO<\/b><\/p>\n<p>Los primeros a\u00f1os de Alessandri en el poder, antes de la intervenci\u00f3n militar de 1924, estuvieron caracterizados por una serie de conflictos entre trabajadores y empleadores (privados y estatales) con la intervenci\u00f3n directa del nuevo Presidente en la b\u00fasqueda de una soluci\u00f3n, adem\u00e1s del bloqueo de los parlamentarios de oposici\u00f3n ante cualquier iniciativa relacionada con leyes sociales. De hecho, esta excusa fue utilizada por el propio gobernante para manipular al electorado y as\u00ed ganar tiempo hasta la pr\u00f3ximas elecciones parlamentarias de 1921.<\/p>\n<p>Sin embargo, esos a\u00f1os tambi\u00e9n fueron el escenario para el retorno de un mecanismo que ilusamente se crey\u00f3 desterrado de parte del poder: la represi\u00f3n de la clase pol\u00edtica unida con la militar en contra de los sectores populares. De esta forma, la ilusi\u00f3n alessandrista pronto trajo consigo un relativo desencanto. Pese a la movilizaci\u00f3n electoral sac\u00f3 la pol\u00edtica de la elite de los salones y la llev\u00f3 a la calle, una vez en el gobierno, las reformas demoraron (el Presidente culpaba al Congreso) y la represi\u00f3n reapareci\u00f3. En un movimiento originado en la oficina salitrera de San Gregorio en 1921 perdieron la vida 22 trabajadores. Alessandri no conden\u00f3 los hechos sino que, por el contrario, le brind\u00f3 su apoyo a la facci\u00f3n del Ej\u00e9rcito que particip\u00f3 en la masacre.<\/p>\n<p>Pese a esta vieja demostraci\u00f3n de fuerza de parte de un gobierno, entre algunos dirigentes del Partido Obrero Socialista persisti\u00f3 la esperanza de que las promesas del Mandatario se volvieran realidad. De hecho, una versi\u00f3n difundida entre los sectores populares exculpaba al Presidente y se\u00f1alaba a los militares como los responsables de las muertes de manifestantes. Esto permiti\u00f3 que sobreviviera la alianza t\u00e1ctica entre el Partido Obrero Socialista y Radical (alessandrista) para las comicios parlamentarios de 1921, continuaci\u00f3n del pacto para la elecci\u00f3n presidencial de 1920.<\/p>\n<p>De manera paralela, el gobierno de Arturo Alessandri en sus primeros a\u00f1os tom\u00f3 la iniciativa de impulsar leyes sociales como el seguro obrero, los tribunales de conciliaci\u00f3n y arbitraje, el desahucio y jubilaci\u00f3n de empleados particulares, todos problemas de larga de data y de engorrosa tramitaci\u00f3n en el parlamento.<\/p>\n<p><b>MILITARISMO<\/b><\/p>\n<p>Una marca de fuego en la separaci\u00f3n de Alessandri con los trabajadores signific\u00f3 la elecci\u00f3n parlamentaria de 1924, donde fue el responsable de un intervensionismo electoral descarado en desmedro de la Uni\u00f3n Nacional como de la propia izquierda que lo apoyaba, por cuanto su olfato pol\u00edtico estaba puestos en su nueva presa: los militares.<\/p>\n<p>Los sucesos que culminaron con su destituci\u00f3n, y con la evidencia de que el Presidente recurr\u00eda a los votos o al sable de acuerdo a la coyuntura pol\u00edtica, comenzaron el 3 de septiembre de 1924, cuando un grupo de oficiales replet\u00f3 las galer\u00edas del Senado para manifestar bulliciosamente, haciendo sonar sables y espuelas, su molestia por la precaria situaci\u00f3n econ\u00f3mica que los afectaba y sobre todo por la aprobaci\u00f3n de la dieta parlamentaria. Alessandri, como una forma de impedir un golpe, recibi\u00f3 a los militares descontentos en el sal\u00f3n de honor de La Moneda mostr\u00e1ndose asequible y dispuesto a solucionar sus problemas. Sin embargo, ante la insolencia de un teniente que le exigi\u00f3 respuestas inmediatas, junto con enrostrarle su alto cargo, el Presidente dijo no estar dispuesto a tolerar ese tipo de lenguaje y, al igual como la leyenda cuenta que Bernardo O\u2019 Higgins lo hiciera en su momento, pon\u00eda su pecho al frente para aquellos que quisieran acribillarlo. Con unos generales avergonzados, asegurando que no era su intenci\u00f3n faltarle el respeto ni desconocer sus prerrogativas. Alessandri pronto gan\u00f3 la simpat\u00eda de los sublevados y concibi\u00f3 la idea de encabezar el mismo el movimiento y luego le rog\u00f3 al Senado que despachase sin mayor tr\u00e1mite las leyes de presupuesto para los militares, lo que fue aceptado.<\/p>\n<p>La apuesta alessandrista de cambiar el populismo civil por el militarista le jug\u00f3 en contra. La Moneda se llen\u00f3 de esp\u00edas de uniforme por los corredores y hasta en la habitaci\u00f3n del Presidente y de sus hijos. S\u00f3lo entonces se dio cuenta que hab\u00eda sido traicionado por sus ef\u00edmeros aliados. Aislado del pueblo que le profesaba una lealtad a toda prueba, rodeado de traidores y esp\u00edas, y con un senado controlado por la derecha, mand\u00f3 su renuncia al Congreso.<\/p>\n<p>Depuesto como Presidente, no sin antes sufrir unas cuantas humillaciones de sus adversarios, Alessandri emigr\u00f3 con su familia al\u00a0 autoexilio europeo.<\/p>\n<p>Pero no todo fue negativo para el depuesto Presidente. Aprovech\u00f3 su alejamiento de la coyuntura para fortalecer sus convicciones pol\u00edticas y sociales de manera personal con su mentor, el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Gustave Le Bon, como el mismo reconoce en sus memorias. Alessandri coincide con Le Bon en que a las masas se les atrae con el sentimiento m\u00e1s que con la raz\u00f3n, con caudillos que lanzan afirmaciones vigorosas presentadas como indiscutibles y que repiten sus ideas en diversas formas para incrustarla en el cerebro de sus oyentes hasta convertirlas en pensamiento y alma colectiva de la multitud. S\u00f3lo as\u00ed se puede modelar el sentimiento en la forma deseada.<\/p>\n<p><b>Cielito Lindo, versi\u00f3n 1920<\/b><\/p>\n<p><i>En brazos de la Alianza, cielito lindo, \/ Va el gran Arturo. \/ Y eso le significa, \/ Cielito lindo, triunfo seguro. \/ S\u00ed, ayayai, Barros Borgo\u00f1o, \/ Esp\u00e9rate a que Alessandri, \/ Cielito lindo, te baje el mo\u00f1o.<\/i><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/logo-sic-cuadrao1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-1370\" alt=\"logo sic cuadrao\" src=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/logo-sic-cuadrao1-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/logo-sic-cuadrao1-150x150.jpg 150w, http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/logo-sic-cuadrao1-50x50.jpg 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/p>\n<p><i>\u00a0<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arturo Alessandri Palma &nbsp; RECUERDOS DEL CHILE POPULISTA (primera parte) \u00a0 Para el logro de sus objetivos reformistas, Arturo Alessandri Palma contaba con una serie de atributos: carisma, una oratoria capaz de encantar multitudes, una trayectoria pol\u00edtica indisciplinada y acomodaticia, una oportuna sensibilidad social, una visi\u00f3n de largo plazo, una procedencia social de nuevo oligarca [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1481,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,18,3,10,16],"tags":[13],"class_list":["post-1480","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas","category-documentos","category-educacion","category-politica","category-portada","tag-destacado"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/alessandri.jpg","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1480","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1480"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1480\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1484,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1480\/revisions\/1484"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1481"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1480"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1480"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1480"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}