{"id":3369,"date":"2013-09-17T11:02:22","date_gmt":"2013-09-17T14:02:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=3369"},"modified":"2013-09-17T11:02:22","modified_gmt":"2013-09-17T14:02:22","slug":"feminismo-marxista-notas-acerca-de-un-proceso-en-construccion-por-angeles-maestro","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=3369","title":{"rendered":"Feminismo marxista. Notas acerca de un proceso en construcci\u00f3n, por \u00c1ngeles Maestro."},"content":{"rendered":"<div>\n<h1>Feminismo marxista. Notas acerca de un proceso en construcci\u00f3n.<\/h1>\n<p>Viernes 6 de septiembre de 2013 por <a href=\"http:\/\/www.nodo50.org\/ceprid\/spip.php?auteur1\">CEPRID<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><strong>\u00c1ngeles Maestro<\/strong><\/p>\n<p>Red Roja\/CEPRID<\/p>\n<p>Los primeros an\u00e1lisis rigurosos sobre la vinculaci\u00f3n del patriarcado con la propiedad privada y la sociedad dividida en clases son producidos por el an\u00e1lisis marxista.<\/p>\n<p>Era necesario que as\u00ed fuera.<\/p>\n<p>Fue precisa la acumulaci\u00f3n hist\u00f3rica de experiencia de lucha y de conocimientos por parte de la clase obrera explotada, alcanzada con el capitalismo, para producir la teor\u00eda capaz de explicar las ra\u00edces de la dominaci\u00f3n de clase y espec\u00edficamente de la opresi\u00f3n de las mujeres. La teor\u00eda pol\u00edtica que identific\u00f3 a quienes m\u00e1s sufren la explotaci\u00f3n y la desposesi\u00f3n como sujeto revolucionario capaz de dirigir la emancipaci\u00f3n del conjunto de la humanidad, tuvo necesariamente que enfrentar las condiciones espec\u00edficas de la liberaci\u00f3n de quienes soportan la opresi\u00f3n m\u00e1s intensa y oculta del proletariado.<\/p>\n<p>Los trabajos de Engels y Marx no fueron informes acad\u00e9micos. Ambos eran militantes activos del movimiento obrero. Sus debates y conclusiones cobraban vida palpitante en las luchas obreras y tuvieron una influencia destacada en la I Internacional.<\/p>\n<p>La obra de los y las marxistas tiene, como todo producto humano, un car\u00e1cter hist\u00f3rico concreto y, por tanto, las limitaciones correspondientes al nivel de desarrollo del conocimiento cient\u00edfico y de la lucha de clases de su \u00e9poca.<\/p>\n<p>En este trabajo se pretende realizar una aproximaci\u00f3n a la vigencia de la metodolog\u00eda del materialismo dial\u00e9ctico y de los principios b\u00e1sicos del feminismo marxista, como proceso contradictorio y en construcci\u00f3n. Para este acercamiento se parte casi exclusivamente de datos europeos o de marxistas estadounidenses.<\/p>\n<p><strong>1. El feminismo marxista, de la I Internacional a la Comuna de Par\u00eds<\/strong><\/p>\n<p>La historia del movimiento obrero est\u00e1 atravesada, al menos desde los tiempos de la I Internacional, por duros debates acerca de varias cuestiones relacionadas con las mujeres: su papel en la lucha, si la emancipaci\u00f3n de las mujeres se agota o no en los estrictos t\u00e9rminos de la lucha de clases y si \u2013 en consecuencia &#8211; \u00e9sta queda resuelta autom\u00e1ticamente con la toma del poder por la clase obrera. (No s\u00e9 si se entender\u00eda mejor de otra manera)<\/p>\n<p>El feminismo erigido como praxis dirigida a conseguir la liberaci\u00f3n de las mujeres de toda forma de opresi\u00f3n \u2013 y no s\u00f3lo destinado a producir teor\u00edas abstractas de dudoso inter\u00e9s pr\u00e1ctico \u2013 ha tenido la necesidad de dialogar con el marxismo, si bien la fluidez del debate y su conexi\u00f3n ha variado dependiendo de las diferentes \u00e9pocas y de las diversas corrientes de pensamiento.<\/p>\n<p>A pesar de las cr\u00edticas realizadas desde el feminismo hacia los partidos comunistas por haber relegado durante d\u00e9cadas la lucha por la liberaci\u00f3n de las mujeres \u2013 la mayor parte de las veces llenas de raz\u00f3n &#8211; es innegable que tanto Marx, como Engels, realizaron la primera y m\u00e1s radical disecci\u00f3n de su opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n. La especificidad de la opresi\u00f3n de las mujeres en las formaciones socio-econ\u00f3micas clasistas aparece con fuerza desde sus primeros trabajos. Ambos autores identifican con claridad que si bien dicha opresi\u00f3n est\u00e1 vinculada en cada estructura social a las correspondientes relaciones de producci\u00f3n, las relaciones de dominaci\u00f3n definidas por el patriarcado atraviesan formaciones ideol\u00f3gicas m\u00e1s profundas \u2013 que la ideolog\u00eda dominante expresa \u2013 pero que tienden a perpetuarse con fuerza y que son dif\u00edciles de erradicar.<\/p>\n<p>La vinculaci\u00f3n del surgimiento del patriarcado con la aparici\u00f3n de la sociedad de clases y la propiedad privada que Federico Engels llev\u00f3 a cabo en \u201cEl origen de la familia, la propiedad privada y el Estado\u201d, aunque matizada despu\u00e9s, es estructural.<\/p>\n<p>Engels se bas\u00f3, l\u00f3gicamente, en los estudios etnogr\u00e1ficos disponibles en su momento, que fueron resituados posteriormente cuando se aportaron datos sobre existencia de opresi\u00f3n a las mujeres antes de que se pudiera hablar propiamente de sociedad de clases, como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante. En nada aten\u00faa este hecho la fuerza de su conclusi\u00f3n: \u201cel surgimiento de la familia nuclear es la derrota del sexo femenino a nivel mundial\u201d, que es antol\u00f3gica. As\u00ed mismo es inaugural la vinculaci\u00f3n de la monogamia con la propiedad privada y con el Estado, y por tanto con la dominaci\u00f3n: \u201cla monogamia no aparece de ninguna manera en la historia como un acuerdo entre el hombre y la mujer, y menos a\u00fan como la forma m\u00e1s elevada de matrimonio. Por el contrario, entra en escena bajo la forma del esclavizamiento de un sexo por el otro, como la proclamaci\u00f3n de un conflicto entre los sexos, desconocido hasta entonces en la prehistoria (\u2026) el primer antagonismo de clases que apareci\u00f3 en la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre el hombre y la mujer en la monogamia; y la primera opresi\u00f3n de clases, con la del sexo femenino por el masculino\u201d1.<\/p>\n<p>No es casual que, de la misma forma que el surgimiento del materialismo hist\u00f3rico ha requerido de un determinado nivel de desarrollo de las relaciones de producci\u00f3n y de la lucha de clases, hubiera que esperar al capitalismo para encontrar formulaciones te\u00f3ricas mas acabadas del feminismo. A pesar de ello, el feminismo del siglo XIX no inaugura la lucha hist\u00f3rica de las mujeres por su emancipaci\u00f3n que, no s\u00f3lo es muy anterior, sino que ha conocido etapas en las que el poder y la independencia de las mujeres eran muy superiores, negando una vez m\u00e1s cualquier concepci\u00f3n evolucionista \u2013 y por lo tanto reformista \u2013 del proceso emancipatorio, tambi\u00e9n en el feminismo.<\/p>\n<p>Pese a todos los intentos de la ofensiva ideol\u00f3gica de los Estados burgueses por negar a los pueblos el legado de la resistencia, podemos encontrar ejemplos de que la lucha por la liberaci\u00f3n de las mujeres es una constante y no una excepci\u00f3n en la historia de la humanidad. En la segunda mitad del siglo XIII encontramos el ejemplo de la secta dulcinita, un movimiento armado de car\u00e1cter religioso (considerado her\u00e9tico y aplastado por la Iglesia) entre cuyas reivindicaciones se encontraba \u201cuna sociedad igualitaria basada en la propiedad comunal y la igualdad de sexos\u201d. La lucha infatigable del pueblo irland\u00e9s contra la opresi\u00f3n nacional tambi\u00e9n est\u00e1 plagada de ejemplos de este tipo, uno de los cuales es la participaci\u00f3n de mujeres armadas (muchas como oficiales) en la primera proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica de Irlanda en la Insurrecci\u00f3n de Pascua de 1916. Estas guerrilleras formaban aproximadamente la mitad de los efectivos de la milicia obrera conocida como Ej\u00e9rcito Ciudadano, el \u00fanico grupo marxista participante en este levantamiento.<\/p>\n<p>Como veremos, y sin que este trabajo tenga como objetivo polemizar con sectores del movimiento feminista, tesis como la de Zillah Eisenstein que afirma taxativamente: \u201cTanto las feministas radicales como las feministas socialistas est\u00e1n de acuerdo en que el patriarcado precede al capitalismo, mientras que los marxistas creen que el patriarcado naci\u00f3 con el capitalismo\u201d2 expresan un malentendido ampliamente extendido en el feminismo, que enfrenta de forma poco rigurosa el an\u00e1lisis de clase con la lucha por la liberaci\u00f3n de las mujeres. El malentendido tendr\u00eda su origen en un error burdo: la confusi\u00f3n entre capitalismo y sociedad dividida en clases y podr\u00eda dar cuenta del en\u00e9simo intento de devaluar el rigor metodol\u00f3gico del marxismo.<\/p>\n<p>No obstante, la confrontaci\u00f3n de posiciones, y sobre todo de pr\u00e1cticas, en el seno del movimiento obrero acerca de la lucha por la liberaci\u00f3n de las mujeres ha sido muy dura; tanto porque se refiere a un proceso en desarrollo, como porque incide sobre aspectos esenciales de la identidad de las mujeres y de los hombres, en buena medida inconscientes.<\/p>\n<p>Marx y Engels en \u201cLa sagrada familia\u201d3 afirmaban contundentes: \u201cLos progresos sociales y los cambios de periodos se operan en raz\u00f3n directa del progreso de las mujeres hacia la libertad y las decadencias de orden social se operan en raz\u00f3n del decrecimiento de la libertad de las mujeres&#8230; porque aqu\u00ed, en la relaci\u00f3n de hombres y mujeres, del d\u00e9bil y el fuerte, la victoria de la naturaleza humana sobre la brutalidad, es m\u00e1s evidente. El grado de emancipaci\u00f3n de la mujer es la medida natural de la emancipaci\u00f3n general\u201d, \u201cEl cambio de una \u00e9poca hist\u00f3rica puede ser siempre determinado en funci\u00f3n del progreso de las mujeres hacia la libertad\u201d \u201cNadie resulta m\u00e1s profundamente condenado que el propio hombre por el hecho de que la mujer permanezca en la esclavitud\u201d.<\/p>\n<p>A mediados del siglo XIX la incorporaci\u00f3n al trabajo de mujeres y ni\u00f1os era ya masiva en los pa\u00edses mas industrializados. Engels en \u201cLa situaci\u00f3n de la clase obrera en Inglaterra\u201d4 , escrita en 1845, refiere que casi la mitad de la clase obrera industrial ten\u00eda menos de 18 a\u00f1os y algo m\u00e1s de la mitad eran mujeres. Relata las graves repercusiones para la salud de las mujeres de las largas jornadas de trabajo y de la ausencia de cualquier tipo de protecci\u00f3n de la maternidad: \u201ccuando est\u00e1n embarazadas contin\u00faan trabajando en la f\u00e1brica hasta el momento del parto, de otra forma, perder\u00edan sus salarios y temen que se las sustituya si dejan de trabajar demasiado pronto. Con frecuencia ocurre que las mujeres est\u00e1n trabajando una noche y a la ma\u00f1ana siguiente, dan a luz en la f\u00e1brica, entre la maquinaria&#8230; Si no se obliga a estas mujeres a regresar al trabajo antes de dos semanas, est\u00e1n agradecidas y se sienten afortunadas. Muchas regresan a la f\u00e1brica despu\u00e9s de ocho e incluso despu\u00e9s de tres o cuatro d\u00edas&#8230; Naturalmente, el temor a ser despedidas y el miedo al hambre las lleva a la f\u00e1brica a pesar de su debilidad y desafiando al dolor\u201d5.<\/p>\n<p>En el Manifiesto del Partido Comunista (1848)6 Marx y Engels desvelan la hipocres\u00eda de los lamentos por la destrucci\u00f3n matrimonio burgu\u00e9s y sit\u00faan las posiciones desde las que construir\u00e1n las l\u00edneas de trabajo y de an\u00e1lisis del movimiento obrero: \u201cLa burgues\u00eda desgarr\u00f3 los velos emotivos y sentimentales que envolv\u00edan la familia y puso al desnudo la realidad econ\u00f3mica de las relaciones familiares (\u2026) \u00a1Abolici\u00f3n de la familia! Al hablar de estas intenciones sat\u00e1nicas de los comunistas, hasta los m\u00e1s radicales gritan: \u00a1esc\u00e1ndalo!. Pero veamos: \u00bfen qu\u00e9 se funda la familia actual, la familia burguesa? En el capital, en el lucro privado. S\u00f3lo la burgues\u00eda tiene una familia, en el pleno sentido de la palabra; y esta familia encuentra su complemento en la carencia forzosa de relaciones familiares de los proletarios y en la p\u00fablica prostituci\u00f3n.(&#8230;)\u00a1Pero es que vosotros, los comunistas, nos grita a coro la burgues\u00eda entera, pretend\u00e9is colectivizar a las mujeres! El burgu\u00e9s, que no ve en la mujer m\u00e1s que un simple instrumento de producci\u00f3n, al o\u00edrnos proclamar la necesidad de que los instrumentos de producci\u00f3n sean explotados colectivamente, no puede por menos de pensar que el r\u00e9gimen colectivo se har\u00e1 extensivo igualmente a la mujer. No advierte que de lo que se trata es precisamente de acabar con la situaci\u00f3n de la mujer como mero instrumento de producci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La I Internacional se enfrent\u00f3 con la necesidad de establecer con claridad la l\u00ednea pol\u00edtica del movimiento obrero en relaci\u00f3n con el trabajo de las mujeres. La confrontaci\u00f3n de posiciones como cuenta Clara Zetkin7 fue dur\u00edsima e irreconciliable. En su trabajo \u201cLa cuesti\u00f3n femenina y la lucha contra el reformismo\u201d relata como el tema del trabajo de las mujeres fue objeto de duros enfrentamientos en el seno de la I Internacional que se ocup\u00f3 de ello en dos ocasiones, en 1866 y 1875.<\/p>\n<p>Ante la brutal explotaci\u00f3n de mujeres, ni\u00f1as y ni\u00f1os se enfrentaron dos posiciones antag\u00f3nicas: \u201cLos radicales anarquistas del Jura suizo, aliados con los proudhonianos franceses se declararon contrarios al trabajo de la mujer en la industria. Con el mismo estilo con el que el ciudadano franc\u00e9s Chaumette, durante la revoluci\u00f3n francesa, se hab\u00eda dirigido bondadosamente a las mujeres parisinas, las cuales deseaban ardientemente defender con las armas la rep\u00fablica amenazada por la Europa mon\u00e1rquica, intentando persuadirlas de que volvieran a sus casas para el abnegado cuidado de su hogar y el cuidado de los ni\u00f1os, a fin de que nuestros ojos puedan mirar tranquilamente el dulce espect\u00e1culo de nuestros hijos asistidos por vuestros amorosos cuidados, Coullery, presidente de la Secci\u00f3n de Chaux des Fonds \u2013 en la Suiza francesa \u2013 en la cual m\u00e1s tarde los bakuninistas tomar\u00e1n el tim\u00f3n, fundamentaba del mismo modo su antipat\u00eda hacia el trabajo industrial de las mujeres con declaraciones tanto o m\u00e1s pat\u00e9ticas afirmando entre otras cosas que la mujer la sacerdotisa de la llama sagrada del hogar, deber\u00eda haberse quedado en casa. Un delegado parisino declar\u00f3 que la familia es el fundamento de la sociedad. El puesto de la mujer est\u00e1 en el hogar. Nosotros no s\u00f3lo queremos que no deje ese puesto y no participe en ninguna asamblea pol\u00edtica y no vaya a las charlas en los clubs; tambi\u00e9n queremos que, si esto no fuera posible, no se comprometa en ning\u00fan trabajo industrial. Parte de los delegados parisinos propusieron una resoluci\u00f3n por la cual el Congreso condenaba el trabajo de las mujeres como una degeneraci\u00f3n f\u00edsica, moral y social, y asignaba a la mujer su puesto en el seno de la familia, como educadora de los hijos. Finalmente el congreso de la AIT apoy\u00f3 mayoritariamente el informe brit\u00e1nico, redactado por Marx en el que se establec\u00eda la negativa rotunda a prohibir el trabajo de las mujeres en la industria. La lucha del movimiento obrero deb\u00eda ir dirigida a la protecci\u00f3n de las obreras, excluy\u00e9ndolas del trabajo nocturno y peligroso y a la elevaci\u00f3n de la edad m\u00ednima para el trabajo en la adolescencia. En ese informe se establece por primera vez la reivindicaci\u00f3n de la jornada de 8 horas para todas las trabajadoras y trabajadores adultos.<\/p>\n<p>La historia de la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores (AIT) es tambi\u00e9n la de la organizaci\u00f3n y participaci\u00f3n de las mujeres, del papel de sus huelgas y de las cajas de resistencia sostenidas por la Internacional. La primera en adherirse fue la liga de las pantaloneras de Inglaterra en 1867. Destacan en este periodo las hilanderas de Ly\u00f3n cuyo lema era \u201cVivir trabajando o morir combatiendo\u201d. Estas trabajadoras consiguieron en 1869, tras una dura huelga de m\u00e1s de cuatro semanas, la disminuci\u00f3n del tiempo de trabajo de 12 a 10 horas diarias sin reducci\u00f3n salarial. El importante apoyo de la Internacional a su caja de resistencia fue decisivo. Estas trabajadoras firmaron el \u201cManifiesto de mujeres lionesas pertenecientes a la Internacional\u201d en 1870, ante la guerra franco prusiana. En \u00e9l 8 instaban a los j\u00f3venes a negarse a hacer el servicio militar. Inauguraban as\u00ed la historia de resistencia obrera a las guerras imperialistas. Un corresponsal ingl\u00e9s de la \u00e9poca escrib\u00eda: \u201cSi los franceses fueran s\u00f3lo mujeres, \u00a1qu\u00e9 pueblo tan terrible ser\u00edan!\u201d.<\/p>\n<p>La influencia de la AIT entre la clase obrera era creciente. Se acercaba la Comuna de Par\u00eds, la primera gran revoluci\u00f3n de la historia en la que la clase obrera conquista el poder del Estado. Una revoluci\u00f3n apoyada fervientemente por Carlos Marx, a pesar de que inicialmente valoraba que la situaci\u00f3n no estaba suficientemente madura, en su informe al General de la Asociaci\u00f3n Internacional de los Trabajadores. Sus palabras no dejan lugar a dudas: \u201cLa Historia no tiene otro ejemplo de tal grandeza. Con la lucha en Par\u00eds, la lucha de la clase obrera contra la clase capitalista y su Estado ha entrado en una nueva fase\u201d9. Las mujeres obreras y las de la peque\u00f1a burgues\u00eda parisina jugaron un destacado papel en la defensa armada del Par\u00eds revolucionario. Una mujer, Louise Michel, es su mayor s\u00edmbolo. Fueron muchas las mujeres que impidieron, cubriendo con sus cuerpos los ca\u00f1ones de Montmartre (que el pueblo hab\u00eda financiado), que fueran trasladados a Versalles. Defendieron junto a sus compa\u00f1eros con las armas en la mano las barricadas. El odio de la burgues\u00eda se expresa en femenino para denostar a quienes utilizaban todas las bombas incendiarias a su alcance para detener el avance de la reacci\u00f3n. Las llamaron \u201cpetroleuses\u201d e integraron el heroico destacamento de 10.000 obreros y obreras asesinados en los muros del cementerio P\u00e9re Lachaise. El recuerdo de estas y estos primeros comunistas10, como sentenci\u00f3 Marx \u201cse conservar\u00e1 en el gran coraz\u00f3n de la clase obrera\u201d11<\/p>\n<p>El movimiento obrero aprendi\u00f3 de la Comuna lecciones inolvidables. La m\u00e1s importante, que: \u201cLa clase obrera no puede limitarse simplemente a tomar posesi\u00f3n de la maquinaria del Estado y servirse de ella para sus propios fines\u201d. En una nueva edici\u00f3n del Manifiesto Comunista en 1872 Marx plante\u00f3 ya que \u201cla revoluci\u00f3n obrera debe necesariamente hacer trizas el aparato del Estado burgu\u00e9s\u201d. Este hecho crucial fue desarrollado por Lenin en \u201cEl Estado y la revoluci\u00f3n\u201d donde establece que la obra creadora de la revoluci\u00f3n proletaria no se circunscribe a ocupar el Estado burgu\u00e9s. Implica algo mucho m\u00e1s complejo: la destrucci\u00f3n del orden material y simb\u00f3lico burgu\u00e9s desde sus ra\u00edces, incluidas aquellas que anidan en nuestros cerebros. Esta tesis b\u00e1sica del marxismo apunta a lo que el Che llamar\u00e1 \u201cla construcci\u00f3n del ser humano nuevo\u201d. Pero tambi\u00e9n remite a la complejidad que entra\u00f1a la emancipaci\u00f3n de las mujeres y a la necesidad de demoler las seculares estructuras mentales de dominaci\u00f3n\/sometimiento, consustanciales no s\u00f3lo a la dominaci\u00f3n de clase, sino al patriarcado, que encadenan la libertad de mujeres y hombres y que est\u00e1n enraizadas en lo simb\u00f3lico y en el inconsciente con especial fuerza.<\/p>\n<p>Las duras luchas de la segunda mitad del siglo XIX fueron configurando un movimiento obrero cada vez m\u00e1s poderoso en organizaci\u00f3n y conciencia. Se fueron conquistando cambios en las leyes, en la situaci\u00f3n de la clase obrera y con ella, de las condiciones laborales de las mujeres y los ni\u00f1os, aunque muy lentamente. En el Estado espa\u00f1ol, tras grandes huelgas y manifestaciones obrera se prohibi\u00f3 en 1901 el trabajo de ni\u00f1as y ni\u00f1os menores de 10 a\u00f1os, aunque la realidad segu\u00eda campando por sus respetos, de forma que Miguel Hern\u00e1ndez pudo escribir en 1936, con plena vigencia, \u201cEl ni\u00f1o yuntero\u201d12 Ni\u00f1a trabajando en una industria textil13<\/p>\n<p>El gr\u00e1fico que se reproduce m\u00e1s abajo en el que se representa la ca\u00edda de la mortalidad por tuberculosis en varones, de 0 a 64 a\u00f1os, desde 1930 a 1960, en Inglaterra. En ella se observa como el descenso m\u00e1s brusco se opera significativamente antes de la aparici\u00f3n de las sulfamidas y los antibi\u00f3ticos. Es decir, son las mejoras en las condiciones laborales (reducci\u00f3n de jornada, salud laboral, prohibici\u00f3n del trabajo infantil, etc) y de vida (alimentaci\u00f3n, vivienda, vestido, higiene p\u00fablica), arrancadas a trav\u00e9s de la lucha obrera las que determinan la disminuci\u00f3n de la mortalidad en una proporci\u00f3n mucho m\u00e1s alta que la que ser\u00eda atribuible a los servicios sanitarios. Destaca el hecho clamoroso de que, a pesar de que la proporci\u00f3n de mujeres en la industria era algo mayor que la de hombres en Inglaterra y de que \u2013 en el caso de las mujeres &#8211; al desgaste producido por el trabajo, hay que sumarle el derivado del parto, de la lactancia y de la menstruaci\u00f3n, este estudio14 \u2013 por otra parte paradigm\u00e1tico en el \u00e1mbito de la salud p\u00fablica \u2013 se refiere exclusivamente a hombres.<\/p>\n<p><strong>2. Reformismo y revoluci\u00f3n. Avances y retrocesos en la lucha por la liberaci\u00f3n de la mujer<\/strong><\/p>\n<p>Como se\u00f1ala Andrea D\u00b4Atri \u201cbajo la denominaci\u00f3n de marxismo no se haya una corriente homog\u00e9nea y monol\u00edtica. Para empezar, habr\u00eda que diferenciar entre corrientes reformistas y revolucionarias, algo que no es de menor importancia cuando tratamos la cuesti\u00f3n de la opresi\u00f3n de las mujeres\u201d15.<\/p>\n<p>La misma autora destaca la coincidencia dentro de partidos que se identifican como marxistas, constatable en diferentes pa\u00edses y \u00e9pocas hist\u00f3ricas, entre las posiciones m\u00e1s contrarrevolucionarias y las menos proclives a la emancipaci\u00f3n de las mujeres. Adem\u00e1s los debates en su interior, han estado atravesados por contenidos patriarcales e incluso por lenguajes rayanos en la misoginia cuando la adversaria era una mujer. Ep\u00edtetos y frases que jam\u00e1s se utilizar\u00edan an\u00e1logamente en el caso de un oponente masculino se esgrimen para descalificar posiciones pol\u00edticas defendidas por mujeres en \u00e1mbitos de la pol\u00edtica general, no necesariamente en el estrictamente feminista16.<\/p>\n<p><strong>2.1 Rosa Luxemburg<\/strong><\/p>\n<p>La socialdemocracia alemana es el ejemplo m\u00e1s claro; especialmente el duro y largo enfrentamiento de Rosa Luxemburg con su todopoderosa direcci\u00f3n. La capacidad de Rosa Luxemburg, la mujer m\u00e1s importante de la historia del movimiento obrero, para demostrar de forma demoledora la inconsistencia de la estrategia reformista de la direcci\u00f3n del SPD hizo, en un principio, que sus dirigentes intentaran circunscribir la actividad pol\u00edtica de Rosa al \u00e1mbito de la organizaci\u00f3n de mujeres. Sin \u00e9xito, como es sabido. Pero cuando la incidencia de sus posiciones contrarias a la guerra y su defensa de la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica se hizo m\u00e1s peligrosa para la socialdemocracia y para el orden imperialista en su conjunto, los m\u00e9todos fueron otros.<\/p>\n<p>Rosa Luxemburg y Karl Liebnecht se convirtieron estrictamente en enemigos a batir desde que dirigieron el levantamiento de la clase obrera alemana que amenazaba con seguir los pasos de la revoluci\u00f3n sovi\u00e9tica, en el pa\u00eds que constitu\u00eda la clave de b\u00f3veda del imperialismo europeo. Su asesinato a manos de los Freikorps \u2013\u201ccuerpos francos\u201d paramilitares\u2013 movilizados por el gobierno socialdem\u00f3crata, bajo la batuta del Ministro Gustav Noske, demostr\u00f3 de la manera m\u00e1s dram\u00e1tica, tajante e irreversible c\u00f3mo las posiciones reformistas de la socialdemocracia no eran sino una vergonzante m\u00e1scara de su alineamiento con la estructura de dominaci\u00f3n del capital. El hecho de que los Freikorps fuesen el principal germen del posterior movimiento nacionalsocialista muestra de forma ejemplar c\u00f3mo la socialdemocracia, por muchos disfraces que se ponga, acaba siempre en el otro lado de la barricada: en el lado del capital.<\/p>\n<p>A Rosa Luxemburg, antes de recibir un tiro en la sien, le machacaron la cabeza a culatazos. Era la materializaci\u00f3n brutal del intento de aniquilar el pensamiento de quien la v\u00edspera de su asesinato, desde la c\u00e1rcel, escrib\u00eda orgullosa: \u201c\u00a1El orden reina en Berl\u00edn! \u00a1Ah! \u00a1Est\u00fapidos e insensatos verdugos! No os dais cuenta de que vuestro orden est\u00e1 levantado sobre arena. La revoluci\u00f3n se erguir\u00e1 ma\u00f1ana con su victoria y el terror asomar\u00e1 en vuestros rostros al o\u00edrle anunciar con todas sus trompetas: \u00a1Yo fui, yo soy, yo ser\u00e9!\u201d17<\/p>\n<p><strong>2.2 La Revoluci\u00f3n de Octubre.<\/strong><\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Sovi\u00e9tica, la Revoluci\u00f3n por excelencia, fue tambi\u00e9n la que forj\u00f3 los avances m\u00e1s extraordinarios en la situaci\u00f3n real de las mujeres y en la que se generaron l\u00edneas de pensamiento m\u00e1s audaces en relaci\u00f3n con la independencia de las mujeres, la libre opci\u00f3n sexual y la lucha consciente para \u201csustituir la familia por otras opciones m\u00e1s razonables, m\u00e1s racionales, basadas en los individuos separados\u201d18. En los a\u00f1os que precedieron a la Revoluci\u00f3n Rusa se despleg\u00f3 el potente movimiento feminista sovi\u00e9tico dirigido por Inessa Armand y Alexandra Kollontai. Ambas hab\u00edan participado junto a Rosa Luxemburg y Clara Zetkin en la agitaci\u00f3n revolucionaria e internacionalista contra la I Guerra Mundial. Kollontai fue la \u00fanica mujer miembro del Comit\u00e9 Central del Partido Bolchevique durante la clandestinidad y en los diferentes debates internos mantuvo su alineamiento con Lenin. Alexandra Kollontai dec\u00eda en un folleto de 190919 algo tan vigente como lo siguiente hablando de las feministas liberales: \u201cA pesar de la aparente radicalidad de las demandas feministas, no hay que perder de vista el hecho de que las feministas no pueden, en raz\u00f3n de su posici\u00f3n de clase, luchar por la transformaci\u00f3n fundamental de la sociedad, sin la que la liberaci\u00f3n de la mujer no podr\u00e1 ser completa\u201d.<\/p>\n<p>Inessa Armand fue la principal impulsora de la I Conferencia Internacional de Mujeres Comunistas. En su Informe, su \u00faltima obra porque muri\u00f3 de c\u00f3lera a los pocos d\u00edas, da cuenta del enfrentamiento de posiciones con la II Internacional en este tema: \u201cAdem\u00e1s de la incapacidad general de la II Internacional para la lucha revolucionaria por el socialismo, sus elementos dirigentes estaban ellos mismos empapados hasta la m\u00e9dula de prejuicios filisteos sobre la cuesti\u00f3n de la mujer, y por esta raz\u00f3n, adem\u00e1s de su traici\u00f3n general al proletariado en su lucha por el poder, la II Internacional es responsable de varias traiciones descaradas a las mujeres trabajadoras en el \u00e1rea de las demandas democr\u00e1ticas generales m\u00e1s elementales. Por ejemplo, en cuanto a la cuesti\u00f3n del sufragio femenino universal: los representantes de la II Internacional o bien no hicieron absolutamente nada (Francia, B\u00e9lgica), o la sabotearon (Austria), o la distorsionaron (Inglaterra)\u201d20.<\/p>\n<p>La victoria de Octubre de 1917 cambi\u00f3 radicalmente los derechos de las mujeres. Nunca antes en la historia se hab\u00eda producido tal avance; en pocos pa\u00edses europeos est\u00e1 ahora mismo reconocido alguno de ellos y los muy parciales avances conseguidos est\u00e1n ahora en proceso de desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p>La lista es enorme, s\u00f3lo refiero algunos datos. No s\u00f3lo se estableci\u00f3 el divorcio, sino que una mujer pod\u00eda reclamar pensi\u00f3n infantil de un hombre con el que no estuviera casada. En 1920 los Comisariados del Pueblo para la Salud y el Bienestar Social (Alexandra Kollontai) y para la Justicia establecieron: \u201cEl aborto, la interrupci\u00f3n del embarazo por medios artificiales, se llevar\u00e1 a cabo gratuitamente en los hospitales del Estado, donde las mujeres gocen de la m\u00e1xima seguridad en la operaci\u00f3n\u201d. Las mujeres ten\u00edan el mismo salario que los hombres por el mismo trabajo. Hab\u00eda comedores p\u00fablicos muy baratos en barrios, lugares de trabajo y estudio, y que para los ni\u00f1os eran gratuitos. Se instalaron lavander\u00edas, guarder\u00edas y casas comunales intentando hacer realidad el objetivo formulado por el Partido Bolchevique en 1919: \u201cSin limitarse s\u00f3lo a las igualdades formales de las mujeres, el Partido tiene que liberarlas de las cargas materiales del obsoleto trabajo familiar y sustituirlo por casas comunales, comedores p\u00fablicos, lavander\u00edas, guarder\u00edas, etc.Aqu\u00ed cabe rese\u00f1ar que, si bien los avances en la colectivizaci\u00f3n del trabajo dom\u00e9stico fueron muy importantes, no existen apenas datos que reflejen el trabajo ideol\u00f3gico acerca de la corresponsabilizaci\u00f3n de los hombres en tareas caseras y cuidados. Se abolieron todas las leyes contra la homosexualidad y contra todo tipo de actividad sexual consentida, bajo este principio: \u201cLa legislaci\u00f3n sovi\u00e9tica se basa en el siguiente principio: declara la absoluta no interferencia del Estado y la sociedad en asuntos sexuales, en tanto que nadie sea lastimado y nadie se inmiscuya en los intereses de alguien m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Cuando en el Estado espa\u00f1ol la patronal aprovecha la actual crisis capitalista y la precariedad laboral instalada desde hace d\u00e9cadas para despedir sin contemplaciones a trabajadoras embarazadas21 espa\u00f1ol, destaca por encima de todo los altos niveles de protecci\u00f3n de la maternidad alcanzados en la URSS hace casi un siglo. La Ley prohib\u00eda el turno de noche y las horas extras a las embarazadas, establec\u00eda ocho semanas de licencia de maternidad plenamente remunerada, descansos de media hora cada tres horas para la lactancia e instalaciones de descanso en las f\u00e1bricas, servicios m\u00e9dicos gratuitos antes y despu\u00e9s del parto y bonos en efectivo.<\/p>\n<p>Pero no se trataba s\u00f3lo de cambios en las condiciones materiales. La necesaria revoluci\u00f3n en las ideas estaba presente en los grandes debates. Trotski escrib\u00eda en 1920: \u201cPara cambiar nuestras condiciones de vida debemos aprender a mirar a trav\u00e9s de los ojos de las mujeres\u201d Lenin resume las condiciones que requiere la conciencia revolucionaria y en qu\u00e9 medida s\u00f3lo puede serlo si defiende los intereses del conjunto de las y los oprimidos: \u201cLa conciencia de clase de los trabajadores no puede ser verdadera conciencia pol\u00edtica si los obreros no est\u00e1n capacitados para responder a todo tipo de tiran\u00eda, opresi\u00f3n, violencia o abuso, no importa la clase que se vea afectada. (\u2026) Debemos erradicar el viejo punto de vista de amo del esclavo, tanto del partido como de las masas. Es una de nuestras tareas pol\u00edticas, una tarea tan urgente y necesaria como la formaci\u00f3n de un n\u00facleo de camaradas, hombres y mujeres, con una s\u00f3lida preparaci\u00f3n te\u00f3rica y practica, para el trabajo del Partido entre las mujeres trabajadoras\u201d22.<\/p>\n<p>Las conquistas sovi\u00e9ticas en cuanto a la emancipaci\u00f3n de las mujeres no fueron definitivas. El impulso revolucionario choc\u00f3 con los terribles avatares a que tuvo que enfrentarse. La guerra civil, el comunismo de guerra, el gigantesco esfuerzo que supuso la aplastante victoria sovi\u00e9tica sobre el nazismo y la guerra fr\u00eda, condicionaron dr\u00e1sticamente las condiciones de emancipaci\u00f3n de las mujeres.<\/p>\n<p>Se produjo la disociaci\u00f3n que pretend\u00eda superar el Partido Bolchevique de los primeros a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n. Al tiempo que avanzaba, a a\u00f1os luz del capitalismo, la igualdad en el plano laboral y de forma muy destacada la protecci\u00f3n de la maternidad, as\u00ed como los servicios sociales p\u00fablicos que liberaban del cuidado dom\u00e9stico y de los cuidados a las mujeres, es decir las condiciones materiales, las condiciones ideol\u00f3gicas de la emancipaci\u00f3n sufrieron una regresi\u00f3n. La insistencia de la propaganda oficial en el papel de la mujer madre, en la funci\u00f3n de la familia, incluso la prohibici\u00f3n del aborto durante una \u00e9poca en la URSS, supusieron un gran retroceso ideol\u00f3gico que marc\u00f3 a la mayor parte de los partidos comunistas.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed, la situaci\u00f3n de las mujeres en los pa\u00edses del \u201csocialismo real\u201d en cuanto a igualdad real y conquistas sociales no ten\u00eda parang\u00f3n con la de los pa\u00edses capitalistas, incluidos los pa\u00edses europeos en pleno apogeo de lo que la ideolog\u00eda dominante dio en llamar Estado del Bienestar\u201d. En cuanto a la participaci\u00f3n social de las mujeres, en \u00e1mbitos tan caracter\u00edsticamente masculinos como el militar, remito al interesante art\u00edculo publicado recientemente sobre las aviadoras sovi\u00e9ticas en la II Guerra Mundial, \u201cLas brujas de la noche\u201d23<\/p>\n<p><strong>3. El nuevo feminismo marxista.<\/strong><\/p>\n<p>La obra de Simone de Beauvoir \u201cEl segundo sexo\u201d (1949) introduce, en plena euforia de un capitalismo de guerra fr\u00eda que proclamaba el fin de la Historia, el cuestionamiento de que la incorporaci\u00f3n de las mujeres al trabajo abriera un camino de progreso continuado que culminara en su liberaci\u00f3n. Su obra tiene el valor de reintroducir en el debate pol\u00edtico la denuncia del patriarcado en un modelo capitalista occidental que manten\u00eda intacta la dominaci\u00f3n de clase, el expolio de las materias primas de los pueblos de la periferia y las guerras imperialistas24. Si bien la obra de Simone de Beauvoir sacude desde el punto de vista de la liberaci\u00f3n de las mujeres la autocomplacencia de un capitalismo imperialista que proporciona niveles de vida relativamente altos a la clase obrera del centro del sistema, no llega a vincular emancipaci\u00f3n de las mujeres y revoluci\u00f3n social.<\/p>\n<p>El estancamiento pol\u00edtico y el retraso ideol\u00f3gico de la mayor parte de los partidos comunistas europeos en el periodo posterior a la II Guerra Mundial, marcado por la Guerra Fr\u00eda en el Este y por el Pacto Social del \u201cBienestar\u201d , tuvo repercusiones nefastas en el feminismo vinculado a la III Internacional.<\/p>\n<p>En contraste, al calor del periodo revolucionario vivido en los a\u00f1os 60 y 70, marcado por el auge de la lucha de clases, la victoria de la Revoluci\u00f3n Cubana, las derrotas de las potencias coloniales por Movimientos de Liberaci\u00f3n Nacional en diferentes partes del mundo, la victoria de Vietnam y el final de las dictaduras en el sur de Europa surgieron potentes an\u00e1lisis feministas, que ten\u00edan como referente al marxismo. Estos estudios surgieron fuera de unas anquilosadas estructuras estatales, que cada vez ten\u00edan menos, no s\u00f3lo de feministas, sino de comunistas.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s fecundo del pensamiento feminista radical de esa \u00e9poca supo utilizar eficazmente las herramientas te\u00f3ricas del marxismo, del psicoan\u00e1lisis, de la lucha contra el racismo y del anticolonialismo de las y los condenados de la tierra. En este \u00e1mbito es clave la obra de dos mujeres: Kate Millet y \u201cPol\u00edtica Sexual\u201d y Sulamit Firestone y su \u201cDial\u00e9ctica de la sexualidad\u201d. En ellas analizan las relaciones de poder que estructuran la familia, la sexualidad y la opresi\u00f3n racial. Su lema \u201clo personal es pol\u00edtico\u201d saca a la luz los pilares ideol\u00f3gicos de la dominaci\u00f3n y su relaci\u00f3n con estructuras que perpet\u00faan al mismo tiempo la opresi\u00f3n de clase, de g\u00e9nero y la dominaci\u00f3n sobre los pueblos.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, otras dos mujeres que utilizan la metodolog\u00eda del materialismo hist\u00f3rico, y por tanto de la lucha de clases como elemento explicativo fundamental de los procesos sociales, marcan el feminismo marxista de finales del siglo XX y comienzos del XXI: Sivia Federici y Gerda Lerner.<\/p>\n<p>Ambas construyen poderosos an\u00e1lisis hist\u00f3ricos y antropol\u00f3gicos situados en etapas muy diferentes, Federici en la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo y Lerner en la construcci\u00f3n del patriarcado entre el a\u00f1o 3.500 y el 600 antes de nuestra era en los pueblos que habitaron Oriente Medio y Asia Central.<\/p>\n<p><strong>3.1. Silvia Federici. Calib\u00e1n y la Bruja<\/strong><\/p>\n<p>Sin menospreciar otras aportaciones del feminismo marxista destaca la obra de Silvia Federici, que constituye la m\u00e1s importante aportaci\u00f3n te\u00f3rica de los \u00faltimos a\u00f1os y que aporta novedades sustanciales en el an\u00e1lisis de un periodo clave: la transici\u00f3n del feudalismo al capitalismo. Como ella misma se\u00f1ala, \u201ccada vez que se ha revisitado esta etapa hist\u00f3rica se han encontrado nuevas perspectivas de los sujetos sociales y se han descubierto nuevos escenarios de explotaci\u00f3n y resistencia\u201d. Federici se ha dotado de un objetivo poco com\u00fan en el seno del pensamiento feminista: \u201crepensar el desarrollo del capitalismo desde una perspectiva feminista, evitando las limitaciones de una historia de las mujeres separada del sector masculino de la clase trabajadora\u201d. Para concluir con un bagaje cr\u00edtico de un rigor dif\u00edcil de igualar que \u201cla reconstrucci\u00f3n de la historia de las mujeres o la mirada de la Historia desde el punto de vista femenino implica una redefinici\u00f3n de las categor\u00edas hist\u00f3ricas aceptadas, que visibilice las estructuras ocultas de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Marx en El Capital destruye el mito creado por la burgues\u00eda de una historia del capitalismo vinculada con la libertad y la realizaci\u00f3n de derechos y vincula la acumulaci\u00f3n originaria con la expropiaci\u00f3n masiva del campesinado europeo y de los pueblos originarios, con el exterminio masivo de estos \u00faltimos, as\u00ed como con la esclavitud25.<\/p>\n<p>Federici se ubica en ese marco conceptual, pero sit\u00faa en el centro del foco de su an\u00e1lisis un fen\u00f3meno trascendental, oculto, mistificado y disociado: la caza de brujas. A trav\u00e9s de una documentaci\u00f3n exhaustiva y de su l\u00facido an\u00e1lisis destaca un hecho incontestable: el asesinato de cientos de miles de personas, el 80% mujeres, se produjo en un periodo hist\u00f3rico, los siglos XVI y XVII, cuando las relaciones feudales estaban ampliamente disueltas; de hecho Marx sit\u00faa el comienzo de la era capitalista en el siglo XVI y a\u00f1ade \u201cAll\u00ed donde surge el capitalismo hace ya mucho tiempo que se ha abolido la servidumbre y que el punto de esplendor de la Edad Media, la existencia de ciudades soberanas, ha declinado y palidecido\u201d26<\/p>\n<p>La autora demuestra que la amplitud geogr\u00e1fica de la caza de brujas \u2013 toda Europa y Am\u00e9rica \u2013 evidencia que la feroz represi\u00f3n no estuvo s\u00f3lo vinculada a la iglesia cat\u00f3lica, sino que fue llevada a cabo por todas las variantes del cristianismo hegem\u00f3nicas en los diferentes pa\u00edses y cont\u00f3 con la decisiva colaboraci\u00f3n del poder pol\u00edtico y con todos sus corifeos: fil\u00f3sofos, juristas, m\u00e9dicos, jueces, etc. El mito de que fue un vestigio de superstici\u00f3n medieval, arcaico y lejano en el tiempo \u2013 y por tanto desvinculado de la instauraci\u00f3n del capitalismo &#8211; se desmorona como un castillo de naipes.<\/p>\n<p>La acumulaci\u00f3n originaria de capital tiene en la caza de brujas un elemento necesario y estructural, relacionada directamente, a su vez, con la colonizaci\u00f3n y el esclavismo. La violencia y el terror masivos sobre los pueblos, y especialmente sobre las mujeres, fueron sus instrumentos principales.<\/p>\n<p>Federici cita la importancia que para su trabajo tuvo la obra de Mar\u00eda Mies \u201cPatriarchy and Accumulation on a Wold Scale\u201d y la conexi\u00f3n que en ella se establece entre el destino de las mujeres en Europa y el de los s\u00fabditos de las clases dominantes europeas en las colonias. Con ello se abr\u00edan nuevas perspectivas para comprender el papel de las mujeres en el capitalismo.<\/p>\n<p>El sugestivo t\u00edtulo de la obra de Federici \u201cCalib\u00e1n y la Bruja\u201d vincula los dos personajes claves que estructuran su recorrido hist\u00f3rico en torno a los elementos \u201cMujer, cuerpo y acumulaci\u00f3n originaria de capital\u201d. Calib\u00e1n, el cuerpo proletario convertido en una gran m\u00e1quina de trabajo, no s\u00f3lo representa la resistencia anticolonial, sino que simboliza al proletariado mundial en lucha, a los condenados de la tierra que se enfrentan al capitalismo. La Bruja encarna el tipo de mujeres que la feroz represi\u00f3n no lleg\u00f3 a destruir: la partera, la curandera, la hereje, la independiente, la mujer obeah que envenenaba la comida del amo e inspiraba la rebeli\u00f3n de los esclavos.<\/p>\n<p>El texto de la canci\u00f3n \u201cMujer Obeah\u201d de Nina Simone27 trae esos ecos, grabados a sangre y fuego en la memoria colectiva el pueblo negro americano:<\/p>\n<p>\u201cSoy la mujer de la brujer\u00eda africana bajo el mar Para llegar a satan\u00e1s tienes que pasar a trav\u00e9s de m\u00ed Porque conozco a los \u00e1ngeles por su nombre Puedo comer el trueno y beber la lluvia Puedo besar la luna y abrazar al sol Pero a veces el peso es demasiado grande\u201d.<\/p>\n<p>La tesis central de Calib\u00e1n y la Bruja, minuciosamente construida a trav\u00e9s de una documentaci\u00f3n exhaustiva, plantea que la caza de brujas \u2013 planificada y ejecutada por la f\u00e9rrea alianza entre las estructuras religiosas y las pol\u00edticas \u2013 fue la respuesta del poder a la lucha popular que pretendi\u00f3 emanciparse de las relaciones feudales \u2013 ya en franca decadencia \u2013 y oponerse a las expropiaciones masivas de tierras y al cercamiento de los comunes. Frente al mito de la Europa de los derechos y de las libertades, tan utilizado por las clases dominantes \u2013 Silvia Federici afirma: \u201cLa caza de brujas fue el primer terreno de unidad en la pol\u00edtica de las nuevas Naciones-Estado europeas\u201d.<\/p>\n<p>El objetivo del poder no era s\u00f3lo arrancar la propiedad de lo com\u00fan, sino destruir las relaciones sociales y el poder popular que se estructuraban en torno a la posesi\u00f3n compartida.<\/p>\n<p>En esas relaciones sociales que tuvieron como centro a la asamblea campesina y que implican la colectivizaci\u00f3n de un saber no controlado por las clases dominantes, el papel de las mujeres era fundamental. De ese saber formaban parte, adem\u00e1s de los conocimientos relativos a la salud y la enfermedad, todo lo relativo a la sexualidad, a la fertilidad, al parto y a la reproducci\u00f3n, hecho que en s\u00ed mismo era fuente de independencia y de poder para las mujeres.<\/p>\n<p>La persecuci\u00f3n de la curandera, depositaria del saber emp\u00edrico, transmitido de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, fue el precedente necesario de la institucionalizaci\u00f3n de la \u201cciencia\u201d y el desarrollo de universidades ligadas estrictamente a la iglesia \u2013 en las que a duras penas se abr\u00eda paso el conocimiento cient\u00edfico &#8211; y en las que estaba absolutamente prohibida la entrada a las mujeres. Se estableci\u00f3 as\u00ed la expulsi\u00f3n de las mujeres del saber social, la negaci\u00f3n del saber popular y la aparici\u00f3n de un saber \u201ccient\u00edfico\u201d profundamente mis\u00f3gino y clasista.<\/p>\n<p>El hundimiento demogr\u00e1fico de los siglos XV y XVI convirti\u00f3 las pol\u00edticas de est\u00edmulo de la natalidad en pol\u00edtica de Estado prioritaria y el control del cuerpo y de la capacidad reproductiva de las mujeres en el objetivo a conseguir a cualquier precio: \u201cSus \u00fateros se transformaron en territorio pol\u00edtico controlado por los hombres y el Estado: la procreaci\u00f3n fue directamente puesta al servicio de la acumulaci\u00f3n capitalista\u201d. La acumulaci\u00f3n originaria de capital se instaur\u00f3 tambi\u00e9n sobre el saqueo masivo y el genocidio fuera de Europa. El exterminio del 95% de los pueblos originarios de la Am\u00e9rica colonial se resolvi\u00f3 mediante un recurso masivo a la esclavitud que ten\u00eda connotaciones diferentes a las de las grandes sociedades esclavistas precedentes y que como demuestra Marx fue decisiva para todo el desarrollo capitalista.<\/p>\n<p>Patriarcado y racismo se funden pues en el gigantesco magma de violencia en el que es engendrado el capitalismo y que se hizo ideolog\u00eda, leyes, bulas papales, corpus cient\u00edfico, c\u00e1rceles, potros de tortura y hogueras. El destino de las mujeres rebeldes de las clases dominantes era el convento o el manicomio. Pero el terror masivo sobre todo el pueblo y muy especialmente sobre las mujeres, durante m\u00e1s de dos siglos, fue necesario para producir un proletariado absolutamente despose\u00eddo y condenado a aceptar sin condiciones la b\u00e1rbara disciplina fabril. La caza de brujas con su siniestro cortejo de tortura y la muerte, de p\u00e1nico arraigado en los cerebros, contribuy\u00f3 decisivamente a facilitar el cercamiento de los comunes, la expropiaci\u00f3n de la tierra del peque\u00f1o campesinado y sobre todo, a producir una clase trabajadora sumisa con una clave de b\u00f3veda oculta y engendrada mediante el terror: las mujeres.<\/p>\n<p>Las mujeres obreras peor pagadas que los hombres, obligadas a asumir la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo, expropiadas de cualquier reconocimiento, poder o independencia, degradadas, sometidas a la Iglesia, fueron violentamente reprogramadas para transmitir la ideolog\u00eda dominante.<\/p>\n<p>Si la acumulaci\u00f3n originaria, con ese plus de violencia sobre las mujeres y los pueblos de las colonias, abre paso a la instauraci\u00f3n del capitalismo, la caza de brujas no remite exclusivamente al pasado sino que como se\u00f1ala Federici \u201crevela aspectos constantes de las relaciones capitalistas\u201d. La autora refiere como la acusaci\u00f3n de brujer\u00eda reaparece en \u00c1frica, India, Nepal, Timor, etc exactamente con los mismos objetivos para privatizar masivamente las tierras y expulsar a la gente que las explotaba para subsistir y que eran principalmente mujeres. Las compa\u00f1\u00edas mineras, las multinacionales de los agrocombustibles, de los transg\u00e9nicos, de acuerdo con los gobiernos llevan a cabo expropiaciones masivas que, otra vez, utilizan la acusaci\u00f3n de brujer\u00eda como pretexto para la represi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>3.2. Gerda Lerner<\/strong><\/p>\n<p>La vinculaci\u00f3n entre patriarcado y esclavismo ha sido estudiada tambi\u00e9n por Gerda Lerner, historiadora comunista y feminista28, que analiza el origen del primero en Oriente Medio y Asia Central hace cinco milenios. Su obra corrige y desarrolla las aportaciones anteriores de Engels formulando la trascendental tesis siguiente \u201cla apropiaci\u00f3n por parte de los hombres de la capacidad reproductiva y sexual de las mujeres ocurri\u00f3 antes de la formaci\u00f3n de la propiedad privada y de la sociedad de clases. Su uso como mercanc\u00eda est\u00e1, de hecho, en la base de la propiedad privada\u201d. Sus estudios concluyen que la institucionalizaci\u00f3n de la esclavitud se inici\u00f3 con la esclavizaci\u00f3n de las mujeres de los pueblos conquistados; en cualquier sociedad conocida los primeros esclavos fueron las mujeres. La subordinaci\u00f3n sexual de las mujeres a los hombres qued\u00f3 establecida en los primeros compendios jur\u00eddicos aparecidos en la historia. El poder y la fuerza del Estado la impuso y la dependencia econ\u00f3mica del cabeza de familia la perpetu\u00f3. Su conclusi\u00f3n fundamental abre nuevas v\u00edas te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas a la lucha por la liberaci\u00f3n de las mujeres: \u201cLa esclavitud de las mujeres, que combina racismo y sexismo a la vez, precedi\u00f3 a la formaci\u00f3n y a la opresi\u00f3n de las clases. Las diferencias de clase estaban en sus comienzos expresadas y constituidas en funci\u00f3n de las relaciones patriarcales\u201d. Mucho despu\u00e9s de que la subordinaci\u00f3n econ\u00f3mico-sexual fuera establecida en estas sociedades arcaicas a\u00fan las mujeres conservaban un poder relativo en funci\u00f3n de su papel de depositarias del saber sobre la enfermedad y la reproducci\u00f3n. Eran las mediadoras por excelencia con la divinidad que tambi\u00e9n estaba representada por poderosas diosas.<\/p>\n<p>Este poder tambi\u00e9n sucumbi\u00f3. Lerner destaca la relaci\u00f3n directa entre la plena instauraci\u00f3n del patriarcado y la aparici\u00f3n de las grandes religiones patriarcales monote\u00edstas en Europa y Asia. \u201cEl derrocamiento de esas diosas poderosas y su sustituci\u00f3n por un dios dominante ocurre en la mayor\u00eda de las sociedades del Pr\u00f3ximo Oriente tras la consolidaci\u00f3n de una monarqu\u00eda fuerte e imperialista\u201d. En las grandes religiones patriarcales, cuyo proceso de creaci\u00f3n culmina con la aparici\u00f3n del cristianismo y el islamismo las diosas fueron derrotadas. De esta forma, las bases ideol\u00f3gicas del patriarcado, \u00edntimamente vinculadas a la religi\u00f3n y al Estado, conforman la cultura occidental dominante y atraviesan sus dos pilares fundamentales: los principios judeocristianos y la filosof\u00eda aristot\u00e9lica. Ambos se crearon y se han mantenido sobre la negaci\u00f3n consciente del saber de la diosa29, y la devaluaci\u00f3n simb\u00f3lica del papel social de las mujeres.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n directa entre patriarcado y esclavismo en los albores de la humanidad cimenta la constataci\u00f3n de que en las sociedades de clases \u2013 y especialmente en el capitalismo \u2013 la opresi\u00f3n de g\u00e9nero redimensiona y amplifica las condiciones de dominaci\u00f3n. El hecho de que el patriarcado como estructura de dominaci\u00f3n se haya perpetuado y reproducido a trav\u00e9s de las diferentes formaciones socio-econ\u00f3micas le hace impregnar profundamente estructuras simb\u00f3licas y esferas de lo inconsciente que configuran las identidades personales y colectivas, adem\u00e1s de atravesar toda la superestructura ideol\u00f3gica y material caracter\u00edstica de cada estructura social.<\/p>\n<p>Las contribuciones de la historiadora comunista austriaca, que trabaj\u00f3 codo con codo con \u00c1ngela Davis y las Panteras Negras, aunque por otros caminos, comparte conclusiones fundamentales con Silvia Federici. La relaci\u00f3n entre g\u00e9nero, raza y clase se entrelaza con el v\u00ednculo entre la caza de brujas, el esclavismo y la acumulaci\u00f3n originaria, permitiendo profundizar en la coherencia interna entre la lucha feminista, la lucha contra la discriminaci\u00f3n racial y el combate comunista por la emancipaci\u00f3n de clase. Se refuerza as\u00ed el principio comunista b\u00e1sico de que la lucha revolucionaria de la clase obrera por su emancipaci\u00f3n es imposible si no implica la liberaci\u00f3n de todos los oprimidos en funci\u00f3n del g\u00e9nero, nacionalidad, raza, etc.<\/p>\n<p><strong>Algunos apuntes sobre la crisis del feminismo radical<\/strong><\/p>\n<p>No pretendo analizar aqu\u00ed las razones del debilitamiento del feminismo radical pero no cabe duda que tuvo una contribuci\u00f3n fundamental el predominio progresivo que fueron adquiriendo posiciones individualistas e intimistas que relegaban, o no contemplaban en absoluto, la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica de la lucha de clases. Al igual que el modelo burocr\u00e1tico de socialismo supuso al mismo tiempo un rampl\u00f3n reduccionismo economicista que ignor\u00f3 la segunda mitad de la frase de Lenin. \u201cEl socialismo es la electrificaci\u00f3n, m\u00e1s el poder de los soviets\u201d y toda la funci\u00f3n emancipadora general de la revoluci\u00f3n socialista, el feminismo que reniega de posiciones de clase es f\u00e1cilmente asimilado por la ideolog\u00eda capitalista dominante. Y no solamente se trata del cinismo de exhibir como una conquista de la igualdad el que haya muchas mujeres ministras, mientras m\u00e1s del 70% de las trabajadoras en paro en el Estado espa\u00f1ol no cobra ning\u00fan tipo de subsidio.<\/p>\n<p>El enfrentamiento entre sexos dentro del movimiento obrero y popular es utilizado por el poder para dividir organizaciones. James Petras denuncia en un informe el papel de las ONGs en los intentos de destrucci\u00f3n de las organizaciones del pueblo30. En concreto trata de la presi\u00f3n desatada por una ONG en el comit\u00e9 de mujeres del Movimiento de los Sin Tierra (MST) de Brasil, que adem\u00e1s ofrec\u00eda generosa financiaci\u00f3n, para que las mismas abandonaran su importante participaci\u00f3n en la lucha de clases y en la ocupaci\u00f3n de tierras \u2013 en las que inscrib\u00edan sus reivindicaciones de igualdad de g\u00e9nero &#8211; y se ci\u00f1eran a demandas minimalistas, exclusivamente feministas.<\/p>\n<p>La integraci\u00f3n en la ideolog\u00eda dominante de este feminismo devaluado, mutilado de su imprescindible dimensi\u00f3n de clase, est\u00e1 rindiendo bien pagados servicios a un imperialismo m\u00e1s criminal que nunca. Las ONGs de \u201ccooperaci\u00f3n\u201d, buena parte de las cuales centra sus actividades en la \u201cl\u00ednea de g\u00e9nero\u201d, utilizan los fondos que reciben de los gobiernos para arropar ideol\u00f3gicamente las guerras imperiales con el discurso de la guerra humanitaria y de los derechos, sobre todo, de las mujeres. Muchas de ellas contribuyeron a la difusi\u00f3n de la mentira constru\u00edda de que la invasi\u00f3n de Afghanist\u00e1n ten\u00eda algo que ver con el burka o de que la guerra declarada por el imperialismo euroestadounidense y sionista contra los pueblos de \u00c1frica y Oriente Medio tenga como objetivo acabar con la opresi\u00f3n de las mujeres en sus pa\u00edses respectivos.<\/p>\n<p>La historiadora vasca Alicia St\u00fcrtze31 plantea que el feminismo occidental dominado por las privilegiadas mujeres blancas pone en un primer plano la denuncia del sistema patriarcal dominante en gran parte de los pa\u00edses del Tercer Mundo, de forma que, &#8220;con un racismo latente&#8221;, relega los intereses fundamentales de sus hermanas negras, latinas o asi\u00e1ticas. Ella plantea que incluso el feminismo de clase no ha levantado con la suficiente fuerza &#8220;la condena sistem\u00e1tica del ajuste estrucutral impuesto por el banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional causante de una creciente pobreza y de la reducci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos y, como consecuencia la acentuaci\u00f3n de una tragedia que, seg\u00fan parece no capta lo m\u00e1s m\u00ednimo la atenci\u00f3n del movimiento feminista occidental actual a quien aparentemente no interesa la mujer en su funci\u00f3n reproductora&#8221;.<\/p>\n<p>La autora vasca une su voz a la de la comunista afroamericana Angela Davis32, creadora entre otros, del antol\u00f3gico libro \u201cMujeres, raza y clase\u201d en el que se pregunta: \u00bfC\u00f3mo es posible que habi\u00e9ndose gestado el feminismo americano, como movimiento y teor\u00eda pol\u00edtica, en el seno de las luchas abolicionistas y obreras de finales del siglo XIX, la voz y las reivindicaciones de las mujeres negras hayan sido sistem\u00e1ticamente invisibilizadas por el feminismo blanco liberal? St\u00fcrtze destaca el hecho abrumador de que el 99,5% de las mujeres muertas en el mundo (1.600 al d\u00eda) a causa de complicaciones relacionadas con el embarazo parto y puerperio han nacido en pa\u00edses empobrecidos. La Tasa de Mortalidad Materna se considera en Salud P\u00fablica como uno de los indicadores m\u00e1s sensibles para medir las desigualdades sociales; lo que equivale a decir que estas muertes dependen casi exclusivamente de factores socio-econ\u00f3micos \u2013 es decir del capitalismo imperialista &#8211; y son perfectamente evitables.<\/p>\n<p>Frente a hechos como \u00e9stos Alicia St\u00fcrtze levanta intervenciones de portavoces de asociaciones progresistas de mujeres \u00e1rabes y africanas en las que denuncian que en foros internacionales destinados a tratar de la situaci\u00f3n de las mujeres del &#8220;Tercer Mundo&#8221;se de prioridad a \u201ctemas tan del gusto occidental como la circuncisi\u00f3n femenina o el velo\u201d. Sus palabras son tann contundentes como las siguientes: \u201cEsas salvadoras blancas, de clase media&#8230;. que s\u00f3lo defienden sus intereses y no los de las mujeres pobres..defienden el derecho al aborto, pero no la esterilizaci\u00f3n involuntaria a mujeres del tercer Mundo&#8230; (&#8230;) La campa\u00f1a occidental contra la circuncisi\u00f3n femenina crea la impresi\u00f3n de que \u00e9sta constituye el eje de la opresi\u00f3n de la mujer musulmana y de hecho distrae la atenci\u00f3n de los verdaderos problemas de la desigualdad de las mujeres que no han hecho sino aumentar desde que Egipto estableci\u00f3 estrechos v\u00ednculos con EE.UU. e Israel\u201d.<\/p>\n<p>Campa\u00f1as como la llevada a cabo en 2002 por Amnist\u00eda Internacional para \u201csalvar a Amina\u201d de la lapidaci\u00f3n33, que recorri\u00f3 Europa y EE.UU pidiendo mensajes de apoyo en la web amnistiapornigeria.org, coincidi\u00f3 curiosamente con una importante ofensiva de EE.UU. contra Nigeria34. La \u201ctranquila ofensiva\u201d iba destinada a conseguir que el pa\u00eds africano abandonara la OPEP y aumentara la producci\u00f3n de petr\u00f3leo en funci\u00f3n de los intereses de las grandes potencias en v\u00edsperas de la invasi\u00f3n de Iraq35.<\/p>\n<p>La autora vasca concluye su l\u00facido an\u00e1lisis con estas recomendaciones al movimiento feminista:&#8221;Desde mi perspectiva, la mejor ayuda que podemos prestar a las mujeres del Tercer Mundo es condenar por principio y desde una posici\u00f3n abiertamente antiimperialista, todas las intervenciones humanitarias internacionales que no sirven m\u00e1s que a los intereses de las grandes potencias y que, encima, \u201cmaquillan\u201d la creciente presi\u00f3n del BM y del FMI&#8230; (&#8230;) Tampoco nos vendr\u00eda mal, de paso, atemperar algo nuestro etnocentrismo (la creencia de que nuestra representaci\u00f3n del mundo es la m\u00e1s justa) y ese superior sentido misionero con que a los hombres y mujeres occidentales parece que nos ha marcado la civilizaci\u00f3n judeo-cristiana\u201d36.<\/p>\n<p>La denuncia de Alicia St\u00fcrtze sobre el empeoramiento de las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n en general y de las mujeres en particular entronca con el nuevo \u201ccercamiento de los comunes\u201d, que tiene lugar muchos pa\u00edses de \u00c1frica, As\u00eda y Am\u00e9rica de la mano de los ajustes estructurales, de la masiva privatizaci\u00f3n de tierras y de la expulsi\u00f3n de las mismas de sus habitantes. Las presiones coordinadas de las grandes multinacionales (de la miner\u00eda, del petr\u00f3leo, de la industria textil o alimentaria) y del BM y el FMI a trav\u00e9s de la complicidad y\/o la extorsi\u00f3n de los gobiernos, acaban con una peque\u00f1a propiedad y tierras comunales que permit\u00edan subsistir a millones de personas y que eran trabajadas fundamentalmente por mujeres. Para facilitar la expropiaci\u00f3n masiva, llevada a cabo con la complicidad directa de los gobiernos localesse utiliza nevamente la acusaci\u00f3n de brujer\u00eda De hecho, el Banco Mundial plantea que esa agricultura de subsistencia es la causa de la pobreza, cuando como plantea Federici \u201cla agricultura y el comercio de susbsistencia son la diferencia entre la vida y la muerte para millones de personas\u201d.<\/p>\n<p>De la misma forma que Marx analiza en la acumulaci\u00f3n originaria de capital, las expropiaciones masivas\u2013 violentas siempre \u2013 convierten la tierra en capital y lanzan a la miseria a millones de personas trabajadoras &#8220;libres&#8221;, muchas de ellas ni\u00f1as y ni\u00f1os, que ser\u00e1n, ahora, presa f\u00e1cil de las condiciones de trabajo semi-esclavas de las f\u00e1bricas deslocalizadas de empresas multinacionales, cerr\u00e1ndose as\u00ed el c\u00edrculo. Silvia Federici denuncia la profunda hipocres\u00eda y los intereses estrictamente capitalistas que se ocultan tras esa mentalidad \u201cmisionera\u201d que criticaba St\u00fcrtze, ahora \u201conegera\u201d, vinculada a los microcr\u00e9ditos y vendidos como \u201cempoderamiento\u201d de las mujeres. \u201cEn realidad \u2013 dice Federici \u2013 en lugar de aliviar ala pobreza, lo que la microfinanciaci\u00f3n ha hecho es llevar toda esa esfera de actividades que ten\u00eda lugar al margen del mercado, dentro del mismo y bajo el control de los bancos. De hecho, tras a\u00f1os de microfinanciaci\u00f3n tenemos un registro muy negativo, en el que muchas mujeres se ven cargadas de deudas que no pueden pagar\u201d. Y es en este escenario en el que se recrea la caza de brujas con el mismo objetivo de eliminar una figura clave en las relaciones sociales comunitarias, identificadas por el capital como un obst\u00e1culo para el mercado. Veo la caza de brujas \u2013 dice Federici \u2013 como parte de este proceso m\u00e1s amplio de nuevos cercamientos. Supone la privatizaci\u00f3n de tierras y relaciones sociales y afecta principalmente a mujeres porque se dirige directamente contra las formas de reproducci\u00f3n de subsistencia que no se orientaban hacia el mercado\u201d37. Conclusiones:<\/p>\n<p>Tras esta aproximaci\u00f3n a algunos de los hitos fundamentales de la teor\u00eda y de la pr\u00e1ctica del feminismo marxista pueden apuntarse algunas ideas a modo de conclusiones.<\/p>\n<p>A lo largo de la historia ha habido posturas confrontadas dentro del marxismo en relaci\u00f3n con la liberaci\u00f3n de las mujeres. Los periodos \u00e1lgidos de la lucha de clases y antiimperialista, son tambi\u00e9n momentos de avance del feminismo marxista. Lo contrario es tambi\u00e9n cierto. La hegemon\u00eda del reformismo en los partidos comunistas conlleva el olvido de la lucha feminista. Las posiciones reformistas, en las que subyacen importantes dosis de reduccionismo economicista, son expresiones conservadoras del orden de dominaci\u00f3n \u2013 de clase y de g\u00e9nero \u2013 establecido.<\/p>\n<p>La acumulaci\u00f3n originaria de capital implic\u00f3 no s\u00f3lo la expropiaci\u00f3n de tierras, el cercamiento de los comunes y la esclavitud de la mano del colonialismo. Para que fuera posible tuvo que destruir las relaciones sociales comunitarias y el relativo poder de las mujeres. La caza de brujas fue la respuesta a la resistencia popular frente a la violencia con que se implantaba el nuevo orden capitalista y patriarcal. Si la expropiaci\u00f3n del pueblo y la degradaci\u00f3n de las mujeres fueron de la mano en la creaci\u00f3n de las relaciones sociales capitalistas, y con ellas del proletariado, la lucha por el socialismo y por el derecho de autodeterminaci\u00f3n de los pueblos requieren, tambi\u00e9n, una gran batalla ideol\u00f3gica para arrancar las ra\u00edces de la alienaci\u00f3n y recuperar el poder real y simb\u00f3lico del pueblo38. En ese proceso de construcci\u00f3n de las v\u00edas de liberaci\u00f3n e identidad popular juega un papel clave la reconstrucci\u00f3n y adaptaci\u00f3n de las se\u00f1as de identidad y poder simb\u00f3lico de las mujeres, amputadas por el patriarcado y el capitalismo.<\/p>\n<p>El hecho de que caza de brujas, colonizaci\u00f3n y esclavismo pertenezcan a un mismo contexto hist\u00f3rico y pol\u00edtico, el nacimiento del capitalismo, marca la necesidad de unidad en la lucha entre los y las condenadas de la tierra y la evidencia de que ninguna clase o sector social puede ser libre sin liberar al resto de los y las oprimidas.<\/p>\n<p>La crisis estructural del capitalismo y su desesperada b\u00fasqueda de nichos de beneficio saca otra vez a escena nuevas\/viejas formas de acumulaci\u00f3n de capital en el que las relaciones de opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n se entrecruzan: esclavismo, patriarcado, racismo, dominaci\u00f3n cultural y lucha de clases.<\/p>\n<p>La lucha internacionalista que inevitablemente se enfrenta a vida o muerte a la necesidad de destruir el capitalismo y construir el socialismo debe ser obrera, mujer, de todas las razas y de los pueblos por sus derechos nacionales.<\/p>\n<p><strong>NOTAS:<\/strong><\/p>\n<p>1 Federico Engels, El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado.http:\/\/www.marxists.org\/espanol\/m-e\/1880s\/origen\/<\/p>\n<p>2Texto citado por Andrea D\u00b4Atri en su interesante aportaci\u00f3n \u201cFeminismo y marxismo: m\u00e1s de 30 a\u00f1os de controversias\u201d http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=7972<\/p>\n<p>3http:\/\/www.marxists.org\/espanol\/m-e\/1840s\/sagfamilia\/<\/p>\n<p>4http:\/\/www.facmed.unam.mx\/deptos\/salud\/censenanza\/spivst\/spiv\/situacion.pdf<\/p>\n<p>5Op. Cit., p. 236<\/p>\n<p>6http:\/\/www.marxists.org\/espanol\/m-e\/1840s\/48-manif.htm<\/p>\n<p>7Clara Zetkin \u201cLa cuesti\u00f3n femenina y la lucha contra el reformismo\u201dhttp:\/\/www.icesecurity.org\/feministas\/LA%20CUESTION%20FEMENINA%20Y%20LA%20LUCHA%20CONTRA%20EL%20REFORMISMO.pdf. P. 31<\/p>\n<p>8 Op. Cit., p.34<\/p>\n<p>9 Carlos Marx \u201cLa guerra civil en Francia\u201d (1871)http:\/\/investigacion.politicas.unam.mx\/teoriasociologicaparatodos\/pdf\/Teor%EDa%201\/Marx%20-%20La%20guerra%20civil%20en%20Francia.pdf<\/p>\n<p>10En el VII Congreso Extraordinario realizado del 6 al 8 de marzo del 1918, Lenin present\u00f3 una resoluci\u00f3n sobre la propuesta de cambio de nombre del Partido y de modificaci\u00f3n de su programa. La relaci\u00f3n con la Comuna de Par\u00eds es, en ambos casos, destacable:\u201cEl congreso decide que en el futuro nuestro Partido (el Partido Obrero Socialdem\u00f3crata Bolchevique de Rusia) se llamar\u00e1 el Partido Comunista de Rusia, con la palabra \u201cBolchevique\u201d entre par\u00e9ntesis agregada. La modificaci\u00f3n de la parte pol\u00edtica de nuestro programa [\u2026] debe consistir en la definici\u00f3n, lo m\u00e1s precisa y completa posible, del Estado de nuevo tipo , la Republica de los Soviets, como forma de dictadura del proletariado y continuaci\u00f3n de las conquistas de la revoluci\u00f3n obrera internacional, inaugurada por la Comuna de Par\u00eds.\u201d (II: 630).http:\/\/redroja.net\/index.php\/pensando-criticamente\/957-marx-la-comuna-de-paris-y-el-proyecto-comunista<\/p>\n<p>11http:\/\/www.marxists.org\/espanol\/m-e\/1870s\/gcfran\/<\/p>\n<p>12http:\/\/www.poemas-del-alma.com\/miguel-hernandez-el-nino-yuntero.htm<\/p>\n<p>13http:\/\/pedrogarciamartin.blogspot.com.es\/2011\/04\/explotacion-infantil-durante-la.html<\/p>\n<p>14 San Martin, H (1984) La Crisis Mundial de la Salud, p.146<\/p>\n<p>15http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=7972<\/p>\n<p>16Op. Cit.<\/p>\n<p>17http:\/\/www.marxists.org\/espanol\/luxem\/01_19.htm<\/p>\n<p>18Palabras de A. G. Goijbarg, responsable del comit\u00e9 redactor del C\u00f3digo de Familia(1918)http:\/\/ateaysublevada.over-blog.es\/article-la-union-sovietica-el-primer-pais-en-que-el-aborto-fue-legal-y-gratuito-100701696.html<\/p>\n<p>19Tomado de Sharon Smith \u201cMarxismo, feminismo y liberaci\u00f3n de la mujer\u201dhttp:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/index.php?id=5761<\/p>\n<p>20http:\/\/www.icl-fi.org\/print\/espanol\/spe\/37\/tesis.html<\/p>\n<p>En este enlace pueden consultarse las &#8220;tesis de la Internacional Comunista sobre el trabajo entre las mujeres<\/p>\n<p>21En los primeros tres meses de 2013 en un hospital p\u00fablico de Madrid a14 trabajadoras eventuales que hab\u00edan sido madres o estaban a punto de serlo no les fue renovado su contrato de trabajo.http:\/\/rsocial.elmundo.orbyt.es\/epaper\/xml_epaper\/El%20Mundo\/14_04_2013\/pla_11014_Madrid\/xml_arts\/art_14319803.xml?<\/p>\n<p>22Clara Ztekin \u201cSobre la liberaci\u00f3n de la mujer\u201d (Recuerdos sobre Lenin)http:\/\/www.revolucionobrera.com\/documentos\/rmujer.pdf<\/p>\n<p>23http:\/\/redroja.net\/index.php\/noticias-red-roja\/opinion\/1423-brujas-en-la-noche<\/p>\n<p>24Un reciente an\u00e1lisis del mito del Estado del Bienestar puede consultarse enhttp:\/\/redroja.net\/index.php\/comunicados\/831-el-mito-de-la-vuelta-al-estado-del-bienestar-otro-capitalismo-es-imposible<\/p>\n<p>25 \u201cSi el dinero, como dice Augier, viene al mundo con manchas de sangre en una mejilla, el capital lo hace chorreando sangre y lodo, por todos los poros, desde la cabeza hasta los pies\u201d.http:\/\/www.marxists.org\/espanol\/m-e\/1860s\/eccx86s.htm<\/p>\n<p>26Op cit. P\u00e1g 106<\/p>\n<p>27http:\/\/letras-de-cancion.com\/canciones\/show\/221809\/nina-simone\/letras-y-traducciones-de-cancion-obeah-woman\/ 28 Gerda Lener, nacida en Austria, vivi\u00f3 en EE.UU, pa\u00eds al que lleg\u00f3 huyendo de la persecuci\u00f3n nazi. All\u00ed desarroll\u00f3 sus obras y su pr\u00e1ctica militante en torno a la liberaci\u00f3n de la mujer y la opresi\u00f3n racial. http:\/\/www.herramienta.com.ar\/cuerpos-y-sexualidades\/gerda-lerner-feminista-e-historiadora-injustamente-olvidada<\/p>\n<p>29I\u00f1aki Gil de San Vicente cita la obra de Gerda Lerner para ilustrar el surgimiento del patriarcado como primera gran ruptura en la unidad social del conocimiento humano, y a partir de ella, el estallido de la pugna de fuerza y poder en las colectividades humanas y entre ellas mismas. Ver \u201cEmancipaci\u00f3n nacional y praxis cient\u00edfico-cr\u00edtica\u201dhttp:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=22123<\/p>\n<p>30\u201cDuro alegato de James Petras contra el accionar de las ONGs. Acusaci\u00f3n de emprender una campa\u00f1a cloroformante y despolitizadora\u201d.http:\/\/www.servicioskoinonia.org\/relat\/207.htm<\/p>\n<p>31 Alicia St\u00fcrtze \u201cFeminismo de clase\u201d.http:\/\/generoconclase.blogspot.com.es\/2011\/01\/feminismo-con-clase.html<\/p>\n<p>32 Su biograf\u00eda y el libro \u201cMujeres, raza y clase\u201d pueden encontrarse en:http:\/\/es.groups.yahoo.com\/group\/foro_centenario\/message\/50243<\/p>\n<p>33 http:\/\/www.cesarsalgado.net\/200205\/020524.htm<\/p>\n<p>34 Le Monde Diplomatique \u201cTranquila ofensiva estadounidense sobre el oro negro africano\u201dhttp:\/\/monde-diplomatique.es\/2003\/01\/servant.html<\/p>\n<p>35 Para un an\u00e1lisis de la emigraci\u00f3n, las riquezas naturales, la lucha contra el neocolonialismo y el AFRICOM en Nigeria puede verse: \u201cNigeria: lucha de clases en el coraz\u00f3n de las tinieblas. Maestro. A. (2007) http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=56890<\/p>\n<p>36 Alicia St\u00fcrtze. Op. Cit.<\/p>\n<p>37 Entrevista a Silvia Federici para nodo 50: http:\/\/info.nodo50.org\/La-caza-de-brujas-revela-aspectos.html<\/p>\n<p>38Toda la obra de I\u00f1aki Gil de San Vicente est\u00e1 atravesada por el an\u00e1lisis inseparable de los tres elementos: opresi\u00f3n de clase, patriarcado y opresi\u00f3n nacional y por la defensa de una praxis pol\u00edtica que las incluya. Destaco este fundamental art\u00edculo: \u201cLa dial\u00e9ctica como arma, m\u00e9todo, concepci\u00f3n y arte\u201d http:\/\/www.rebelion.org\/docs\/55787.pdf<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>FUENTE:\u00a0http:\/\/www.nodo50.org\/ceprid\/spip.php?article1736<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/LOGO-WEB.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-3333\" alt=\"LOGO WEB\" src=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/LOGO-WEB-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/LOGO-WEB-150x150.jpg 150w, http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/LOGO-WEB-50x50.jpg 50w\" sizes=\"auto, (max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Feminismo marxista. Notas acerca de un proceso en construcci\u00f3n. Viernes 6 de septiembre de 2013 por CEPRID \u00c1ngeles Maestro Red Roja\/CEPRID Los primeros an\u00e1lisis rigurosos sobre la vinculaci\u00f3n del patriarcado con la propiedad privada y la sociedad dividida en clases son producidos por el an\u00e1lisis marxista. Era necesario que as\u00ed fuera. Fue precisa la acumulaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3370,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[18,7,10,16],"tags":[13],"class_list":["post-3369","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-documentos","category-movimiento-social","category-politica","category-portada","tag-destacado"],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/FEM1.jpg","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3369"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3369\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3371,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3369\/revisions\/3371"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3370"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}