{"id":3227,"date":"2013-08-26T11:03:39","date_gmt":"2013-08-26T14:03:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=3227"},"modified":"2013-08-26T11:03:39","modified_gmt":"2013-08-26T14:03:39","slug":"valparaiso-se-cumplen-24-anos-de-ejecucion-en-el-cerro-yungay-de-marcelo-barrios","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=3227","title":{"rendered":"VALPARA\u00cdSO: Se cumplen 24 a\u00f1os de ejecuci\u00f3n , en el Cerro Yungay, de Marcelo Barrios."},"content":{"rendered":"<p>El 31 de agosto se cumplen 24 a\u00f1os del asesinato, por parta de efectivos de la Armada de Chile, del joven estudiante de historia de la Universidad de Playa Ancha y militante del Frente Patri\u00f3tico Manuel Rodr\u00edguez, Marcelo Barrios Barrios Andrade.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n familiares, amigos y organizaciones de Derechos Humanos, encabezados por la hermana de Barrios Andrade, Gladys, \u00a0se encuentran preparando un acto de conmemoraci\u00f3n en el lugar donde se produjeron los hechos que marcaron una de los \u00faltimos asesinatos de la dictadura.<\/p>\n<p>En las postrimer\u00edas de la dictadura, en 1989, en una acci\u00f3n aun no aclarada un pelot\u00f3n de asalta de la armada, rodea y a\u00edsla el per\u00edmetro alrededor de la casa que habitaba Marcelo Barr\u00edos, en el Cerro Yungay de Valpara\u00edso, instalan cargas explosivas y cuando la v\u00edctima se aprestaba a salir del inmueble estas son activadas y simult\u00e1neamente, sobre seguro y con extrema ventaja, el joven es acribillado a balazos y las habitaciones saqueadas y destruidas mediante el uso de granadas de mano.<\/p>\n<p>Por cierto este cobarde asesinato o ajusticiamiento fue presentado a la opini\u00f3n p\u00fablica como un enfrentamiento y los responsables hasta el d\u00eda de hoy gozan de la m\u00e1s absoluta impunidad.<\/p>\n<p>SICNOticias.cl con el objeto de contribuir a la preservaci\u00f3n de la memoria hist\u00f3rica y rescatar la figura de aquellos j\u00f3venes que combatieron de manera decidida y resuelta, la m\u00e1s oprobiosa y deleznables dictadura de la que se tenga memoria en nuestro pa\u00eds, y con ello contribuyeron a la derrota de Pinochet, a\u00fan a costa de su vida, recupera un testimonio, de Marcelo Guajardo, fechado en 2006 en el que se relata paso a paso el fat\u00eddico d\u00eda en que agentes del Estado de Chile procedieron a asesinar a este joven combatiente y comparte con sus lectores un trabajo audiovisual con im\u00e1genes de Marcelo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[youtube id=&#8221;WC0YEpl0W3c&#8221; width=&#8221;600&#8243; height=&#8221;350&#8243;]<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p align=\"center\"><b>Recordando la muerte de Marcelo Barrios ( 31 de agosto de 1989)<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por Marcelo Guajardo<\/p>\n<p>El invierno se hace m\u00e1s presente en horas de la tarde, la temperatura comienza a descender y el cuerpo lo percibe. El d\u00eda nublado aumenta la sensaci\u00f3n invernal. Marcelo Barrios viste una camiseta, camisa blanca \u2013con l\u00edneas verticales grises\u2013, un chaleco de lana negro, una chaqueta de mezclilla azul \u2013con forro escoc\u00e9s rojo\u2013, pantal\u00f3n de mezclilla azul.<\/p>\n<p>Sale con Paola, su pareja, a realizar algunas diligencias. Regresan temprano, cerca del mediod\u00eda; las nubes en el cielo invitan al refugio. Alrededor de las cuatro de la tarde, Paola sale de compras. Marcelo se queda en casa leyendo; desea aprovechar el tiempo para terminar algunos trabajos pendientes.<\/p>\n<p>Aproximadamente a las 18:25 horas, el contingente uniformado llega a la poblaci\u00f3n 18 de septiembre, ubicada en el cerro Yungay de Valpara\u00edso. Llegan en un cami\u00f3n 3\/4, de color verde, con barandas, el cual transporta a 18 hombres, vestidos de pantal\u00f3n y poler\u00f3n azul, quienes cubren su cabeza con un gorro; junto a ellos est\u00e1n dos hombres, vestidos con tenida verde de camuflaje y otros tres, de alrededor de 30 a\u00f1os, vestidos con tenidas deportivas de calle. Los testigos afirman que esta fuerza militar portaba armamento moderno, consistente en fusiles, ametralladora de cajetillas largas, dos fusiles con mira telesc\u00f3pica, fusiles largos. Adem\u00e1s, llevan un equipo de radio y, al menos cinco de ellos, equipos <i>walkie <\/i><i>talkie<\/i>.<\/p>\n<p>El cami\u00f3n se estaciona en calle Aquiles Ram\u00edrez, con el Callej\u00f3n 25. La tropa se baja a la calle, tomando el control de esta e impidiendo a lo pobladores continuar transitando por el sector. Luego de recibir una orden por <i>walkie talkie<\/i>, se dispersan por la poblaci\u00f3n, en direcci\u00f3n a la quebrada, quedando s\u00f3lo dos de ellos en el lugar. Una vecina, que baja el cerro para buscar a sus nietos al colegio, es interceptada por los efectivos navales. Le dicen que cuando suba tenga cuidado, porque \u201csupuestamente van a haber muertos\u201d.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de la quebrada, los uniformados se despliegan en forma de comando hacia la casa de Marcelo y Paola. La vivienda ubicada en el segundo piso del Pasaje Leighton, calle Latorre N\u00b0 5 estaba a punto de recibir mucho m\u00e1s que un ejercicio de violencia.<\/p>\n<p>Valpara\u00edso tiene una geograf\u00eda que estalla por sobre toda l\u00f3gica, por ello, aunque los uniformados tratan de impedir el desplazamiento o la proximidad de los pobladores, son decenas de ojos los que pueden obser\u00advar los acontecimientos. Y es su memoria la que permite reconstruirlos.<\/p>\n<p>Los marinos se ubican en posici\u00f3n de ataque frente a la casa. Algunos se despliegan en la quebrada, otros en el patio y algunos en la escalera exte\u00adrior, la cual comunica los tres pisos de la vivienda. A las 18:30 horas, el due\u00f1o de la vivienda, Pedro Montoya, observa por la ventana de su dormi\u00adtorio. La dislocada arquitectura porte\u00f1a permite que esta ventana, ubicada en el tercer piso del inmueble, se transforme \u2013al mismo tiempo\u2013, en el primer piso hacia la calle principal. En ese momento, a los ojos de Monto\u00adya aparece un despliegue absolutamente anormal, para la tradicional tran\u00adquilidad del sector: decenas de uniformes rodean todo el sector.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n militar la inicia la partida explosivista, instalando una carga de 200 gramos de explosivos pl\u00e1sticos, <i>\u201cpara accionar posibles cazabobos <\/i><i>puestos por el enemigo\u201d<\/i>, se\u00f1ala el capit\u00e1n Schiffelle.<\/p>\n<p>Continuamos con su versi\u00f3n: <i>\u201cDespu\u00e9s de ello, personalmente inst\u00e9 a los ocupantes de la <\/i><i>casa, a viva voz, a salir de ella. Un hombre sali\u00f3 de la casa gritando y con <\/i><i>un arma en la mano, la cual dispar\u00f3 una vez, sin herir a nadie. Ante esto <\/i><i>dio la orden de abrir fuego. Luego, continuando con el plan de acci\u00f3n <\/i><i>militar, se deton\u00f3 la carga explosiva y, antes del ingreso de la brigada de asalto, se lanzaron granadas al interior de la vivienda. Personalmente <\/i><i>constat\u00e9 la muerte del hombre de la casa\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Sin embargo, esta declaraci\u00f3n del capit\u00e1n Schiffelle, realizada me\u00addiante exhorto, el 23 de marzo de 1990, no concuerda con la \u00fanica ver\u00adsi\u00f3n oficial de los hechos que se dio a conocer.<\/p>\n<p>En efecto, en Valpara\u00edso, el 1 de septiembre de 1989, la secci\u00f3n rela\u00adciones p\u00fablicas de la 2<sup>a<\/sup> Zona de la Polic\u00eda de Investigaciones de Chile, entrega un comunicado oficial, el cual concuerda s\u00f3lo parcialmente con la declaraci\u00f3n de Schiffelle. Dicho comunicado se\u00f1ala que el <i>\u201c\u2026delin\u00ad<\/i><i>cuente subversivo\u201d<\/i> fue <i>\u201cconminado a entregarse, pero respondi\u00f3 hacien\u00ad<\/i><i>do uso de armas de fuego. Dicho individuo parapetado, al ser herido en <\/i><i>el intercambio de disparos, procedi\u00f3 a detonar una <\/i><i>explosiva, la que le caus\u00f3 la muerte en forma instant\u00e1nea, ocasionando adem\u00e1s da\u00f1os en el inmueble\u201d.<\/i><\/p>\n<p>As\u00ed, la familia de Marcelo no s\u00f3lo debi\u00f3 enfrentarse a una batalla judicial, por el esclarecimiento de su muerte y la determinaci\u00f3n de responsabilidades. Tambi\u00e9n, a trav\u00e9s de sucesivos comunicados p\u00fablicos, deber\u00e1 desmentir las informaciones oficiales, reiteradamente difun\u00addidas por los medios de comunicaci\u00f3n, se\u00f1alando las informaciones que ellos obtienen, tanto a partir del protocolo de autopsia, como de los testimonios de pobladores del cerro Yungay.<\/p>\n<p>De hecho, es muy distinta la reconstituci\u00f3n de los hechos que han logrado hacer, a lo largo de los a\u00f1os y con encomiable paciencia, familiares de Marcelo.<\/p>\n<p>Aproximadamente a las 18:40 horas, Marcelo Barrios, luego de abrir la puerta de la casa, y present\u00e1ndose con las manos en alto, recibe de inmediato impactos de proyectiles en las piernas y en la regi\u00f3n tor\u00e1xica. \u00a0Esta versi\u00f3n de algunos testigos, es precisada por su hermana Gladys. Ella se\u00f1ala que es factible que Marcelo ni siquiera haya alcanzado a rendirse: ella vio rastros de la sangre de su hermano, a lo menos, un metro y medio hacia el interior de la casa. De hecho, al pararse en el peque\u00f1o balc\u00f3n de la casa, es posible comprobar que, tanto por el ancho de dicho espacio, como por el alto de la casa (aproximadamente 1,80 metros), es muy dif\u00edcil alcanzar siquiera a rendirse; mucho menos intentar alg\u00fan tipo de resistencia.<\/p>\n<p>En esos momentos, se encontraba en la escalera exterior Pedro Montoya, el due\u00f1o de la casa, quien habita el tercer piso. Un marino lo amenaza esgrimiendo un fusil con bayoneta; le ordena que entre a su vivienda. Lo llama por su nombre.<\/p>\n<p>Cinco minutos despu\u00e9s, otros testigos se\u00f1alan que los uniformados en\u00adcienden unas mechas que se extienden hacia los pastizales aleda\u00f1os. El delgado, pero constante crepitar de la llama, concluye con una explosi\u00f3n en una ventana de la casa, colindante con la puerta de entrada. Inmedia\u00adtamente, los marinos disparan nuevas r\u00e1fagas hacia la casa, mientras ingresan a ella. Se repliegan prontamente. Arrojan una granada en el um\u00adbral de comunicaci\u00f3n, entre la sala de estar y el interior de la casa. Disparan otras r\u00e1fagas. Arrojan otra granada, la que estalla al interior de la casa, en una peque\u00f1a habitaci\u00f3n ubicada entre el ba\u00f1o y la cocina. Son las 18:55 horas.<\/p>\n<p>Cuando ya les queda claro a los uniformados que el enemigo era s\u00f3lo un muchacho, y que nadie ofrece resistencia, el operativo se da por fina\u00adlizado.<\/p>\n<p>En el sumario realizado por la Fiscal\u00eda Naval, se se\u00f1ala que a las 18:30 horas, el jefe de las fuerzas, el capit\u00e1n Pavez, \u00a0se comunic\u00f3 telef\u00f3nicamente para reportar la muerte de Marcelo Barrios, al resistir el allanamiento.<\/p>\n<p>A las 19:10 horas llega, por calle Progreso, un radiopatrulla con dos carabineros. Luego de conversar con los marinos, los polic\u00edas se retiran del lugar.<\/p>\n<p>Pasan diez minutos, un grupo de civiles se aproxima a la casa y realiza algunas diligencias en su interior y los alrededores.<\/p>\n<p>A las 19:30 horas, el sector comienza a convertirse en un hervidero de uniformes. Llegan carabineros y civiles, estos \u00faltimos portan brazaletes amarillos, con el escudo patrio en el centro.<\/p>\n<p>En calle Etchegaray, a 200 metros de la casa, se ubican tres furgones le carabineros. Los uniformados se despliegan en el sector, portando fusiles.<\/p>\n<p>En calle Rocuant, y en la cancha aleda\u00f1a, se ubican civiles con brazaletes. En Aquiles Ram\u00edrez con Callej\u00f3n 25, se encuentran m\u00e1s civi\u00adles; junto a ellos, se estacionan un furg\u00f3n amarillo, tipo Kleimbus; un autom\u00f3vil negro de Investigaciones y un Suzuki de color gris. Entre la calle Aquiles Ram\u00edrez y Juan Francisco Prieto, se ubica un microb\u00fas Mercedes Benz, de Carabineros.<\/p>\n<p>Son los ojos de quienes se atreven a no cerrarlos, los que nos permiten ahora mirar a trav\u00e9s de ellos.<\/p>\n<p>A las 20:15 horas, aproximadamente, llega un .autom\u00f3vil americano de color amarillo, con cuatro individuos en su interior. Se dirigen a la casa de Marcelo. Permanecen en ella casi un cuarto de hora, luego se retiran.<\/p>\n<p>Luego, otros tres civiles ingresan a la vivienda, portan maletines en manos. Otro cuarto de hora estan en las piezas agujereadas.<\/p>\n<p>Una casa, un cord\u00f3n policial en torno a ella, fuera de este, aproximadamente ochenta pobladores que insisten en mirar, en recoger hasta el m\u00e1s m\u00ednimo detalle de los acontecimientos.<\/p>\n<p>A las 21:30 horas comienzan a retirarse los veh\u00edculos, llev\u00e1ndose a los efectivos. Primero parten los autom\u00f3viles de los civiles e Investigaciones Luego se retiran los carabineros. En el lugar permanece el furg\u00f3n amarillo, a las 22:05 tambi\u00e9n se retira. Uno de los testigos se\u00f1ala: <i>\u201cc\u00f3mo ser\u00e1 <\/i><i>de sucia esta acci\u00f3n que hasta la CNI se retira\u201d. <\/i><\/p>\n<p>Los \u00faltimos en retirarse fueron los hombres vestidos con los uniformes azules, los marinos. Ellos, posiblemente, fueron quienes se llevaron <i>material de guerra <\/i>incautado en la vivienda, a saber: un juego de <i>living<\/i> de mimbre, completo (un sof\u00e1, dos sillones, tres pisos y una mesa de centro); un televisor blanco y negro, marca Kioto; un equipo minicomponente; una calculadora programable; una estufa autom\u00e1tica, a parafina; una m\u00e1quina de escribir; una plancha, marca Phillips; un sart\u00e9n el\u00e9ctrico; loza y cuchiller\u00eda; art\u00edculos de ba\u00f1o; textos y \u00fatiles de estudio; ropa de vestir; ropa interior; ropa de cama; un poncho; dos alfombras.<\/p>\n<p>La ambulancia del Servicio M\u00e9dico Legal, acompa\u00f1ada de dos carabineros, llega a las 22:30 horas. Se dirige hacia la casa, la que est\u00e1 custodiada por dos carabineros de la Subcomisar\u00eda de Cerro Alegre; uno de ellos es el cabo 1\u00b0, de apellido R\u00edos.<\/p>\n<p>Los funcionarios est\u00e1n acostumbrados. Cargan el cuerpo de Marcelo en un lat\u00f3n. Est\u00e1 desnudo, s\u00f3lo su rostro est\u00e1 cubierto por una pa\u00f1oleta. Al pasar frente a la casa de Pedro Montoya, este lo cubre con un nylon. No sirve de mucho, es invierno: una r\u00e1faga de viento levanta el nylon; los pobladores ven un cuerpo completo, con alrededor de cinco o seis heridas a bala en el torso y las piernas. <i>\u201cLo llevaban desnudo, sobre un lat\u00f3n que utilizan ellos, el cuerpo ten\u00eda cuatro impactos de bala. Saqu\u00e9 un nylon que ten\u00eda para\u00a0 cubrir unos barriles y lo tap\u00e9. Uno de los infantes \u00a0me empuj\u00f3 con la culata de su fusil, el sargento a cargo le dijo que la cortara<\/i>\u201d, afirma Montoya.<\/p>\n<p>La casa se convirti\u00f3 en un elocuente testimonio de la violencia. Una de sus ventanas qued\u00f3 destrozada, incluyendo el marco de fierro y el muro de ladrillo y cemento, en un radio de tres metros. Dos paredes de la sala de estar fueron destrozadas por impactos de balas; todo su techo fue destruido; el piso fue abierto a golpes de bayoneta; el fondo de esa pieza recibi\u00f3 la onda expansiva de una de las granadas. Otra pieza interior su\u00adfri\u00f3 el impacto de una granada, y tres de sus paredes fueron profusamente baleadas. En otra pieza, una pared completamente tiroteada. Una separaci\u00f3n de madera, presenta un forado e impactos de bala. Las instalaciones el\u00e9ctricas, tres tableros autom\u00e1ticos y veinte enchufes y soquetes quedaron inutilizados, 64 vidrios, todas las ventanas de la vivienda de tres pi\u00adsos, destruidas. La puerta de calle, y seis puertas interiores, destrozadas. El balc\u00f3n de fierro, en igual condici\u00f3n. Hasta la vivienda del tercer piso, habitada por Pedro Montoya, recibi\u00f3 impactos de bala en el suelo y en un closet. 45 vigas del techo de la casa de Marcelo y 800 tablas de madera fueron destrozadas o da\u00f1adas. Las investigaciones posteriores contabilizar\u00edan aproximadamente 500 disparos realizados en el interior de la vivienda.<\/p>\n<p>Algunas veces, la poes\u00eda puede expresar de mejor manera, lo que significan los datos de la realidad. Los versos de Luis Rodr\u00edguez, escritos en homenaje a Alejandro Sosa Dur\u00e1n, asesinado por carabineros en 1994, son un ejemplo de ello:<\/p>\n<p><i>La casa vac\u00eda tiembla en sus cabellos.<\/i><\/p>\n<p><i>Una bala atraves\u00f3 el pecho de la casa,<\/i><\/p>\n<p><i>una bala que se clav\u00f3 en el centro de la escalera,<\/i><\/p>\n<p><i>una bala que trape\u00f3 sus pelda\u00f1os con palabras vac\u00edas,<\/i><\/p>\n<p><i>una bola que le arranc\u00f3 a su pasamanos <\/i><i>dedos<\/i><\/p>\n<p><i>y d\u00edas,<\/i><\/p>\n<p><i>una bala que huy\u00f3<\/i><\/p>\n<p><i>como huyen los olores<\/i><\/p>\n<p><i>que amedrenta la vida.<\/i><\/p>\n<p>Marcelo Barrios fue asesinado a los 22 a\u00f1os de edad. Era militante del Frente Patri\u00f3tico Manuel Rodr\u00edguez y estudiante de la Universidad de Playa Ancha, en Valpara\u00edso. Los responsables inmediatos de su muerte son los integrantes de la brigada de asalto: Jorge Figueroa Castro, sargento de Infanter\u00eda de Marina; Silverio Fierro Pe\u00f1a, cabo 2<sup>\u00ba<\/sup>; \u00d3scar Asp\u00e9 Asp\u00e9, cabo 1<sup>\u00ba<\/sup>; Luis Ceballos Guerrero, cabo 1<sup>\u00ba<\/sup>. Todos ellos, al mando del capit\u00e1n de corbeta, Sergio Schiffelle Kirby, a cargo de la patrulla de combate.<\/p>\n<p>Para ejecutar su acci\u00f3n, los uniformados utilizaron escopetas calibre 12, pistolas Remington Colt calibre 45, fusiles HK 33, granadas de mano y explosivos pl\u00e1sticos. Marcelo Barrios, por su parte, se encontraba desarmado.<\/p>\n<p>El a\u00f1o 2006, \u00d3scar Aspe Asp\u00e9 hizo noticia nuevamente: se encontraba en Honduras, junto a otros ex uniformados chilenos, prepar\u00e1ndose como mercenario con un nuevo destino: Irak. \u00c9l, al igual que los otros integrantes de la brigada, jam\u00e1s fue juzgado.<\/p>\n<p>*La biograf\u00eda y el relato de la vida militante de Marceo Barrios y los detalles de su ejecuci\u00f3n es posible profundizarlos en el libro \u201cEl Fulgor Insomne, La Vida de Marcelo Barrios\u201d, de Ernesto Guajardo, publicado en agosto de 2000, en el siguiente link: <a href=\"http:\/\/es.scribd.com\/doc\/163168751\/105587240-El-Fulgor-Insomne-La-Vida-de-Marcelo-Barrios\">http:\/\/es.scribd.com\/doc\/163168751\/105587240-El-Fulgor-Insomne-La-Vida-de-Marcelo-Barrios<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/LOGO-WEB3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-3216\" alt=\"LOGO WEB\" src=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/LOGO-WEB3-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/LOGO-WEB3-150x150.jpg 150w, http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/LOGO-WEB3-50x50.jpg 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 31 de agosto se cumplen 24 a\u00f1os del asesinato, por parta de efectivos de la Armada de Chile, del joven estudiante de historia de la Universidad de Playa Ancha y militante del Frente Patri\u00f3tico Manuel Rodr\u00edguez, Marcelo Barrios Barrios Andrade. 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