{"id":3058,"date":"2013-08-05T22:27:45","date_gmt":"2013-08-06T01:27:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=3058"},"modified":"2013-08-05T22:27:45","modified_gmt":"2013-08-06T01:27:45","slug":"debate-la-democracia-de-masas-una-apuesta-libertaria-para-el-actual-periodo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=3058","title":{"rendered":"DEBATE: La democracia de masas: una apuesta libertaria para el actual per\u00edodo"},"content":{"rendered":"<h1>La democracia de masas: una apuesta libertaria para el actual per\u00edodo<\/h1>\n<p>El comunismo libertario en Chile se ha desarrollado de manera potente y acelerada durante los \u00faltimos 14 a\u00f1os, per\u00edodo en el que pas\u00f3 de peque\u00f1os grupos de j\u00f3venes ligados al anarco punk a la construcci\u00f3n de organizaciones pol\u00edticas, a tener dirigentes en organizaciones de masas y a transformarse poco a poco en un actor pol\u00edtico relevante. Las responsabilidades aparejadas a esa nueva situaci\u00f3n nos plantea retos y desaf\u00edos en un contexto pol\u00edtico y social diferente al que hemos experimentado en el pasado, y que van exigiendo posicionamientos pol\u00edticos m\u00e1s desarrollados.<\/p>\n<p>Es por eso que hemos intentado plantear en este texto algunas luces respecto a las reflexiones y trabajos que creemos debemos realizar como sector, potenciando la reflexi\u00f3n pol\u00edtica colectiva. En este sentido, este art\u00edculo es el resultado de una serie de reflexiones y discusiones realizadas entre varios compa\u00f1eros y compa\u00f1eras libertarios. No pretendemos aqu\u00ed planificar o elaborar las t\u00e1cticas espec\u00edficas para los temas tratados, sino m\u00e1s bien introducir esa discusi\u00f3n y delinear los m\u00e1rgenes sobre los que creemos se debe desarrollar dicha discusi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>A enfrentar los desaf\u00edos del momento<\/h3>\n<p>Durante los \u00faltimos a\u00f1os, los militantes de la izquierda libertaria hemos sido testigos y part\u00edcipes de una serie de luchas protagonizadas por distintas franjas del mundo popular, y de las acumulaciones organizativas que ellas han tra\u00eddo. Hace no m\u00e1s de diez a\u00f1os, las tareas a desarrollar eran las de la inserci\u00f3n y organizaci\u00f3n, y gracias al desarrollo de la historia y del incansable esfuerzo de cientos de militantes, activistas y actores sociales, hoy podemos ver los frutos del trabajo de acompa\u00f1ar la experiencia de un pueblo golpeado terriblemente por la dictadura, pero f\u00e9rreamente dispuesto a conquistar su dignidad. As\u00ed, adem\u00e1s de los estudiantes (que actuaron como punta de lanza de la conquista de la calle como espacio pol\u00edtico) hoy vemos aflorar diferentes luchas sindicales, algunas con muy potentes organizaciones de base detr\u00e1s, surgir luchas en defensa del medioambiente, observamos el engrosamiento y la presencia cada vez m\u00e1s visible de las demandas de g\u00e9nero, la inagotable capacidad de movilizaci\u00f3n por el derecho a la vivienda y un sinn\u00famero de medios de comunicaci\u00f3n alternativos. Por otra parte, el desarrollo de reivindicaciones cada vez m\u00e1s profundas que se han convertido en bandera del pueblo y su choque permanente con los m\u00e1rgenes del r\u00e9gimen neoliberal han desarrollado al mismo tiempo un discurso popular en contra del neoliberalismo, comprendiendo su origen hist\u00f3rico en la dictadura, y su continuidad bajo los gobiernos tanto de la Concertaci\u00f3n como de los partidos de la Alianza.<\/p>\n<p>Este proceso, verdadera acumulaci\u00f3n pol\u00edtica de las \u00faltimas d\u00e9cadas, nos obliga como militantes revolucionarios a la reflexi\u00f3n en torno a los pasos a seguir en este escenario, sobre todo en un a\u00f1o de elecciones presidenciales, en el que gran parte del arco de la izquierda se encuentra pensando en el \u00e1mbito de las disputas presidencial y parlamentaria. A la vez, tenemos el deber de pensarlo desde nuestra matriz particular como izquierda libertaria, aventur\u00e1ndonos en un terreno de discusi\u00f3n pocas veces resuelto por nuestra corriente: el de la institucionalidad, la disputa pol\u00edtica y la relaci\u00f3n entre estas dos dimensiones.<\/p>\n<p>Esta discusi\u00f3n acerca de la institucionalidad se vuelve particularmente necesaria y relevante en un pa\u00eds con las caracter\u00edsticas del nuestro, con un Estado maduro y legitimado socialmente como interlocutor y mediador ante los conflictos sociales. De esta forma, podemos ver que el Estado chileno actual es profundamente diferente al existente en la Rusia de 1917, en la Espa\u00f1a de 1936 o en la Cuba de 1959, siendo una estructura s\u00f3lida, leg\u00edtima, madura -en el sentido de tener claridad de su rol en la sociedad como un elemento subsidiario de la econom\u00eda privada y defensor del marco legal creado en la Constituci\u00f3n de 1980, y por sobre todo, cumpli\u00e9ndolo a cabalidad- y con una serie de recursos legales y estructuras administrativas encargadas de monitorear y responder a posibles conflictos sociales, desarrollando pol\u00edticas asistencialistas en \u00e1mbitos tan distintos como la vivienda o el fomento del \u201cemprendimiento\u201d de peque\u00f1os o micro empresarios. Adem\u00e1s, a pesar del desarrollo durante la \u00faltima d\u00e9cada de numerosas movilizaciones populares en distintos \u00e1mbitos, la l\u00f3gica detr\u00e1s de estas contin\u00faa viendo al Estado como una instancia a la que se apela por una soluci\u00f3n al problema, un mediador en los conflictos entre el capital y el trabajo. Este elemento difiere en los ejemplos mencionados anteriormente, en los que el Estado por lo general se encontraba profundamente desacreditado, no cumpl\u00eda un rol mediador ni contaba con las herramientas para enfrentar posibles conflictos sociales y su estructura por lo general era d\u00e9bil y tambaleante.<\/p>\n<p>Es que si bien actualmente hay un descr\u00e9dito de los partidos pol\u00edticos y el rol mediador del Estado ha sido cuestionado, siendo la baja votaci\u00f3n en la elecci\u00f3n municipal una muestra patente de ello, esta crisis no se ha transformado en una crisis del Estado ni del orden capitalista. Ante esto creemos que la gente no vota no porque no crea en el Estado -al que contin\u00faa apelando por la soluci\u00f3n a sus problemas- sino porque no lo ve \u00fatil o no le cree a los \u201cpol\u00edticos\u201d -as\u00ed en abstracto. Esta crisis es, creemos, una crisis que apunta al neoliberalismo pero que se expresa m\u00e1s en t\u00e9rminos de representatividad pol\u00edtica antes que como una crisis de hegemon\u00eda (en t\u00e9rminos gramscianos). Es deber de la izquierda transformar ese descontento en conciencia y proyectarlo en participaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, para entrar en la discusi\u00f3n hay que considerar tambi\u00e9n que, por un lado, el neoliberalismo sigue rigiendo -a pesar de un cuestionamiento m\u00e1s o menos generalizado -como marco econ\u00f3mico, pol\u00edtico, social y cultural, a trav\u00e9s de una serie de mecanismos que contin\u00faan asegurando la preeminencia de los intereses de los sectores privilegiados por sobre los de las clases populares. La educaci\u00f3n y su sentido profundamente mercantil, el marco legal que asegura condiciones extremadamente beneficiosas para la explotaci\u00f3n laboral, los medios de comunicaci\u00f3n de masas y el indiscutible monopolio que mantiene la burgues\u00eda en ese plano, as\u00ed como los enclaves autoritarios que blindan actualmente a la Constituci\u00f3n del 80, entre otros, buscan asegurar la reproducci\u00f3n del modelo m\u00e1s all\u00e1 de las cr\u00edticas que se manifiestan en esta coyuntura. Una muestra de lo mencionado es que el objetivo de la gran mayor\u00eda de las personas, en toda la escala social, contin\u00faa siendo la del \u201cascenso social\u201d individual-familiar, sin un tipo de conciencia de clase con sustento clasista, es decir, que permita la constituci\u00f3n de un proyecto de liberaci\u00f3n social. Por el contrario, est\u00e1 basado en un abandono de cualquier s\u00edmbolo de identidad \u201cobrera\u201d en el sentido cl\u00e1sico. Chile, en definitiva, es una muestra de una especie de culto a la promesa id\u00edlica de la peque\u00f1a burgues\u00eda, a la PYME, al consumo, a la ficci\u00f3n del \u201cemprendimiento\u201d y al concepto ambiguo de clase media, entre otros.<\/p>\n<p>En otras palabras, en nuestro pa\u00eds no estamos viviendo a\u00fan un momento en el cual la lucha de clases haya llevado a una diferenciaci\u00f3n de clases bien definidas, polarizadas y en pugna. A pesar de que una gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n es calificable objetivamente como clase trabajadora, e incluso como pobre, enormes contingentes no se consideran a s\u00ed mismos como tales. Nuevamente aflora la potencia de la ideolog\u00eda burguesa, al sentirse muchos como parte de una informe clase media, y \u201ctener\u201d conciencia de clase en esa l\u00ednea, actuando social y pol\u00edticamente como tales. De esta manera, se comprueba la justeza de la afirmaci\u00f3n de Carlos Marx cuando dice:<\/p>\n<blockquote><p>&#8220;<i>Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada \u00e9poca; o, dicho en otros t\u00e9rminos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante. La clase que tiene a su disposici\u00f3n los medios para la producci\u00f3n espiritual, lo que hace que se le sometan, al propio tiempo, por t\u00e9rmino medio, las ideas de quienes carecen de los medios necesarios para producir espiritualmente. Las ideas dominantes no son otra cosa que expresi\u00f3n ideal de las relaciones materiales dominantes concebidas como ideas; por tanto, las relaciones que hacen de una determinada clase, la clase dominante, son tambi\u00e9n las que conf\u00adieren el papel dominante a sus ideas<\/i>&#8220;. Marx y Engels, \u201cLa ideolog\u00eda alemana\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>La actual hegemon\u00eda neoliberal -con algunas fisuras generadas por las movilizaciones sociales desarrolladas en el presente ciclo de luchas abierto el 2006 con los subcontratistas y secundarios- ha logrado por el momento salvar sus dificultades. El alto precio del cobre y las utilidades que este \u00edtem le ha otorgado al Estado le permiti\u00f3 desplegar una serie de programas asistencialistas a partir de diferentes subsidios, con el objetivo de responder a las necesidades m\u00e1s urgentes de los sectores movilizados. La profundizaci\u00f3n de las cr\u00edticas y demandas de las protestas estudiantiles desde el 2011 as\u00ed como la actual baja en el precio del metal rojo abri\u00f3 la puerta para poner en tensi\u00f3n esta salida, aunque el movimiento social no ha sido capaz de continuar avanzando en esa senda. Por ende, si bien hemos planteado cr\u00edticas parciales hacia el modelo y su sustento ideol\u00f3gico y material, hace falta un ataque m\u00e1s completo hacia \u00e9l con tal de derrotarlo, lo que incluye necesariamente ir m\u00e1s all\u00e1 de sus aspectos econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>De hecho, incluso procesos que llevan a\u00f1os de desarrollo como el venezolano, a\u00fan se ven enfrentados a este problema. El cambio cultural aparejado a las transformaciones econ\u00f3micas que buscamos realizar para construir el socialismo necesariamente se enfrenta a dificultades tremendas, tal como lo comentamos reci\u00e9n. Sin embargo, algunas reflexiones realizadas al calor de esas experiencias son importantes para poder ir aclarando nuestras propias posiciones y respuestas a nuestros contextos, asumiendo tambi\u00e9n las limitaciones que tenemos que ser capaces de superar. Roland Denis, revolucionario venezolano y ex ministro del gobierno de Hugo Ch\u00e1vez explicaba de esta manera estos obst\u00e1culos:<\/p>\n<blockquote><p>&#8220;<i>Liberarse ahora, es decir, producir esa segunda rebeli\u00f3n antiburocr\u00e1tica, antijer\u00e1rquica, igualitaria, autogobernante y autogestionaria, no va a ser f\u00e1cil. Evidentemente no va a ser f\u00e1cil por la propia composici\u00f3n org\u00e1nica de lo que es nuestra sociedad, es decir, una sociedad clientelar que necesita permanentemente del Estado, una poblaci\u00f3n poco ligada a sistemas de producci\u00f3n eficiente, a un capital productivo importante (incluso en una sociedad capitalista productiva), una sociedad m\u00e1s bien de consumo, una sociedad de rebusque, una sociedad que no se pregunta a s\u00ed misma c\u00f3mo producir nada, sino simplemente c\u00f3mo se busca el dinero para consumir lo que se quiere consumir. Entonces, culturalmente, en ese sentido hay una brecha que tenemos que atravesar, pero en todo caso ah\u00ed est\u00e1 la historia: la distancia entre lo que son las determinaciones estructurales (culturales, etc.) de una sociedad y lo que son esos eventos m\u00e1gicos que reinterpretan y hacen saltar la historia hacia otros niveles.<\/i>\u201d Roland Denis, \u201cEn Venezuela necesitamos una segunda rebeli\u00f3n antiburocr\u00e1tica e igualitaria\u201d, octubre 2009.<\/p><\/blockquote>\n<p>Adem\u00e1s, profundiza m\u00e1s adelante respecto a las particularidades del caso de Venezuela durante el proceso bolivariano, poniendo \u00e9nfasis tanto en las condiciones concretas del pa\u00eds y lo in\u00e9dito de muchas de las cosas que se han logrado, as\u00ed como en la necesidad de analizar esa experiencia con cuidado, comprendiendo las diferencias entre lo que es el Estado y su rol en las transformaciones y las organizaciones locales y sus capacidades de autoorganizarse de forma aut\u00f3noma.<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>En el caso particular de Venezuela se han dado cosas incre\u00edbles en ese sentido, que una sociedad tan descuartizada como la nuestra, tan empobrecida desde todo punto de vista, no s\u00f3lo material, haya llegado hasta donde ha llegado parece inexplicable. Porque, \u00bfdesde d\u00f3nde se hace, cu\u00e1l es el sujeto o la base material cultural que te garantiza eso? Bueno, sucedi\u00f3 porque sucedi\u00f3 y ah\u00ed estamos. Yo sigo apostando a esa magia de la historia que nos va a permitir en este momento sacarnos esta costra que ahora todo lo invade quit\u00e1ndole el ox\u00edgeno a lo que son los prop\u00f3sitos de liberaci\u00f3n. (&#8230;). El proceso de cooptaci\u00f3n jam\u00e1s ha sido un proceso total, esto es, uno no se convierte nunca en un sujeto absolutamente pasivo que simplemente recibe \u00f3rdenes de un mando superior. Siempre quedan resquicios dentro de esa realidad desde los cuales se puede ir desarrollando una experiencia de autonom\u00eda, de autogesti\u00f3n, de autogobierno. Ese es el caso de muchos consejos comunales y, en general, de much\u00edsimas expresiones de lo que es el movimiento.<\/i>&#8221; \u00cdbid.<\/p><\/blockquote>\n<p>Por otro lado, no se puede ignorar que Chile cuenta con una institucionalidad modificada profundamente por la \u00faltima dictadura c\u00edvico-militar, la cual le imprimi\u00f3 un car\u00e1cter cerrado expresado concretamente en una serie de enclaves autoritarios presentes en la Constituci\u00f3n, y en el acentuado bipartidismo -a partir de las limitaciones impuestas por el sistema binominal- que aseguran que sean solamente las fuerzas pol\u00edticas del bloque en el poder -Alianza por Chile y la Concertaci\u00f3n- las que se alternen en el manejo de la maquinaria del Estado. Este car\u00e1cter cerrado de la institucionalidad es el que ha frustrado los intentos (a\u00fan humildes, por cierto) de ciertos partidos de izquierda de irrumpir en el armado estatal para modificar ciertas condiciones socio-econ\u00f3micas, pero tambi\u00e9n dan cuenta de la debilidad pol\u00edtica de la izquierda en el pa\u00eds, de su sectarismo y de la falta de un arraigo real entre las capas populares. En el fondo, esta situaci\u00f3n es la mezcla de los enclaves autoritarios existentes en esta democracia pactada y la fuerza a\u00fan relativa del movimiento popular en proceso de reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, debemos entender que el \u201cesp\u00edritu de la transici\u00f3n\u201d cal\u00f3 hondo en importantes segmentos de los sectores populares y medios del pa\u00eds, sobre todo los que estuvieron movilizados en los ochenta y que luego fueron la base pol\u00edtica de la Concertaci\u00f3n de Partidos por la Democracia. Los sectores sociales que aceptaron la negociaci\u00f3n con la derecha y los militares, y la construcci\u00f3n pactada de una \u201cdemocracia en la medida de lo posible\u201d no fueron minoritarios como algunos al parecer se imaginan, sino que fueron la mayor\u00eda; la posici\u00f3n de intransigencia democr\u00e1tica de izquierda, como la sustentada por el PC a trav\u00e9s de la Pol\u00edtica de Rebeli\u00f3n Popular de Masas (PRPM), por el MIR y en general por el Movimiento Democr\u00e1tico Popular (MDP), fue la que termin\u00f3 siendo marginal. As\u00ed, \u00e9sta es la cultura pol\u00edtica predominante a nivel social y pol\u00edtico, y, por lo tanto, es la que sienta las coordenadas en las que a\u00fan se limita lo pol\u00edtico-institucional para la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. En otras palabras, el \u201csentido com\u00fan\u201d en la pol\u00edtica contin\u00faa definido por los l\u00edmites generados por el pacto social, aunque con fisuras debido a los recientes embates de las franjas movilizadas del pueblo. La forma en la que abordemos la tem\u00e1tica deber\u00e1 tambi\u00e9n tener en cuenta estas dimensiones.<\/p>\n<h3>Las tareas del momento: acumular pol\u00edticamente m\u00e1s all\u00e1 de lo reivindicativo<\/h3>\n<p>Como dec\u00edamos, la acumulaci\u00f3n pol\u00edtica desarrollada por las franjas m\u00e1s radicalizadas de nuestro pueblo al calor de las movilizaciones que ha protagonizado estos \u00faltimos a\u00f1os, se ha orientado hacia una cr\u00edtica al neoliberalismo, una deslegitimaci\u00f3n del duopolio pol\u00edtico Concertaci\u00f3n-Alianza y de la institucionalidad heredada de la dictadura en general. Si bien esta acumulaci\u00f3n ha significado tambi\u00e9n la asociaci\u00f3n de movimientos con caracter\u00edsticas m\u00e1s o menos diversas (de acuerdo a su car\u00e1cter de clase, grado de organicidad, etc.) en torno a una bater\u00eda de reivindicaciones de car\u00e1cter m\u00e1s pol\u00edtico y nacional (re-estatizaci\u00f3n de los recursos naturales, educaci\u00f3n gratuita y de calidad, cambio del sistema de AFP, etc.), hay que tener en cuenta tres elementos: a) Que estas reivindicaciones son abrazadas por el pueblo en grados muy diferentes tanto si comparamos los diferentes sectores (estudiantil, sindical, etc.) entre s\u00ed como si examinamos cada uno en su composici\u00f3n interna; b) Que, por esto mismo, tampoco existe una estrategia ni en cada sector en particular ni en el movimiento de los diferentes sectores oprimidos en general que sugiera, delinee o establezca la manera de alcanzar ciertos objetivo, y cuando se ha intentado generar una agenda com\u00fan a mediano plazo al interior de una movilizaci\u00f3n que permita orientar o proyectar una lucha en un per\u00edodo de tiempo concreto, como sucedi\u00f3 en el movimiento estudiantil el 2011, la izquierda se ha opuesto de forma terminante; y c) Que, por los dos puntos anteriores, esta expresi\u00f3n de desarrollo pol\u00edtico de nuestro pueblo en general y de la clase trabajadora en particular es a\u00fan incipiente y responde, por lo general, a sus capas m\u00e1s \u201cizquierdizadas\u201d; en otras palabras, estamos siendo testigos de los primeros desarrollos pol\u00edticos, los cuales a\u00fan no est\u00e1n cristalizados en un movimiento con la unidad y la estrategia necesaria para avanzar.<\/p>\n<p>Es en la b\u00fasqueda de caminos que permitan seguir avanzando y proyectar los logros de estos primeros momentos, que tenemos que abordar la necesidad de construir una herramienta que acompa\u00f1e este desarrollo pol\u00edtico y lo oriente, a la vez que permita construir unidad y dar claridad sobre c\u00f3mo vencer. Esta herramienta es expresi\u00f3n pol\u00edtica de los malestares y la consciencia de nuestro pueblo y nuestra clase, es la forma en la que vamos generando un proyecto pol\u00edtico capaz de dar una disputa con el bloque dominante en pos de avanzar las posiciones que tenemos adelante. A eso nos referimos con abordar el tema pol\u00edtico, algo a lo que desgraciadamente el anarquismo ha rehuido en Chile el \u00faltimo tiempo, entramp\u00e1ndose en lo meramente reivindicativo sin poder unirlo de manera satisfactoria con la lucha pol\u00edtica[1]. Nos referimos con esto a la necesidad de profundizar el proceso de construcci\u00f3n del partido pol\u00edtico de los libertarios como un espacio que proyecte lo acumulado en estos 14 a\u00f1os de construcci\u00f3n, en un salto cualitativo en la profundidad del programa que proponemos al mundo popular. Respecto de la naturaleza de \u00e9ste, se\u00f1alamos junto a Resistencia Libertaria que<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>el PL [Partido Libertario] por lo tanto, tiene una ideolog\u00eda y una concepci\u00f3n pol\u00edtica revolucionarias para transformar las condiciones en que se hallan inmersos los trabajadores; cuando \u00e9stos las adquieran obtendr\u00e1n un acopio para s\u00ed que se expresar\u00e1 en conciencia y organizaci\u00f3n<\/i>\u201d; Resistencia Libertaria, \u201cPartido Libertario\u201d, 1977; en revista Comunismo Libertario n\u00b0 2, 2012.<\/p><\/blockquote>\n<p>Es decir, que el sentido del partido es influir a las masas para que desarrollen sus niveles de organizaci\u00f3n y lucha, y la justeza de su programa y sus pol\u00edticas estar\u00e1 determinado s\u00f3lo en la medida en la que logre desarrollar dichos niveles en las masas.<\/p>\n<p>En esta l\u00ednea, es importante comprender que las posibilidades de desarrollo del proyecto comunista libertario descansan y se deben hacer cargo de dos desaf\u00edos inmediatos: por un lado, el desarrollo de una herramienta pol\u00edtica que tenga la capacidad de transformarse en una herramienta certera de acumulaci\u00f3n pol\u00edtica -tanto a nivel cuantitativo, como cualitativo- para nuestra clase. En segundo lugar, debe ser capaz de articular, a partir de esta herramienta, las nociones b\u00e1sicas que sirvan para comenzar a delinear una alternativa pol\u00edtica, esto es, que pueda construir un programa que contenga objetivos que apunten a superar lo local-sectorial (junta de vecinos, sindicato) para centrarse en c\u00f3mo disputar el poder. En otras palabras, no basta con participar y orientar las luchas reivindicativas, es indispensable hacernos cargo de la existencia del Estado, su institucionalidad, su marco legal, y el rol que cumple, sentando un camino que nos permita combatirlo en el actual per\u00edodo.<\/p>\n<p>En este sentido es indispensable hacerse cargo de un elemento importante para enfrentar este problema: si bien en las movilizaciones de estos a\u00f1os una franja del pueblo trabajador ha ocupado un lugar central y determinante, tambi\u00e9n han participado de manera activa sectores que corresponden a los due\u00f1os del peque\u00f1o comercio y a sectores que hoy d\u00eda se entienden al interior de las \u201ccapas medias\u201d. Esta realidad es m\u00e1s clara en las movilizaciones estudiantiles y en las protestas generadas en algunas regiones, en donde las mesas negociadoras con el Estado estuvieron marcadas por un car\u00e1cter policlasista que en el fondo lo que deja claro es lo incipiente del rearme del movimiento popular, y lo d\u00e9bil que a\u00fan son las organizaciones de masas. Pero esto no significa que la presencia de estos sectores -en desventaja ante los intereses del capital transnacional o monop\u00f3lico, y golpeado rudamente por las crisis econ\u00f3micas- deba ser rechazada, al contrario. Es indispensable ser capaces de alinear a estos sectores detr\u00e1s de un programa de cambio radical, socialista y libertario, \u00fanico que puede dar respuesta \u00faltima a los problemas y conflictos que enfrentan, de manera tal que el movimiento popular sea capaz de dar cobijo a esas capas medias radicalizadas y de acumular la fuerza suficiente que permita cambiar la correlaci\u00f3n de fuerzas actual, en pos de generar un nuevo escenario en la lucha de clases. Un rechazo, o una incapacidad de incluirlos y ubicarlos en posiciones junto a la clase trabajadora, solamente servir\u00e1 para engrosar las filas de la burgues\u00eda o del reformismo[2]. Indicador, no de coyuntura pre-revolucionaria, por supuesto, sino de que aumentan las contradicciones de clase que fuerzan a las capas medias a tomar partido por sus reivindicaciones inmediatas, pero sin ning\u00fan tipo de proyecto pol\u00edtico propio; y de la incapacidad org\u00e1nica de la clase obrera de ponerse a la cabeza de los procesos de lucha, a\u00fan de sus mismas reivindicaciones en un momento que si bien est\u00e1 caracterizado por una crisis de representatividad de los partidos del bloque en el poder y fuertes movilizaciones, puede tener una salida \u201cpor abajo\u201d -de acuerdo a las luchas populares- o \u201cpor arriba\u201d con un reacomodo las fuerzas pol\u00edticas que terminen blindando el modelo. Situaci\u00f3n que es extrapolable a una gran parte del movimiento estudiantil que a\u00fan no supera su fase tradeunionista.<\/p>\n<p>Para la izquierda marxista, esta definici\u00f3n ya est\u00e1 tomada hace mucho tiempo y, aunque los ejemplos de esto son tomados de circunstancias hist\u00f3ricas diferentes, el fondo del tema contin\u00faa siendo el mismo: la capacidad de los trabajadores de situar tras de s\u00ed a las \u201ccapas medias\u201d y a las franjas no burguesas, que en momentos de crisis econ\u00f3mica tienden a desesperarse debido a la posibilidad cierta de perder sus limitados privilegios.<\/p>\n<p>De esta forma, para Georgi Dimitrov, quien fuera secretario general de la Internacional Comunista entre 1934 y 1943, el impedir el triunfo del fascismo en Europa durante la d\u00e9cada de los 30 depend\u00eda entre otras cosas,<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>De la pol\u00edtica justa de la clase obrera respecto al\u00a0<strong>campesinado<\/strong>\u00a0y a las\u00a0<strong>masas peque\u00f1o-burguesas<\/strong>\u00a0de la ciudad. Hay que tomar a estas masas tal como son y no como nosotros quisi\u00e9ramos que fuesen.\u00a0<strong>S\u00f3lo en el transcurso de la lucha superar\u00e1n sus dudas y vacilaciones<\/strong>, solamente si sabemos tratar con paciencia sus inevitables vacilaciones y si el proletariado las ayuda pol\u00edticamente se elevar\u00e1n a un grado superior de conciencia y de actividad revolucionaria<\/i>\u201d. Georgi Dimitrov, \u201cLa ofensiva del fascismo y las tareas de la Internacional Comunista\u201d, en el Informe al VII congreso de la Internacional, 2 de agosto de 1935.<\/p><\/blockquote>\n<p>Si bien esta afirmaci\u00f3n buscaba justificar en ese momento un giro en la pol\u00edtica del Estado sovi\u00e9tico y de los partidos comunistas, desde el sectarismo de la consigna de \u201cclase contra clase\u201d al frentepopulismo, el trasfondo nos parece correcto para tenerla en cuenta a la hora de pensar una t\u00e1ctica para el per\u00edodo desde el comunismo libertario en Chile. En este mismo sentido se pronuncia Mao Tse-Tung en sus reflexiones sobre la guerra en contra de Jap\u00f3n por la misma \u00e9poca. Para \u00e9l, era indispensable forjar la unidad del pueblo chino entorno a la lucha en contra de la invasi\u00f3n japonesa -lucha necesariamente unida al avance hacia el socialismo- y as\u00ed lo consigna en sus obras.<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>Son necesarias tres condiciones [para lograr el triunfo sobre el imperialismo japon\u00e9s]: en primer lugar la creaci\u00f3n de un frente unido anti-japon\u00e9s en China; en segundo lugar, la creaci\u00f3n de un frente unido internacional anti-japon\u00e9s; en tercer lugar, la elevaci\u00f3n del movimiento revolucionario del pueblo japon\u00e9s y de los pueblos de las colonias japonesas.\u00a0<strong>Para el pueblo chino la principal de estas condiciones es la gran uni\u00f3n del pueblo chino.<\/strong>\u00a0(&#8230;) Por ello el quid de la cuesti\u00f3n es la cohesi\u00f3n de todo el pueblo chino y la creaci\u00f3n del frente antijapon\u00e9s en el que se agrupe todo el pa\u00eds. Esto lo hemos propuesto hace ya tiempo<\/i>\u201d. Mao Ts\u00e9-Tung, \u201cSobre la guerra prolongada\u201d, ediciones en lenguas extranjeras, Pek\u00edn, 1963.<\/p><\/blockquote>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las diferentes \u00e9pocas en las que estas afirmaciones fueron levantadas y de las distintas fuentes ideol\u00f3gicas de las que provienen, el tema principal detr\u00e1s de ellas sigue siendo el mismo:\u00a0<strong>la necesidad de poder reunir detr\u00e1s de un programa revolucionario, socialista, y en nuestro caso, orientado desde las coordenadas del comunismo libertario, a la mayor cantidad de sectores sociales a partir, claro est\u00e1, de las posiciones pol\u00edticas de la clase trabajadora<\/strong>. Se trata, en el fondo, de enfrentar el desaf\u00edo de asumir la necesidad de orientar a las masas populares -con distintas realidades materiales y visiones subjetivas de las mismas- hacia un proyecto de liberaci\u00f3n a partir de condiciones contextuales complejas y dif\u00edciles logrando una correlaci\u00f3n de fuerzas favorable a las transformaciones que proponemos.<\/p>\n<p>En este sentido, y en funci\u00f3n de la contradicci\u00f3n que vislumbramos entre los intereses de la burgues\u00eda chilena -subordinada a los intereses del capital transnacional e imperialista- y la soberan\u00eda popular -o sea, la capacidad de la clase trabajadora de ser due\u00f1o de su vida, en otras palabras, de tener el poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico-, es indispensable orientar a las capas medias en torno a los intereses populares. Esto, entendiendo que en el actual escenario de la lucha de clases en el pa\u00eds ya caracterizada m\u00e1s arriba, es necesario incorporar a las capas medias -tensionadas por la crisis del modelo- hacia la trinchera popular, evitando as\u00ed que amplias franjas de la poblaci\u00f3n se cuadren en la defensa del capitalismo y logrando enfrentar conflictos en los que esta contradicci\u00f3n es particularmente evidente como en el tema alimentario, en los recursos naturales y la matriz energ\u00e9tica, que han estado en el centro de algunas poderosas movilizaciones locales y en donde las capas medias han sido un elemento importante de las fuerzas sociales movilizadas.<\/p>\n<p>Guardando las proporciones,\u00a0<strong>el amplio respaldo de las capas medias precarizadas por la crisis de los a\u00f1os 30 en Europa proporcion\u00f3 un apoyo de masas determinante a las organizaciones fascistas en Alemania e Italia<\/strong>. Todo esto en momentos en los que la pol\u00edtica sectaria de \u201cclase contra clase\u201d de la III Internacional impidi\u00f3 a los partidos populares tener una apuesta pol\u00edtica que permitiera una pol\u00edtica de alianzas flexible y capaz de responder a los desaf\u00edos del momento.<\/p>\n<p>Por otra parte, sabemos que los libertarios diferenciamos claramente entre un gobierno dictatorial y una rep\u00fablica democr\u00e1tica, as\u00ed como somos capaces de ver las diferencias entre un gobierno derechista y otro del centro pol\u00edtico. En este sentido, podemos entender que hay momentos en que debemos tener una amplitud t\u00e1ctica que nos d\u00e9 espacio para poder acumular pol\u00edticamente al tiempo que marcamos nuestro camino propio. Un ejemplo de esta amplitud es la posici\u00f3n que tuvo un sector de la CNT frente a la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola el 14 de abril de 1931:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>Ha sido proclamada la Rep\u00fablica en Espa\u00f1a. El Borb\u00f3n ha tenido que dejar el poder. Los ayuntamientos, las diputaciones, las oficinas de Correos y Tel\u00e9grafos est\u00e1n en manos del pueblo. Para afirmar estos hechos hemos de manifestarnos en las calles. No somos entusiastas de una Rep\u00fablica burguesa, pero no consentiremos una nueva dictadura. El pueblo debe estar dispuesto a hacer frente a una posible reacci\u00f3n de las fuerzas armadas. Si la Rep\u00fablica quiere, realmente, consolidarse, tendr\u00e1 que tener en cuenta la organizaci\u00f3n de los trabajadores. Si no lo hace, perecer\u00e1. Como primera condici\u00f3n exigimos la libertad inmediata de todos los presos. Despu\u00e9s de esto, lo m\u00e1s importante de todo, pondremos otras condiciones. La Confederaci\u00f3n Regional de Trabajadores de Catalu\u00f1a declara la huelga general y se atendr\u00e1, en sus actos, a la marcha de los acontecimientos. Por la libertad de los presos. Por la Revoluci\u00f3n. \u00a1Viva la Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo!<\/i>\u201d<br \/>\n\u00c1ngel Ma. de Lera, \u201c\u00c1ngel Pesta\u00f1a, retrato de un anarquista\u201d, argos vergara, Barcelona, 1978, p. 264.<\/p><\/blockquote>\n<p>As\u00ed, se esboz\u00f3 una respuesta pol\u00edtica libertaria, que no se inclinaba por el maximalismo, sino que por una adaptaci\u00f3n a las nuevas condiciones materiales aprovechando las nuevas oportunidades pol\u00edticas que se abr\u00edan con la segunda rep\u00fablica. Esta apuesta se repetir\u00eda en 1936, cuando la CNT no realiz\u00f3 una campa\u00f1a impulsando la abstenci\u00f3n como en otras oportunidades como un gesto al Frente Popular espa\u00f1ol -en el que participaba el Partido Sindicalista impulsado por el antiguo dirigente de la CNT \u00c1ngel Pesta\u00f1a, quien incluso fue elegido diputado por el pacto-, en la esperanza que significara un cambio en la situaci\u00f3n de los miles de presos pol\u00edticos que la organizaci\u00f3n ten\u00eda desde la represi\u00f3n a la revoluci\u00f3n de Asturias en 1933. El cenetista Miguel Ab\u00f3s afirm\u00f3 en ese momento que<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>caer en la torpeza de hacer campa\u00f1a abstencionista equivale a fomentar un triunfo de las derechas. Y todos sabemos por amarga experiencia en dos a\u00f1os de persecuci\u00f3n lo que las derechas quieren hacer. Si el triunfo de las derechas se diera, yo os aseguro que aquella feroz represi\u00f3n a que sometieron a Asturias se extender\u00eda a toda Espa\u00f1a<\/i>\u201d. Citado en \u201cV\u00edsperas de la revoluci\u00f3n. El congreso de la CNT (1936)\u201d, de Juan Pablo Calero.<\/p><\/blockquote>\n<p>Incluso, de manera posterior al triunfo electoral y a pesar de la pol\u00e9mica que pareciera haber ocurrido al interior de los sindicatos de la organizaci\u00f3n anarquista, la reconocida figura de Buenaventura Durruti habr\u00eda reconocido que los militantes \u00e1cratas estuvieron prestos a defender los resultados ante la posibilidad de un desconocimiento de los mismos por parte de algunos funcionarios.<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>la CNT, los anarquistas, reciente el triunfo electoral, est\u00e1bamos en la calle -los hombres de la Esquerra lo saben- para impedir que los funcionarios que no quisieron aceptar el resultado de la voluntad popular se sublevaran<\/i>\u201d. Buenaventura Durruti en el peri\u00f3dico \u201cSolidaridad Obrera\u201d de Barcelona el 6 de marzo de 1936, citado en \u201cV\u00edsperas de la revoluci\u00f3n. El congreso de la CNT (1936)\u201d, de Juan Pablo Calero.<\/p><\/blockquote>\n<p>Podemos hacer un paralelo general con la situaci\u00f3n actual del pa\u00eds, guardando nuevamente las proporciones entre cada escenario, pero que nos tiene que llevar a pensar en el aprovechamiento que podemos realizar de la relativa ampliaci\u00f3n que existir\u00e1 en el futuro gobierno concertacionista en el pa\u00eds.\u00a0<strong>Gobierno que, a diferencia del lapso derechista que termina, nos puede permitir aprovechar de una manera antes impensada los espacios y luchas democr\u00e1ticos<\/strong>, no tanto por lo que ese gobierno haga, sino que por las condiciones en las que asumir\u00e1 y se desarrollar\u00e1. No olvidemos que este gobierno estar\u00e1, s\u00ed o s\u00ed, mediado por el protagonismo de las movilizaciones sociales, y que buscar\u00e1 reposicionarse frente a ellas, pudiendo abrir un flanco que podremos utilizar para obligarlos a ir m\u00e1s all\u00e1 de lo que quieren, sobre todo ahora que el Partido Comunista se encuentra participando al interior del pacto y viendo la posibilidad cierta de ser parte del nuevo gobierno. Por otra parte, es importante considerar que, de no posicionarnos correctamente aprovechando los br\u00edos reformistas[3] del nuevo gobierno para impulsar las demandas populares a trav\u00e9s de la Acci\u00f3n Directa de Masas, el nuevo escenario puede ser perfectamente orientado por el reformismo y el proyecto burgu\u00e9s. Hay que recordar que estos sectores contin\u00faan siendo din\u00e1micos, y que buscar\u00e1n acumular en la campa\u00f1a y en el gobierno las reformas que implementar\u00e1n, en un esfuerzo por revalidarse como una fuerza progresista. Para reforzar gr\u00e1ficamente lo que estamos diciendo, una cita de la carta del MIR al PRT argentino en julio de 1974. En ella justamente hace relaci\u00f3n a la necesidad que tienen los revolucionarios de aprovechar las posibilidades que los diferentes gobiernos, y el contexto que los condiciona, nos brindan, posibilidades que no debemos abandonar, sino que utilizar para ampliar nuestro marco de trabajo hacia sectores de las masas en las que no tenemos una llegada actualmente. Este elemento, el del distinto car\u00e1cter de un gobierno u otro no ser\u00eda algo a menospreciar, por el contrario, es un elemento important\u00edsimo sobre el cual pensar el trabajo pol\u00edtico y de masas.<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>A nuestro parecer, apreciamos tres cuestiones que nos parecen importantes: una crisis econ\u00f3mica que agudiza los problemas en la Argentina y que no tiene perspectivas de soluci\u00f3n en el marco actual;\u00a0<strong>una importante ampliaci\u00f3n de las libertades democr\u00e1ticas que sumada a la relativa impotencia del aparato de Estado ofrece enormes perspectivas del trabajo legal y entre las masas a los revolucionarios<\/strong>&#8230;<\/i>\u201d Miguel Enr\u00edquez, 27 de Julio de 1974, fragmentos, Santiago, 27 de Julio de 1974. Transcrito de Informe Interno. MIR, Zona Europa, Nr. 6, Junio 1975, 7 p\u00e1ginas mimeografiadas<\/p><\/blockquote>\n<p>Para cerrar este apartado, creemos que resulta \u00fatil tener presente un criterio que muchas veces los libertarios pasamos por alto, aferr\u00e1ndonos de forma indebida a criterios ideol\u00f3gicos antes que pol\u00edticos -incluso ignorando nuestras posiciones y definiciones concretas para el per\u00edodo-, quiz\u00e1s porque esos criterios ideol\u00f3gicos resultan m\u00e1s c\u00f3modos para presentar. Son finalmente un terreno conocido. Este criterio que mencionamos es\u00a0<strong>la necesidad de contrastar nuestras posiciones con sus resultados y su aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica, de manera tal que sirva como orientaci\u00f3n para la afirmaci\u00f3n o revisi\u00f3n de una pol\u00edtica o postura definida con anterioridad<\/strong>. Un ejercicio que no s\u00f3lo los libertarios, sino que la izquierda chilena en general pareciera haber abandonado, pero que un compa\u00f1ero de Argentina, militante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), dejaba patente hace algunos a\u00f1os de esta forma:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>Los marxistas son particularmente conscientes de ello y hacen de la pr\u00e1ctica un criterio de verdad. Es decir, la justeza de una posici\u00f3n pol\u00edtica se admite solamente cuando se prueba correcta en car\u00e1cter de pr\u00e1ctica social, y trat\u00e1ndose de una pol\u00edtica que dice responder a los intereses de la clase trabajadora, por la medida en que esa clase la hace suya y la lleva adelante. (&#8230;) El buen o mal uso que se haga de las conclusiones obtenidas por el mar\u00adxismo en su an\u00e1lisis de la sociedad y en la construcci\u00f3n pr\u00e1ctica de otras nue\u00advas, se sentir\u00e1 en todo su peso, cuando se trate de formular pol\u00edticas concre\u00adtas. Y aqu\u00ed se pueden tomar dos caminos: uno que conduzca a la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas con base en la realidad nacional, que traten de adecuarse a ella lo m\u00e1s posible, que sean pasibles de ser puestas en pr\u00e1ctica para verificar si son correctas o no; y otro camino que lleve a la producci\u00f3n de una pol\u00edtica de fra\u00adses absolutamente coherentes con el esquema te\u00f3rico marxista universal, pe\u00adro que no tiene nada que ver con la realidad nacional, porque voluntariamen\u00adte ha decidido no tenerla en cuenta.<\/i>\u201d Carlos Olmedo, \u201cUna respuesta al documento del ERP\u201d, publicado en \u201cCristianismo y Revoluci\u00f3n\u201d, n\u00b0 28, abril de 1971.<\/p><\/blockquote>\n<p>De esta forma, es posible instalar la revisi\u00f3n de nuestras pol\u00edticas, t\u00e1cticas y estrategias, a partir de la pr\u00e1ctica cotidiana. Algo sano y necesario cuando lo que intentamos es transformar la realidad, y abandonar las seguridades de la mera discusi\u00f3n te\u00f3rica o filos\u00f3fica.<\/p>\n<h3>La democracia de masas<\/h3>\n<p>El proyecto comunista libertario debe ser capaz de proyectar una propuesta de socialismo que supere los l\u00edmites del fallido \u201csocialismo real\u201d desarrollado al alero del Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, aunque recogiendo la rica experiencia -tanto positiva como negativa- de m\u00e1s de 70 a\u00f1os de construcci\u00f3n pol\u00edtica e incorporando tambi\u00e9n las m\u00faltiples lecciones que entrega el desarrollo del movimiento popular en nuestra Am\u00e9rica Latina. Adem\u00e1s, es necesario que este planteamiento pol\u00edtico se levante a partir de una continua experiencia pr\u00e1ctica, apostando a disputarle al Estado todo el poder posible a medida que las organizaciones populares se fortalezcan; la transformaci\u00f3n econ\u00f3mica no puede realizarse sin cambiar de forma radical el c\u00f3mo se toman las decisiones, y para esto las masas deben educarse pol\u00edticamente, tanto con la teor\u00eda como con la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>En este sentido, es fundamental situar su apuesta de poder en base a\u00a0<strong>tres pilares centrales: el protagonismo de las masas populares organizadas en la elaboraci\u00f3n pol\u00edtica, la independencia de clase de las organizaciones de masas y, por sobre todo, la profundizaci\u00f3n de la democracia socialista como pilar del socialismo libertario<\/strong>. Esto entendiendo las caracter\u00edsticas del per\u00edodo que ya se han expuesto en diversas publicaciones oficiales de la Organizaci\u00f3n Comunista Libertaria de Chile: lenta reconstrucci\u00f3n del movimiento popular luego de las derrotas hist\u00f3ricas de 1973 y 1988, adem\u00e1s de una izquierda disgregada, con d\u00e9bil inserci\u00f3n social y plagada de sectarismo e inmadurez[4]. Estas caracter\u00edsticas necesariamente configuran el escenario a partir del cual debemos levantar nuestras propuestas y posiciones pol\u00edticas, que necesariamente deben estar marcadas por la audacia que hist\u00f3ricamente caracteriza al comunismo libertario.<\/p>\n<p>Es por esto que\u00a0<strong>creemos firmemente que para darle sustento a este proceso es importante recuperar el concepto de democracia, quebrando el sentido com\u00fan burgu\u00e9s que se le da y dot\u00e1ndolo de un potencial creador dentro de la construcci\u00f3n socialista<\/strong>. Al final, se trata de innovar a partir de uno de los elementos originalmente centrales en la construcci\u00f3n pol\u00edtica de la izquierda y del movimiento popular, pero que poco a poco fue quedando de lado en sus reflexiones y en su construcci\u00f3n estrat\u00e9gica. Como dec\u00edamos antes, para que el proyecto comunista libertario pueda aportar al fortalecimiento del movimiento popular, no se puede limitar ni a lo ideol\u00f3gico -en donde tiende a ser fuerte en la cr\u00edtica te\u00f3rica al Estado- ni a lo reivindicativo -actualmente su fuerte a nivel nacional, con experiencia y logros incuestionables en estos \u00faltimos a\u00f1os. Es necesario que se haga cargo de lo pol\u00edtico, sin limitarse en discusiones en torno a \u201clas v\u00edas\u201d -por ejemplo, al enfocar tem\u00e1ticas como lo electoral desde un punto de vista netamente ideol\u00f3gico y te\u00f3rico -que tienden a ser las m\u00e1s c\u00f3modas y seguras, sino que \u201cmetiendo los pies en el barro\u201d de la realidad y buscando las formas de prefigurar el modelo de socialismo que queremos construir a trav\u00e9s de nuestra pr\u00e1ctica pol\u00edtica y en nuestra lucha por la construcci\u00f3n del poder popular.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de este ejercicio creemos que es posible aterrizar la aplicaci\u00f3n de la construcci\u00f3n del Poder Popular al per\u00edodo actual, de manera tal que cobre sentido no s\u00f3lo para la militancia pol\u00edtica, sino que por sobre todo para las franjas populares que se han ido incorporando a la lucha durante los \u00faltimos a\u00f1os. Este Poder Popular es inseparable del desarrollo de la democracia de masas que recuperamos de la pr\u00e1ctica revolucionaria de nuestra clase, y es la base material para el desarrollo de la apuesta comunista libertaria. Adem\u00e1s, es importante recalcar que entendemos esta construcci\u00f3n de Poder Popular como un proceso con altos y bajos, avances y retrocesos, un proceso paulatino de construcci\u00f3n de organizaci\u00f3n y acumulaci\u00f3n de fuerza y experiencias que nos permitir\u00e1 ir delineando nuestro proyecto socialista y libertario fuera de ilusiones inmediatistas o maximalistas. Convergemos aqu\u00ed con algunas reflexiones realizadas por Bakunin:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>&#8230;Bakunin es claro al plantear que \u201c[La abolici\u00f3n del Estado] no podr\u00eda alcanzarse de golpe, pues en la historia, al igual que en la naturaleza f\u00edsica, nada se hace de golpe. Hasta las m\u00e1s s\u00fabitas revoluciones, las m\u00e1s inesperadas y radicales, siempre han sido preparadas por un largo trabajo de descomposici\u00f3n y de nueva formaci\u00f3n. Trabajo subterr\u00e1neo o visible, pero nunca interrumpido y siempre creciente. Por lo tanto, tampoco para la internacional se trata de destruir de un d\u00eda para otro todos los Estados. Emprender esto, o tan s\u00f3lo so\u00f1ar con \u00e9l, ser\u00eda una locura\u201d.<\/i>\u201d De Bakunin, \u201cLa libertad\u201d, p\u00e1g. 168, citado en VV.AA., \u201cComunismo Libertario N\u00b02, p. 18, Gabriel Rivas, El anarquismo y el problema del poder.<\/p><\/blockquote>\n<p>Es necesario entonces, superar el error cometido por la izquierda chilena en los debates sostenidos entre sus partidos durante los a\u00f1os 60, en los que exacerb\u00f3 las diferencias en base a una discusi\u00f3n sobre las \u201cv\u00edas\u201d, pero no debati\u00f3 sobre el modelo socialista que se pretend\u00eda construir a partir de las condiciones del momento. Tom\u00e1s Moulian da cuenta de esto cuando afirma en su art\u00edculo \u201cLa v\u00eda chilena al socialismo: Itinerario de la crisis de los discursos estrat\u00e9gicos de la Unidad Popular\u201d:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>La ubicaci\u00f3n del Partido Socialista en un leninismo de izquierda provoca un efecto ya se\u00f1alado, pero sobre el cual es importante insistir. Ese efecto es la desviaci\u00f3n de la cr\u00edtica. Ella se concentra en el problema de la violencia revolucionaria y debilita la puesta en cuesti\u00f3n de las caracter\u00edsticas de la construcci\u00f3n socialista. \u00c9se hab\u00eda sido el valor de la adhesi\u00f3n de los socialistas a la autogesti\u00f3n yugoslava, que representaba la b\u00fasqueda de un socialismo participativo. Por desgracia la discusi\u00f3n esencial se perdi\u00f3, arrastrada por el efecto envolvente que produce la pol\u00e9mica sobre la violencia revolucionaria. Se dej\u00f3 de lado el tema central. Este no era la b\u00fasqueda de la v\u00eda sino la decisi\u00f3n por el tipo de sociedad socialista que se quer\u00eda proponer y por la que se estaba dispuesto a luchar<\/i>\u201d. En el libro \u201cCuando hicimos historia. La experiencia de la Unidad Popular\u201d, editado por LOM.<\/p><\/blockquote>\n<p>Creemos que se hace indispensable situar ciertos debates t\u00e1cticos -ayer el de las v\u00edas, hoy el electoral- dentro de un contexto concreto, de una esfera pol\u00edtica, de manera tal que nos permita orientar el debate hacia los elementos que resultan centrales y que nos permitan oxigenarlos con esa audacia que ya mencion\u00e1bamos m\u00e1s arriba.<\/p>\n<p>Esto porque es conocido que una buena parte de la izquierda del siglo XX fue incapaz de innovar en torno a los desarrollos pol\u00edticos que deb\u00eda tener el socialismo y la construcci\u00f3n del comunismo, as\u00ed como la relaci\u00f3n entre la izquierda socialista y otros sectores progresistas durante los per\u00edodos de transici\u00f3n o pre-revolucionarios. Justamente en Chile, por el car\u00e1cter cerrado de su institucionalidad que mencionamos anteriormente, tenemos la posibilidad de generar un punto de quiebre entre la concepci\u00f3n democr\u00e1tico burguesa, que es en el fondo anti-democr\u00e1tica, y la construcci\u00f3n de la democracia de masas, basada esencialmente en la superaci\u00f3n de la contradicci\u00f3n existente entre lo pol\u00edtico y lo social.<\/p>\n<p>Esta contradicci\u00f3n la identificamos como la separaci\u00f3n entre ambas esferas, disociando virtualmente las condiciones econ\u00f3micas actuales y su expresi\u00f3n pol\u00edtica en el Estado, como si ambas no estuvieran interrelacionadas de manera clara y dependieran una de la otra. Gabriel Rivas lo expresa de manera clara cuando afirma que:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>&#8230;P. Ansard, hace una sint\u00e9tica analog\u00eda, cuando dice que \u201clo pol\u00edtico [entendido como poder pol\u00edtico] es, con respecto a la vida social, lo que el capital con respecto al trabajo: una alienaci\u00f3n de la fuerza colectiva\u201d. En otras palabras el Estado no puede ser entendido sino como otro aspecto del mismo proceso alienante de la fuerza humana creadora, propia de todo grupo humano que, en tanto que humano, es creador de su propio espacio hist\u00f3rico. El capital y el Estado son momentos aparentemente separados de un \u00fanico momento. A\u00fan as\u00ed, contra todo an\u00e1lisis simplista que suele ver a todos los gatos pardos, el capital tanto como el Estado, son formas complementarias pero no reductibles una a la otra, y que hoy constituyen la realidad del capitalismo reinante<\/i>.\u201d VV.AA., \u201cComunismo Libertario N\u00b02, p. 18, Gabriel Rivas, El anarquismo y el problema del poder.<\/p><\/blockquote>\n<p>De esta manera, para nosotros es imposible plantear una respuesta pol\u00edtica desde el comunismo libertario que no asuma esta interrelaci\u00f3n como un elemento central, y que deba ser asumida de manera tal que el enfrentar la lucha econ\u00f3mica -tanto desde un plano reivindicativo como en uno pol\u00edtico- implique necesariamente llevar hasta el l\u00edmite en este per\u00edodo la capacidad democr\u00e1tica del modelo, develando las restricciones que la democracia formal neoliberal actual presenta para la participaci\u00f3n popular en la toma de decisiones. En ese sentido, es importante hacer algo de historia para poder marcar bien a lo que estamos apuntando en este momento.<\/p>\n<p>En Chile, luego de la derrota de la Unidad Popular, una buena parte de la intelectualidad de la izquierda se \u201crenov\u00f3\u201d abandonando los objetivos socialistas y adoptando a la democracia burguesa como el punto m\u00e1ximo del desarrollo democr\u00e1tico posible. Por nuestra parte, creemos que la democracia puede ir mucho m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del sistema democr\u00e1tico burgu\u00e9s y que se puede delinear su futuro a trav\u00e9s de las luchas de hoy, es decir, a trav\u00e9s de las contradicciones del sistema y la lucha y creaci\u00f3n popular. De esta manera, reconsiderar la democracia para los comunistas libertarios no es girar a la derecha, como lo fue para los socialistas, MAPUs o PPDs, sino que es considerar la construcci\u00f3n pol\u00edtica del socialismo a trav\u00e9s del empoderamiento pol\u00edtico de las masas en el Chile de hoy, es decir, el Chile de la democracia limitada y protegida, del sistema binominal, de la actual ley de municipalidades, de nuestro c\u00f3digo laboral.<\/p>\n<p>Al entender la democracia de masas como un empoderamiento de la sociedad frente al Estado, es posible ver de qu\u00e9 manera ella es incompatible con la democracia burguesa, el capitalismo y sus herramientas de control y opresi\u00f3n. La democracia de masas no es solamente pol\u00edtica, sino que por una cuesti\u00f3n de definici\u00f3n, es inseparable de la democracia en la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n, es decir, en la econom\u00eda. Esto, pues la revoluci\u00f3n que postulamos \u201c<i>&#8230;se trata de desmantelar el aparato estatal, pero en un sentido mucho m\u00e1s radical, transformando el principio organizativo de la nueva sociedad emergente.<\/i>\u201d[5] Y este es justamente el valor constructivo que le vemos a la discusi\u00f3n en torno a la democracia de masas, el c\u00f3mo vamos desarmando no s\u00f3lo el aparataje del Estado, sino sus fundamentos.<\/p>\n<p>Nuevamente la experiencia del movimiento popular chileno y latinoamericano viene a enriquecer nuestra propia discusi\u00f3n en torno a este tema. Para nosotros, que entendemos que la contradicci\u00f3n entre el capital y el trabajo est\u00e1 unida \u00edntimamente a la naturaleza del Estado y el poder; o en otras palabras, que enfrentar el problema del Estado es inseparable a enfrentar la contradicci\u00f3n entre el capital y el trabajo, y que cualquier proceso de construcci\u00f3n revolucionario necesariamente debe ir prefigur\u00e1ndose en la actualidad, cobra un nuevo sentido el explorar experiencias como la ocupaci\u00f3n de f\u00e1bricas en Argentina y Brasil, o la proliferaci\u00f3n de organizaciones de base durante la Unidad Popular. No como modelos o alternativas -ni las ocupaciones de f\u00e1bricas ni los comandos comunales son suficientes- sino como experiencias prefigurativas de la participaci\u00f3n popular que entendemos es consustancial al comunismo que buscamos generar.<\/p>\n<p>En este sentido, otra vez Moulian nos permite visualizar la idea que queremos presentar en relaci\u00f3n a estas experiencias hist\u00f3ricas de los trabajadores de Chile. En sus palabras:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>Los estrategas del \u201cpolo revolucionario\u201d captaron la importancia de la democracia en la empresa. Aunque equivocados en la orientaci\u00f3n general que esperaba todo de un \u201cpoder popular\u201d desarmado, se dieron cuenta de un punto importante: del\u00a0<strong>valor que ten\u00eda para los trabajadores vivir una experiencia de direcci\u00f3n de aquello que sent\u00edan suyo<\/strong>. Esos \u00faltimos meses en que funcionaron los comit\u00e9s de f\u00e1brica, los cordones industriales, los comandos comunales, se vivi\u00f3 la gran fiesta de la democracia<\/i>\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Pero no es s\u00f3lo esta posibilidad prefigurativa la \u00fanica fortaleza de enfocar esta discusi\u00f3n hacia la necesidad de generar experiencias de poder que permitan educar pol\u00edticamente a las masas, as\u00ed como dar cuenta del nivel de participaci\u00f3n en la pol\u00edtica que se busca en el comunismo libertario. Otra ventaja es que este tipo de apuestas permiten aumentar la base social de apoyo a dicho proyecto, m\u00e1s all\u00e1 de la unidad ideol\u00f3gica indispensable en un partido o grupo pol\u00edtico; es decir, permite incorporar al proyecto a sectores no necesariamente politizados o que no cuentan con experiencias previas de militancia ni formaci\u00f3n. As\u00ed, el autor contin\u00faa:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>el \u00e9xito que tuvo esa experiencia de democracia de los trabajadores en su conjunto, la cual remite al socialismo de los consejos, revela que era necesario ofrecer la esperanza de una sociedad en que la dictadura del proletariado no fuera a sustituir al socialismo democr\u00e1tico. Sin crear esa certeza no era posible generar la amplitud necesaria para imponerse contra el gran capital monop\u00f3lico o bancario que era necesario nacionalizar. La experiencia post-octubre ofreci\u00f3 a muchos trabajadores la posibilidad de esa experiencia. Ella pudo haber reordenado el cuadro pol\u00edtico si, antes que la crisis fascistizara a las masas de la oposici\u00f3n, se hubiera podido convocar a esa experiencia a los militantes y a los trabajadores dem\u00f3crata cristianos que todav\u00eda cre\u00edan en el comunitarismo<\/i>.\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>Se trata, en definitiva y volviendo a la actualidad, de encontrar un equilibrio entre la necesidad de trabajar en reformas democr\u00e1ticas que sirvan para tensionar el marco constrictor de la democracia limitada del capitalismo maduro de nuestro pa\u00eds, y la acumulaci\u00f3n pol\u00edtica para construir, a trav\u00e9s de la experiencia de la clase, una democracia de masas que, cuando se adquiere como pr\u00e1ctica, aspiraci\u00f3n y elemento program\u00e1tico, entra en contradicci\u00f3n directa con los l\u00edmites del modelo neoliberal en particular y del capitalismo en general.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo de los revolucionarios es interpelar al sentido com\u00fan de la clase (que, como se\u00f1alamos, tiene fuertemente arraigados elementos propios del neoliberalismo), pero aspirando a transformarlo a trav\u00e9s de sus experiencias de lucha, organizaci\u00f3n, victorias y aprendizajes. Si se logra este equilibrio, no solo se romper\u00e1n ciertas trabas, cosa que har\u00e1 posible la organizaci\u00f3n m\u00e1s efectiva de sectores sociales que hoy se encuentran restringidos por la legislaci\u00f3n, sino que a largo plazo se generar\u00e1n las condiciones para la profundizaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n, cambiando cualitativamente la correlaci\u00f3n de fuerzas entre las clases sociales y abriendo una etapa diferente de la lucha de clases.\u00a0<strong>En \u00faltima medida, no se trata de ocupar espacios de la institucionalidad, sino de expropiar para las masas espacios de soberan\u00eda, entroncando directamente con la estrategia del Poder Popular<\/strong>.<\/p>\n<p>A ese proceso de ruptura con el marco del neoliberalismo como contexto social, econ\u00f3mico y cultural lo llamamos\u00a0<strong>ruptura democr\u00e1tica<\/strong>. Esta ruptura implica, en el marco de nuestro pa\u00eds, la necesidad de una movilizaci\u00f3n social de potencia y, en el plano pol\u00edtico, implica generar las condiciones para dar una salida hacia adelante a la movilizaci\u00f3n de masas, hoy en gestaci\u00f3n. En otras palabras, esto apunta a poder generar desde el movimiento popular y sus organizaciones de masas, un momento de inestabilidad pol\u00edtica y econ\u00f3mica que permita realizar reformas democr\u00e1ticas y con proyecci\u00f3n socialista profundas en ambos planos, transformaciones que entendemos no pueden realizarse desde la institucionalidad debido a los enclaves autoritarios y a la presencia hegem\u00f3nica de los partidos pol\u00edticos del bloque en el poder.<\/p>\n<p>Entendemos que esta apuesta pol\u00edtica comparte algunos elementos con el giro que ha realizado la izquierda abertzale en el Pa\u00eds Vasco, y que cobra actualmente vida en la llamada pol\u00edtica de la \u201cConfrontaci\u00f3n Democr\u00e1tica\u201d (CD). Durante los \u00faltimos a\u00f1os los compa\u00f1eros\/as reunidos\/as en las organizaciones abertzales debatieron en torno al abandono de la estrategia pol\u00edtico-militar y la adopci\u00f3n de una nueva estrategia de construcci\u00f3n para avanzar hacia su objetivo de una Euskal Herria independiente y socialista. De esta forma hoy en d\u00eda el trabajo del partido Sortu -la nueva organizaci\u00f3n pol\u00edtica abertzale- orienta su trabajo hacia la Confrontaci\u00f3n Democr\u00e1tica en una fase pol\u00edtica definida como de \u201crevoluci\u00f3n democr\u00e1tica nacional\u201d que busca avanzar hacia un Estado independiente que tenga como pilar la lengua y la cultura vasca, el ideario socialista, el feminismo y cuya esencia sea la democracia popular. Esto a partir de 3 elementos centrales que componen la C.D.: la desobediencia civil, la construcci\u00f3n nacional y la transformaci\u00f3n social, los que surgen a partir de una lectura de la realidad que afirma como base para su desarrollo las siguientes condiciones materiales:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>La violencia estructural, sist\u00e9mica y organizada que los estados ejercen contra Euskal Herria persiste a\u00fan. La represi\u00f3n judicial y policial es la muestra m\u00e1s directa de esta violencia. Pero persisten otras manifestaciones m\u00e1s encubiertas que se extienden a la actividad cultural, social, pol\u00edtica, econ\u00f3mica. Por lo tanto Sortu considera leg\u00edtima la respuesta social de contestaci\u00f3n a estas agresiones. As\u00ed consideramos la desobediencia civil y pol\u00edtica una herramienta de lucha contestataria, y una alternativa para oponer al poder de los Estados, el poder popular que defienda los intereses individuales y colectivos del pueblo vasco<\/i>\u201d. Extra\u00eddo del video explicativo de la L\u00ednea Pol\u00edtica de Sortu, disponible en internet a trav\u00e9s de la red youtube.<\/p><\/blockquote>\n<p>De esta forma vemos que la reflexi\u00f3n que impulsa nuestra propuesta no es \u00fanica, sino que se entronca con ejemplos interesantes de la construcci\u00f3n revolucionaria actual. En este caso, la actual estrategia planteada por la izquierda abertzale, que tiene como eje central el desarrollo de la movilizaci\u00f3n de masas y la lucha pol\u00edtica para poder generar un escenario que permita avanzar en sus demandas. Esto, a pesar de desarrollarse en un contexto muy diferente, comparte la implantaci\u00f3n del modelo neoliberal.<\/p>\n<p>Para que este proceso no se entrampe ni desoriente, es necesario que sean las masas las que lleven la iniciativa y sean las protagonistas, dejando atr\u00e1s los modelos de democracia burguesa y valorando en la pr\u00e1ctica la democracia de masas. Mediante esta experiencia se abre la puerta a la acumulaci\u00f3n pol\u00edtica tanto en t\u00e9rminos materiales como subjetivos, poniendo frente a frente estas dos concepciones. La \u00fanica manera en la que esto llegue a buen puerto es, insistimos, pasando de la movilizaci\u00f3n a abordar los problemas pol\u00edticos y del poder. Es esa la apuesta y es ese el horizonte que los socialistas revolucionarios creemos, debemos imprimirle a los movimientos sociales, acompa\u00f1ando sus din\u00e1micas y procesos propios.<\/p>\n<h3>De qu\u00e9 manera dar la disputa de cara a lo institucional<\/h3>\n<blockquote><p><i>El marxista, al analizar el momento, no debe partir de lo posible, sino de lo real<\/i><br \/>\nV. I. Lenin, \u201cCartas sobre t\u00e1ctica\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>La \u201cvanguardia compartida\u201d, el Frente Unificado de Izquierda y la construcci\u00f3n de la izquierda libertaria.<\/strong><\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n chilena est\u00e1 condicionada por la historia y el desarrollo de la sociedad y la izquierda chilenas, y no puede ser entendida sin tenerlas presente. As\u00ed, la materializaci\u00f3n org\u00e1nica y pol\u00edtica de la aproximaci\u00f3n que proponemos aqu\u00ed debe ser tratada en tres dimensiones. La primera tiene relaci\u00f3n con lo que denominaremos la \u201cvanguardia compartida\u201d, concepto que creemos fundamental para una apuesta de izquierda con reales intenciones de realizar transformaciones profundas. La segunda gira en torno a la generaci\u00f3n de un \u201cFrente Pol\u00edtica y Social de Izquierda\u201d, y la tercera apunta a la construcci\u00f3n de la \u201cIzquierda Libertaria\u201d, con sus diferentes expresiones org\u00e1nicas y estructuras.<\/p>\n<p>El primer punto planteado es el m\u00e1s general y la base de las otras dos reflexiones. Creemos que nos permitir\u00e1 ir definiendo en la realidad, en lo concreto, la unidad de la izquierda en su dimensi\u00f3n social y pol\u00edtica en todos sus niveles (estrat\u00e9gico y t\u00e1ctico), as\u00ed como posteriormente la idea de una \u201cIzquierda Libertaria\u201d. Es importante, entonces, ir adentr\u00e1ndonos en las nociones de la \u201cvanguardia compartida\u201d a partir de c\u00f3mo se relaciona el comunismo libertario con las otras organizaciones de la izquierda, sea con las expresiones org\u00e1nicas propias del -actualmente vigoroso- reformismo como con la izquierda de \u201cintenci\u00f3n revolucionaria\u201d.<\/p>\n<p>En el primer caso, es importante entender que actualmente en el pa\u00eds la organizaci\u00f3n m\u00e1s grande de la izquierda sigue siendo, por mucho, el Partido Comunista; el que mantiene una importante presencia militante en el movimiento sindical, en las organizaciones estudiantiles y territoriales, con una identidad pol\u00edtico-cultural clara e instalada en el mundo popular, una historia de 100 a\u00f1os de experiencia y trabajo, as\u00ed como un n\u00famero de militantes alto y con presencia nacional. Junto a este partido se agrupan actualmente el Movimiento Amplio Social reunido alrededor de la figura del antiguo senador socialista Alejandro Navarro, y la \u201cIzquierda Ciudadana\u201d -creado por la fusi\u00f3n de la antigua Izquierda Cristiana, parte de Nueva Izquierda y la Acci\u00f3n Socialista Allendista- al interior de la \u201cNueva Mayor\u00eda\u201d, pacto que conforman estos partidos con la Concertaci\u00f3n como una alianza electoral y program\u00e1tica de cara a las elecciones del 2013. Por su lado, la izquierda que nosotros denominamos de \u201cintenci\u00f3n revolucionaria\u201d[6] se caracteriza actualmente por su profunda atomizaci\u00f3n, existiendo decenas o centenares de agrupaciones, partidos, movimientos y organizaciones que abarcan desde el marxismo en sus distintas tendencias hasta el anarquismo, y que durante los \u00faltimos 23 a\u00f1os han sido incapaces de instalarse como una fuerza pol\u00edtica relevante, m\u00e1s all\u00e1 de sus variables niveles de influencia en algunos sectores sociales en particular.<\/p>\n<p>Ante este escenario nos parece que es fundamental que la izquierda sea capaz de superar el sectarismo que la ha caracterizado desde los a\u00f1os 90 hacia adelante, as\u00ed como la atomizaci\u00f3n en una multitud de organizaciones que a pesar de lo grandilocuente de sus denominaciones, en la mayor\u00eda de sus casos no van m\u00e1s all\u00e1 de peque\u00f1os aparatos que agrupan a no m\u00e1s de una centena de militantes en el mejor de los casos, con escasa influencia social y pol\u00edtica. Lamentablemente la ilusi\u00f3n mesi\u00e1nica de ser la vanguardia \u00fanica -como si el solo hecho de asumirse como tal entregara ese car\u00e1cter a un grupo- ha impedido avanzar en debates pol\u00edticos concretos que permitan no s\u00f3lo pulir las propuestas de cada uno, sino tambi\u00e9n avanzar en la unidad de la izquierda anticapitalista.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed entroncamos con algunas reflexiones que la izquierda chilena, sobre todo militantes del Partido Comunista, realizaron durante los a\u00f1os 70 cuando se buscaban explicaciones a la tremenda derrota sufrida por nuestro pueblo en 1973. De esta forma, tal como es relatado en el libro Su revoluci\u00f3n contra nuestra revoluci\u00f3n de editorial LOM, revisando las experiencias contempor\u00e1neas en Am\u00e9rica Latina y por sobre todo las experiencias de lucha en Nicaragua y El Salvador se busc\u00f3\u00a0<strong>superar la tesis de un \u00fanico partido de vanguardia<\/strong>, incorporando el pluralismo pol\u00edtico dentro del sujeto revolucionario y el concepto ya mencionado de vanguardia compartida. Para los expositores en el libro, esto se refer\u00eda b\u00e1sicamente a:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>reconocer como se\u00f1ero el proceso que el propio PC hab\u00eda liderado para constituir la Unidad Popular, que era considerada un buen ejemplo de \u201cvanguardia compartida\u201d amplia y pluralista, implicaba que la \u201cperspectiva insurreccional\u201d deb\u00eda ir no s\u00f3lo de la mano de las masas, sino de los movimientos y partidos \u201canti-fascistas\u201d. Aqu\u00ed, nuevamente, se aprecia el entronque con la tradici\u00f3n comunista de frentes amplios, pero modificada seg\u00fan los ide\u00f3logos de la \u201cRebeli\u00f3n Popular\u201d, por una perspectiva completa de la lucha por el poder<\/i>\u201d. En \u201cSu revoluci\u00f3n contra nuestra revoluci\u00f3n\u201d; editorial LOM, 2006, pp. 139.<\/p><\/blockquote>\n<p>En esa misma l\u00ednea, de aunar esfuerzos en la izquierda y abandonar postulados basados en la idea de la vanguardia \u00fanica se pronuncia la izquierda abertzale a partir de su giro estrat\u00e9gico desde una l\u00ednea pol\u00edtico-militar hacia una estrategia basada en la movilizaci\u00f3n de masas y en la \u201cconfrontaci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d. De esta forma, Arnaldo Otegi, hist\u00f3rico dirigente de ese sector pol\u00edtico, lo deja claro en un discurso de fines del 2009 en el que presenta la propuesta pol\u00edtica:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>Pero el proceso, para su desbloqueo, para su puesta en marcha y para su desarrollo necesita sumar fuerza. Y necesita aunar fuerzas para cambiar la relaci\u00f3n de fuerzas con el Estado, y necesita sumar fuerzas a la izquierda del Partido Nacionalista Vasco en este pa\u00eds. Esa es la segunda de las grandes tareas que tiene asignada la izquierda abertzale. Y lo vamos a empezar a hacer por encima de la represi\u00f3n, por encima de todos los obst\u00e1culos que se pongan encima de la mesa, con paciencia, sin prisas, pero dando pasos efectivos para configurar un bloque hist\u00f3rico de trabajadores y trabajadoras, un bloque popular que reivindique con claridad y nitidez la independencia nacional de Euskal Herria<\/i>\u201d. Arnaldo Otegi, 2009, discurso presentaci\u00f3n propuesta abertzale, \u201cNo nacimos para resistir, nacimos para ganar\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Esta postura fue respaldada en el congreso fundacional del partido \u201cSortu\u201d -nueva expresi\u00f3n pol\u00edtica de la izquierda abertzale- en febrero del 2013, en el que se afirma que:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>[para] formar un Bloque Nacional Popular en favor de la independencia con sectores y agentes de diverso tipo (\u2026) es de m\u00e1xima prioridad para Sortu ampliar y fortalecer las alianzas y acuerdos adoptados por las fuerzas pol\u00edticas abertzales, soberanistas y de izquierdas en los \u00faltimos a\u00f1os, sin dejar de lado otros acuerdos t\u00e1cticos que se puedan intentar en torno al derecho a decidir<\/i>\u201d<\/p><\/blockquote>\n<p>Es reconociendo la validez de estos postulados que creemos que debemos dejar de lado los sue\u00f1os sobre revoluciones con un programa completamente anarquista, en las que el Estado es disuelto y existe una \u00fanica fuerza hegem\u00f3nica, exclusiva e indisputada -idea muy similar, por lo dem\u00e1s, al planteamiento leninista del partido de vanguardia de la clase obrera. Es necesario incorporar en nuestro dise\u00f1o t\u00e1ctico-estrat\u00e9gico la idea de una revoluci\u00f3n en la que somos una m\u00e1s de las fuerzas bregando por el socialismo desde la perspectiva libertaria, apoyados en la\u00a0<strong>unidad de la izquierda<\/strong>\u00a0y, por ende,\u00a0<strong>en conjunto<\/strong>\u00a0con el resto de las fuerzas del sector, sean marxistas, cristianas, libertarias, etc. S\u00f3lo as\u00ed creemos que es posible impulsar con energ\u00eda y m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fuerzas propias, una estrategia de construcci\u00f3n basada en el poder popular, la organizaci\u00f3n de masas y la independencia de clase.<\/p>\n<p>Ante ese desaf\u00edo, la generaci\u00f3n de un Frente Pol\u00edtico y Social que logre reunir a la izquierda (en adelante, FPS) marca el salto a la segunda dimensi\u00f3n de reflexi\u00f3n que mencion\u00e1bamos antes, ya que apunta a la necesaria unidad con el resto de las expresiones del sector, con el que podremos afrontar de mejor manera la institucionalidad del Estado. Este frente tendr\u00eda como principal tarea la construcci\u00f3n de una unidad program\u00e1tica capaz de darle potencia al desarrollo pol\u00edtico que est\u00e1 viviendo el movimiento social en Chile; desarrollo que, por cierto, debemos impulsar y orientar, y esto no ser\u00e1 posible con esfuerzos dispares, atomizados y hasta contradictorios. En este sentido es imperioso dar una reflexi\u00f3n profunda respecto a cual ser\u00eda un programa m\u00ednimo que proponerle al mundo popular, entregando orientaciones pol\u00edticas b\u00e1sicas en un momento en el que\u00a0<strong>la tarea fundamental contin\u00faa siendo el fortalecimiento de las organizaciones de masas, de la Acci\u00f3n Directa de Masas y de la capacidad de lucha que han demostrado las franjas m\u00e1s activas de los sectores populares.<\/strong><\/p>\n<p>Los beneficios de esta pol\u00edtica unitaria apuntan de forma central a poder generar espacios que fortalezcan y logren reunir a una parte importante del activo social y pol\u00edtico que se ha desarrollado a partir de las luchas de masas que hemos visto en nuestro pa\u00eds a partir del a\u00f1o 2006. Adem\u00e1s, el mismo estado precario de la izquierda (tanto pol\u00edticamente como en infraestructura y recursos de todo tipo), y lo vulnerable que es a\u00fan el proceso de reconstrucci\u00f3n de las organizaciones sociales ponen en el centro del debate la capacidad que tengamos para poder dar debates y discusiones, y por sobre todo, de avanzar hacia acuerdos b\u00e1sicos para maximizar nuestras posibilidades con los exiguos recursos con los que contamos.<\/p>\n<p>En torno a este punto puede ser \u00fatil recordar los debates que cruzaron el nacimiento del Frente Amplio uruguayo, en el sentido de que tuvo que enfrentar una situaci\u00f3n de gran dispersi\u00f3n org\u00e1nica en la izquierda, la salida de grupos provenientes de los partidos pol\u00edticos tradicionales, as\u00ed como la existencia de diferentes estrategias generales para la revoluci\u00f3n. De esta manera, podemos ver que la integraci\u00f3n de variadas y d\u00edsimiles fuerzas se enfrent\u00f3 por algunos miembros del FA de la siguiente manera:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>El FA, como lo conceb\u00edan los GAU, deb\u00eda abrir un cauce a todas esas fuerzas, pero necesitaba comit\u00e9s de base para iniciar la superaci\u00f3n de la dispersi\u00f3n org\u00e1nica de la izquierda y para incorporar el creciente n\u00famero de independientes, desprendidos de los partidos tradicionales, sin necesidad de que optasen por tal o cual sector de la izquierda.<\/i>\u201d Marta Harnecker, \u201cUna izquierda que avanza\u201d, LOM, 1995, Santiago. P.32<\/p><\/blockquote>\n<p>Vemos aqu\u00ed un intento expl\u00edcito de unidad sin sectarismo, y que apunta a la integraci\u00f3n sin que implique necesariamente absorci\u00f3n, una actitud que lamentablemente ha sido muy com\u00fan en la izquierda mundial. Esto se pudo intentar pues el FA no era visto solamente como una sumatoria de grupos \u201cpor arriba\u201d:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>Esteban Valenti: Efectivamente,\u00a0<strong>desde el primer momento el Frente Amplio no es una suma de los partidos solamente<\/strong>. Aunque nace el 71 de un acuerdo de los partidos, no hay dudas que ya en su nacimiento expresa algo mucho m\u00e1s que la suma de \u00e9stos. No crecemos s\u00f3lo porque agrupamos fuerzas pol\u00edticas que antes estaban dispersas, no. Si se suman los porcentajes de votos obtenidos por todas las fuerzas del Frente Amplio que en el 66 se presentaron dispersas, en el 71 se percibe una duplicaci\u00f3n. Y\u00a0<strong>eso es producto de que hay un tejido de personas independientes que se sienten frenteamplistas y que juega un papel fundamental<\/strong>.<\/i>\u201d Ibid, p. 36.<\/p><\/blockquote>\n<p>Los beneficios de este tipo de \u201cactitud\u201d en el llevar adelante la pol\u00edtica de unidad tuvo r\u00e1pidos y considerables beneficios, en el mismo testimonio lo podemos apreciar.<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>Esteban Valenti: Despu\u00e9s vino la explosi\u00f3n de los comit\u00e9s de base, salieron cientos en todo el pa\u00eds, donde se discut\u00eda de todo. En el interior del pa\u00eds por primera vez\u00a0<strong>se rompe la peque\u00f1a cascarita de un partido de izquierda aislado de la sociedad y empieza a existir una fuerza pol\u00edtica que puede aparecer, debatir, en los barrios<\/strong>.<\/i>\u201d Ibidem.<\/p><\/blockquote>\n<p>Pero la actitud hacia el car\u00e1cter del FA no estuvo exenta de problemas, ya que las tradicionales visiones sectarias y los temores al crecimiento, la discusi\u00f3n y la disputa estuvieron presentes<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>H\u00e9ctor Rodr\u00edguez: Las mesas redondas que discutieron la convocatoria de octubre de 1970 culminaron en la formaci\u00f3n de comit\u00e9s pro Frente, pero efectivamente la explosi\u00f3n de su crecimiento vino despu\u00e9s del 26 de marzo de 1971.\u00a0<strong>Sin embargo, la oposici\u00f3n inicial a los comit\u00e9s de base entre dirigentes fue general<\/strong>. Como ten\u00edamos cierto acuerdo de los GAU con el PS y el MRO respecto al frente pol\u00edtico, consultamos la iniciativa GAU relativa a los comit\u00e9s de base.\u00a0<strong>No tuvo aceptaci\u00f3n con el argumento de que \u201clos comit\u00e9s ser\u00edan copados por el PC\u201d<\/strong>. Respondimos que no est\u00e1bamos de acuerdo y que llevar\u00edamos la propuesta a la comisi\u00f3n que proyectar\u00eda los estatutos o el reglamento del Frente. As\u00ed lo hicimos y\u00a0<strong>la primera, mayor y m\u00e1s duradera oposici\u00f3n la hizo el PC<\/strong>, por boca de su delegado, el compa\u00f1ero C\u00e9sar Reyes Daglio, quien dec\u00eda: \u201c<strong>Los partidos y los grupos pol\u00edticos representan clases y sectores sociales. Las bases de los partidos y los grupos son las bases del Frente<\/strong>\u201d. \u201cNo lo negamos -respondimos-, pero\u00a0<strong>hoy (1971) hay cientos de miles de uruguayos que se desprenden de los partidos tradicionales y el Frente debe abrirles una puerta grande, despu\u00e9s, si quieren, har\u00e1n su opci\u00f3n partidaria<\/strong>\u201d<\/i>.\u201d P.36.<\/p><\/blockquote>\n<p>Es esta \u00faltima frase la que creemos que debe ser parte de la gu\u00eda a llevar adelante en cuanto al FPS, una gu\u00eda que apunte a expander el alcance de nuestras posiciones a\u00fan a aquellos sectores que inicialmente pueden ser f\u00e9rreos opositores de la izquierda (en abstracto), pero a los que a trav\u00e9s de la pr\u00e1ctica y la integraci\u00f3n se puede llegar. Una experiencia similar, pero que s\u00f3lo qued\u00f3 en g\u00e9rmen fue la de los Comit\u00e9s de Unidad Popular, CUP, nacidos durante la campa\u00f1a que finalmente llevar\u00eda a Allende a la presidencia de Chile. Estos comit\u00e9s lograron reunir a muchas personas, las que se unieron a la campa\u00f1a, debatieron, activaron, pero que al comenzar el Gobierno fueron desarmados por los partidos pol\u00edticos, quienes quisieron mantener el monopolio de la pol\u00edtica en el proceso.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, es cierto que durante los \u00faltimos a\u00f1os se han visto intentos m\u00e1s desarrollados y serios de avanzar hacia espacios de unidad al interior de la izquierda, en gran medida impulsados por el desarrollo de nuevas experiencias de luchas de masas, sin embargo creemos que lo hecho hasta el momento es a todas luces insuficiente para enfrentar los desaf\u00edos que tenemos adelante. El Partido Igualdad, el \u00faltimo intento de generar una nueva estructura pol\u00edtica de la mano del reagrupamiento de compa\u00f1eros y compa\u00f1eras provenientes de distintas tradiciones, experiencias de lucha y generaciones militantes, ha sufrido hace poco un quiebre debido a la tensi\u00f3n provocada por la discusi\u00f3n en torno a las elecciones presidenciales y parlamentarias que se vienen. Es por estas razones que creemos importante enfocar esta discusi\u00f3n con seriedad y con calma, con responsabilidad y con audacia, teniendo clara la magnitud del desaf\u00edo y la necesidad de superar trabas que ya han hecho fracasar intentos previos en este camino.<\/p>\n<p>Entendemos tambi\u00e9n que un espacio como el que mencionamos, estar\u00e1 cruzado por un fuerte debate en torno a las opciones t\u00e1cticas m\u00e1s adecuadas para enfrentar los distintos contextos futuros, y que el componente electoral no estar\u00e1 ausente, por lo que debemos estar preparados para eso. En nuestra opini\u00f3n, lo importante es que se llegue a acuerdos que permitan trabajar juntos; lo cual es posible a\u00fan no estando de acuerdo en la centralidad de este elemento (lo electoral), y as\u00ed, seguir participando en una alianza con tal de aprovechar y utilizar la movilizaci\u00f3n, agitaci\u00f3n y la organizaci\u00f3n de masas en la base, como un catalizador y sost\u00e9n de un proceso mayor, que apunte a la construcci\u00f3n del socialismo y no meramente al gobierno de turno, por lo cual se centra en la construcci\u00f3n de g\u00e9rmenes de Poder Popular.<\/p>\n<p>Teniendo claro todo lo anteriormente dicho, nuestra estrategia de construir Poder Popular en el Chile de hoy y de confrontar directamente la institucionalidad, tiene que ver tanto con el trabajo que se hace \u201cpor fuera\u201d de lo institucional[7] como con el que se realiza atacando \u201chacia\u201d lo institucional[8], en una maniobra envolvente que debilite al Estado y la institucionalidad, al tiempo que fortalezca la organizaci\u00f3n popular y la experiencia del pueblo. En esto, el rol de los comunistas libertarios se importante y claro, utilizar todos los espacios existentes en la coyuntura para poder avanzar pol\u00edtica y program\u00e1ticamente junto al pueblo, generando g\u00e9rmenes de poder popular, y una nueva manera de entender la democracia y el socialismo. Es por eso que es importante la \u00faltima dimensi\u00f3n que mencion\u00e1bamos, el desarrollo urgente de la\u00a0<strong>Izquierda Libertaria<\/strong>, tanto en sus aspectos partidarios como en torno a sus aparatos de masas, construyendo el entramado org\u00e1nico que nos permita implantarnos s\u00f3lidamente en los distintos sectores del pueblo.<\/p>\n<p>Esto quiere decir no s\u00f3lo el desarrollo de un aparato que visibilice el proyecto y que sepa dar contenci\u00f3n a expresiones militantes diversas en torno a una \u201cMatriz Pol\u00edtico-Cultural Comunista Libertaria\u201d[9], que hoy ya se desarrolla de forma incipiente al alero de expresiones est\u00e9ticas y culturales como las Unidades Muralistas Luchador Ernesto Miranda. El desaf\u00edo consiste en enfrentar, como corriente pol\u00edtica, el momento particular del pa\u00eds y el desarrollo concreto de los movimientos de la clase, a trav\u00e9s de la generaci\u00f3n de propuestas pol\u00edticas a nivel nacional que interpelen a las masas y las llamen a reunirse en torno a demandas y horizontes concretos y realizables, pero que al mismo tiempo, como ya dijimos, den una salida hacia adelante a su descontento. As\u00ed, proponemos que la Izquierda Libertaria (a mediano plazo) sea un conjunto org\u00e1nico de los libertarios a nivel nacional, estructurado en torno a comit\u00e9s locales divididos en torno a tem\u00e1ticas o frentes de acci\u00f3n, con mesas regionales, y una mesa nacional. De esta manera, se podr\u00e1 mantener una relaci\u00f3n horizontal, federativa y democr\u00e1tica entre los distintos espacios de la I.L. y al mismo tiempo potenciar un trabajo pol\u00edtico y social de conjunto. A nivel general la Izquierda Libertaria tendr\u00eda una plataforma que unificar\u00eda y brindar\u00eda coherencia a todos los trabajos que se realicen, y que debe ser creada con el aporte de los distintos sectores agrupados en ella.<\/p>\n<p>Nuestro objetivo con estas tres dimensiones es poder generar las bases de un proyecto pol\u00edtico que se pueda situar como una alternativa real de cara a los sectores populares, y que apunte a debilitar al Estado, al mismo tiempo que nos permita ir fortaleci\u00e9ndonos en distintas dimensiones: org\u00e1nica, pol\u00edtica y social; y en varios niveles: como sector libertario y como izquierda en general. Esto entendiendo que tensionar al Estado y a la institucionalidad, develando sus enormes limitaciones y su rol profundamente clasista, nos abrir\u00e1 el camino a la integraci\u00f3n de amplios sectores sociales que a\u00fan tienen fe en esos instrumentos, y que buscan en el Estado la soluci\u00f3n a sus problemas. Insistimos nuevamente en que a estos sectores no los podemos dejar solos ni podemos centrarnos solamente en los sectores en los que tengamos r\u00e1pida aceptaci\u00f3n e influencia o en las franjas m\u00e1s avanzadas del movimiento popular. Si nos limitamos \u00fanicamente a los sectores radicales, no solamente regalaremos espacio al reformismo y la derecha, sino que cometeremos un error que nos aislar\u00e1 de las masas y afectar\u00e1 negativamente nuestra percepci\u00f3n de la realidad. El MIR, poco tiempo despu\u00e9s del abrupto final del gobierno de la Unidad Popular reflexiona sobre esto, advirti\u00e9ndoles a los compa\u00f1eros del PRT argentino en 1974:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<i>Francamente nos preocupamos cuando vemos que los objetivos que Uds. plantean a la clase obrera se limitan a la lucha por la defensa de sus intereses y a la lucha antiburocr\u00e1tica, apreciamos la ausencia de una plataforma global espec\u00edfica para el periodo y para cada frente en particular, el no planteamiento de objetivos de transici\u00f3n y no vemos proposiciones de Uds. para nuevas formas de organizaci\u00f3n de masas que creemos el periodo posibilita y necesita (por radicales que sean las formas de lucha de masas que Uds. realizan), y a la vez vemos que Uds. impulsan y realizan acciones armadas mayores, nos parece, y podemos equivocarnos, que\u00a0<strong>con esto se genera un vac\u00edo, una importante distancia entre el car\u00e1cter, la extensi\u00f3n, la profundidad, del trabajo de masas y el accionar militar del PRT que visualizamos desde ac\u00e1 como \u201cadelantado\u201d, espacio que es de hecho concedido al trabajo pol\u00edtico del reformismo y el populismo<\/strong>, y que Uds. sumidos en el enorme ascenso del movimiento de masas, pudieran no visualizar,\u00a0<strong>y de esta forma progresivamente aislarse del n\u00facleo fundamental de la clase obrera y el pueblo y s\u00f3lo vincularse a los sectores de vanguardia y m\u00e1s conscientes<\/strong>&#8230;<\/i>\u201d Miguel Enr\u00edquez, 27 de Julio de 1974, fragmentos, Santiago, 27 de Julio de 1974. Transcrito de Informe Interno. MIR, Zona Europa, Nr. 6, Junio 1975, 7 p\u00e1ginas mimeografiadas.<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>El programa m\u00ednimo de transformaciones<\/h3>\n<p>Tal como dec\u00edamos antes, es claro que el modelo actual se encuentra en una encrucijada debido tanto a las movilizaciones sociales como al agotamiento actual de su capacidad de contener las demandas que surg\u00edan del mundo popular a trav\u00e9s de diferentes mecanismos estatales. Sin embargo, esta situaci\u00f3n no se puede prolongar en el tiempo, y es necesario que el movimiento popular sea capaz de generar condiciones m\u00e1s favorables para sus demandas, y para la construcci\u00f3n de los g\u00e9rmenes del poder popular.<\/p>\n<p>En ese sentido, creemos que se hace necesario tensionar los estrechos l\u00edmites del modelo a trav\u00e9s de algunas transformaciones que nos permitan pasar a un nuevo estadio en la lucha de clases. Con esto nos referimos a elementos que nos permitan no s\u00f3lo fortalecer la organizaci\u00f3n popular, sino que tambi\u00e9n tensionar al Estado y los mecanismos que tiene la burgues\u00eda para proteger sus intereses.<\/p>\n<p>En esa l\u00ednea identificamos algunos elementos claros:<\/p>\n<p>En primer lugar, creemos necesario instalar la necesidad indispensable de\u00a0<strong>un nuevo c\u00f3digo laboral, una revisi\u00f3n de la legislaci\u00f3n municipal y en torno a las organizaciones territoriales -juntas de vecinos, centros de madres, comit\u00e9s locales etc.- y la protecci\u00f3n a la organizaci\u00f3n estudiantil<\/strong>. El objetivo con estas demandas es asegurar la posibilidad de organizaci\u00f3n en diversos sectores de la clase que hoy no participan de organizaciones de masas, as\u00ed como tensionar la capacidad local del Estado de controlar las demandas sociales y los estrechos l\u00edmites de la democracia actual. Es importante tambi\u00e9n proyectar la lucha por\u00a0<strong>un nuevo sistema previsional<\/strong>, que impida continuar con el negocio que hacen los empresarios con las escu\u00e1lidas pensiones que actualmente existen en el pa\u00eds. Adem\u00e1s, creemos que es necesario asumir la lucha por una\u00a0<strong>Educaci\u00f3n p\u00fablica, gratuita y popular<\/strong>, que se expresa en un funcionamiento interno democr\u00e1tico, con un Proyecto P\u00fablico de Educaci\u00f3n que orienta sus curriculum, su investigaci\u00f3n y su extensi\u00f3n con las necesidades del campo popular y la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otras demandas que es necesario instalar y profundizar en el debate es la\u00a0<strong>descentralizaci\u00f3n efectiva a nivel nacional de la administraci\u00f3n<\/strong>, entreg\u00e1ndole la importancia que merece a la opini\u00f3n de las comunidades locales y regionales en la toma de decisiones pol\u00edticas. El debate profundo e informado a nivel nacional de la\u00a0<strong>matriz energ\u00e9tica<\/strong>\u00a0de nuestro pa\u00eds sopesando las necesidades de nuestra econom\u00eda, los desaf\u00edos pol\u00edticos y sociales que tenemos por delante, y la debida y necesaria\u00a0<strong>protecci\u00f3n del medioambiente<\/strong>. De igual forma, es indispensable incorporar la discusi\u00f3n sobre\u00a0<strong>las tem\u00e1ticas de g\u00e9nero y la realidad de la mujer<\/strong>, no s\u00f3lo en torno a tem\u00e1ticas como el aborto sino los derechos reproductivos en general -tem\u00e1ticas que han llegado a convocar a decenas de miles para la protesta por la \u201cPastilla del d\u00eda despu\u00e9s\u201d el 2008-. Otro punto importante es, a la luz de estos mismos debates -que necesariamente se cruzan-\u00a0<strong>aterrizar la renacionalizaci\u00f3n de los recursos naturales<\/strong>\u00a0-incluyendo no s\u00f3lo el proceso de extracci\u00f3n y procesamiento de cobre sino tambi\u00e9n el agua, el litio, la industria forestal, salmonera etc-, as\u00ed como la lucha por una\u00a0<strong>soberan\u00eda alimentaria<\/strong>, de manera tal que los productos del trabajo en nuestro pa\u00eds puedan ser invertidos en funci\u00f3n de responder a las necesidades de nuestra poblaci\u00f3n, y robustecer nuestra apuesta econ\u00f3mica. Finalmente,\u00a0<strong>la dura realidad que viven los inmigrantes en nuestro pa\u00eds<\/strong>\u00a0debe ser enfrentada de manera responsable por cualquier proyecto revolucionario.<\/p>\n<p>De esta forma, creemos que podemos articular un programa que nos permita no s\u00f3lo buscar generar condiciones m\u00e1s favorables para finalizar el proceso de reconstrucci\u00f3n de las organizaciones de masas, sino que tambi\u00e9n instalar una nueva l\u00f3gica democr\u00e1tica, m\u00e1s profunda que la estrecha democracia de la transici\u00f3n, hacer tambalear las bases centrales de sustentaci\u00f3n del modelo econ\u00f3mico neoliberal y luchar por ir sentando las bases que vayan prefigurando esa nueva sociedad que buscamos construir.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Un ejemplo de particular dureza en este sentido fue la derrota pol\u00edtica sufrida por los libertarios en la lucha por la vivienda, en donde a pesar de tener una presencia militante importante en la direcci\u00f3n, el \u00e9nfasis en el m\u00e9todo de lucha -la toma de terreno- y la incapacidad de poder leer el momento y las condiciones, as\u00ed como el no proyectar la lucha hacia algo m\u00e1s all\u00e1 a la reivindicaci\u00f3n del derecho a la vivienda, produjo el desplazamiento y luego la salida del espacio en favor de sectores que luego confluir\u00edan en el Partido Igualdad, y que si conectaron la lucha del sector con la posibilidad de avanzar hacia el municipio con un programa comunal de transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>[2] Fuerzas pol\u00edticas representadas actualmente por los partidos del bloque en el poder -los derechistas UDI y RN as\u00ed como los 4 partidos tradicionales de la Concertaci\u00f3n DC, PPD, PRSD Y PS- junto a las fuerzas que se han incorporado a esta \u00faltima alianza para formar la \u201cNueva Mayor\u00eda\u201d: el Partido Comunista, el MAS y la Izquierda Ciudadana.<\/p>\n<p>[3] \u201cBr\u00edos reformistas\u201d en la medida en que la Nueva Mayor\u00eda se ver\u00e1 obligada a prometer avances en torno a las demandas de los \u00faltimos a\u00f1os, en un esfuerzo por ganar el gobierno nuevamente.<\/p>\n<p>[4] Sectarismo e inmadurez que se puede ver en la manera en que la IIR discute entre s\u00ed y con el reformismo, as\u00ed como en la manera en que sobreideologiza las discusiones en las organizaciones de masas. En ambas el respeto y la no caricaturizaci\u00f3n del otro brillan por su ausencia, mientras que en la organizaciones de masas se tiende a llevar las discusiones a bizantinismos en torno a la pureza revolucionaria de los postulados, sin pensar nunca en las condiciones materiales del proceso en el que se est\u00e1 inserto.Una lamentable muestra de estas situaciones se pueden ver en el quiebre sufrido por el Partido Igualdad recientemente al alero de la discusi\u00f3n electoral, y a la fractura sufrida por la Federaci\u00f3n Nacional de Pobladores en torno a este mismo tema.<\/p>\n<p>[5] VV.AA., \u201cComunismo Libertario N\u00b02, p. 18, Gabriel Rivas, El anarquismo y el problema del poder, p\u00e1g. 18.<\/p>\n<p>[6] Esto es, una izquierda que a diferencia del Partido Comunista, el MAS y la Izquierda Ciudadana, apunta a realizar transformaciones radicales en el modelo pero sin llegar a compromisos program\u00e1ticos o pol\u00edticos con los partidos del bloque en el poder, de ah\u00ed el apelativo de \u201crevolucionaria\u201d en contraposici\u00f3n a la izquierda \u201creformista\u201d. Por otro lado, se caracteriza por ser de \u201cintenci\u00f3n\u201d revolucionaria ya que creemos que actualmente, el bajo nivel de desarrollo pol\u00edtico y program\u00e1tico de la izquierda, as\u00ed como su bajo nivel de compenetraci\u00f3n con el mundo popular implica que por el momento existen proyectos de izquierda revolucionaria, sin existir a\u00fan alternativas establecidas y maduras en el sector.<\/p>\n<p>[7] Comprendiendo aqu\u00ed toda la gama de acciones que se realizan \u201cpor debajo\u201d y que se circunscriben generalmente a las organizaciones de masas, fortaleci\u00e9ndolas en una perspectiva de generar \u00f3rganos de poder popular \u201cajenos\u201d a la institucionalidad burguesa.<\/p>\n<p>[8] Nos referimos a aquellas acciones que pueden implicar reformas que apunten a poner en evidencia la contradicci\u00f3n que tiene todo el entramado institucional chileno con una democracia profunda, de masas, y la imposibilidad de que la democracia, entendida burguesamente, pueda responder a los intereses del conjunto del pueblo.<\/p>\n<p>[9] Se refiere a un conjunto de elementos que apuntan a la generaci\u00f3n de una cultura y m\u00edstica identitaria, y que adquieren coherencia en un entramado sem\u00e1ntico desde el cual se busca interpretar el mundo y ejercitar nuevas relaciones sociales pre figurativas de un nuevo orden social. Busca generar una cultura -h\u00e1bito relacional-, una est\u00e9tica, una postura pol\u00edtica -acci\u00f3n racional para conseguir un objetivo- e incluso una corriente musical que instale al comunismo libertario m\u00e1s all\u00e1 de una teor\u00eda o una ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>Related Link:\u00a0<a title=\"http:\/\/www.cel-arg.org\" href=\"http:\/\/www.cel-arg.org\/\">http:\/\/www.cel-arg.org<\/a><\/div>\n<div><\/div>\n<div><a href=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/LOGO-WEB.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-3038\" alt=\"LOGO WEB\" src=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/LOGO-WEB-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/LOGO-WEB-150x150.jpg 150w, http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/LOGO-WEB-50x50.jpg 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La democracia de masas: una apuesta libertaria para el actual per\u00edodo El comunismo libertario en Chile se ha desarrollado de manera potente y acelerada durante los \u00faltimos 14 a\u00f1os, per\u00edodo en el que pas\u00f3 de peque\u00f1os grupos de j\u00f3venes ligados al anarco punk a la construcci\u00f3n de organizaciones pol\u00edticas, a tener dirigentes en organizaciones de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3059,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3058","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-varios"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/FEL.jpg","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3058","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3058"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3058\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3060,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3058\/revisions\/3060"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3059"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3058"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3058"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3058"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}