{"id":4524,"date":"2014-04-15T21:24:00","date_gmt":"2014-04-16T00:24:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=4524"},"modified":"2014-04-15T21:24:12","modified_gmt":"2014-04-16T00:24:12","slug":"carlos-cerda-el-juez-indomito-por-alejandra-matia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=4524","title":{"rendered":"Carlos Cerda, el juez ind\u00f3mito. Por Alejandra Matus"},"content":{"rendered":"<h1><\/h1>\n<blockquote><p>Fue el primer magistrado que estableci\u00f3 que la dictadura utilizaba la desaparici\u00f3n forzada de personas como m\u00e9todo para exterminar opositores. No dud\u00f3 en investigar a las c\u00fapulas de los servicios represivos, desafiando la omnipresencia de la Ley de Amnist\u00eda y enfrent\u00e1ndose directamente con sus superiores de la Corte Suprema. En el imprevisible pero minucioso Carlos Cerda se inspira, en parte, el magistrado Eduardo Varela, interpretado por el actor Francisco Reyes en esta segunda temporada de\u00a0<em>Los archivos del cardenal<\/em>.<\/p><\/blockquote>\n<p>Por Alejandra Matus<\/p>\n<p>L<\/p>\n<p>a presencia de Carlos Cerda Fern\u00e1ndez, el eterno candidato a la Corte Suprema, apenas se siente por estos d\u00edas en los pasillos de la Corte de Apelaciones de Santiago, su residencia laboral. Tras d\u00e9cadas de postergaci\u00f3n y vetos, parece que al fin su nombramiento en el m\u00e1ximo tribunal es inminente. La Corte Suprema propuso a cinco candidatos para el ascenso, en reemplazo del recientemente jubilado Juan Araya. Cerda obtuvo la primera mayor\u00eda de la quina presentada a la Presidenta Michelle Bachelet el 24 de marzo de 2014. Ahora ella debe escoger uno de esos nombres y pedir la aprobaci\u00f3n del Senado. En c\u00edrculos judiciales y pol\u00edticos se da por hecho que optar\u00e1 por Cerda.<\/p>\n<p>A fines del a\u00f1o pasado, en todo caso, su nominaci\u00f3n tambi\u00e9n se consideraba segura, en virtud de un acuerdo de palabra entre el gobierno de Sebasti\u00e1n Pi\u00f1era y la entonces oposici\u00f3n. Sin embargo, a \u00faltima hora Pi\u00f1era pidi\u00f3 al Senado pronunciarse, en vez de Cerda, por el antofagastino Carlos Ar\u00e1nguiz, el juez del caso Coimas que se convirti\u00f3 en dolor de cabeza para la administraci\u00f3n Lagos.<\/p>\n<p>El poder de veto del Senado sobre los nombramientos de los ministros de la Corte Suprema, incorporado en la reforma a la justicia en los 90, ha decantado en uno de los cl\u00e1sicos equilibrios del sistema binominal: cada una de las alianzas obtiene, por turnos, un nombramiento en el m\u00e1ximo tribunal a medida que producen las vacantes. Ese patr\u00f3n es el que se rompi\u00f3 con la nominaci\u00f3n de Ar\u00e1nguiz, pues se produjo inmediatamente despu\u00e9s del nombramiento de la magistrada Gloria Ana Chevesich, la investigadora del caso MOP Gate, quien, como Ar\u00e1nguiz, hab\u00eda sido apoyada por la derecha. No obstante, el traspi\u00e9 permiti\u00f3 a las fuerzas de la Nueva Mayor\u00eda conseguir el compromiso de los senadores de RN de votar, ahora s\u00ed, por Cerda.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"El juez Carlos Cerda fue el primero en procesar a agentes de la dictadura por la desaparici\u00f3n forzada de personas. Archivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-foto-002.jpg\" width=\"760\" height=\"486\" \/><\/p>\n<p>El juez Carlos Cerda fue el primero en procesar a agentes de la dictadura por la desaparici\u00f3n forzada de personas.<br \/>\nArchivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n le ha sido esquiva al juez, adem\u00e1s, porque a pesar de sus fallos emblem\u00e1ticos en causas de derechos humanos, dif\u00edcilmente se le puede endosar a un sector pol\u00edtico. V\u00edctima de una indomable independencia, ha envejecido en la Corte de Apelaciones, donde cumple 34 a\u00f1os de servicio, pese a que son pocos los que discuten sus m\u00e9ritos para ascender al m\u00e1ximo tribunal.<\/p>\n<p>Ahora que el pan est\u00e1 en la puerta del horno, Cerda espera en silencio. Quiz\u00e1s, porque sabe que una palabra suya bastar\u00e1 para condenarlo.<\/p>\n<p>Esta es la historia del magistrado en quien se inspira, en gran parte, el personaje del juez Eduardo Varela, personificado por el actor Francisco Reyes, en la segunda temporada de Los archivos del cardenal. El primer magistrado que estableci\u00f3 que la dictadura utilizaba la desaparici\u00f3n forzada de personas como m\u00e9todo para exterminar opositores y que, para eso, investig\u00f3 a las c\u00fapulas de los servicios represivos, desaf\u00edo la omnipotencia de la Ley de Amnist\u00eda y se enfrent\u00f3 a sus superiores en la Corte Suprema.<\/p>\n<p>Fallo contra el padre<br \/>\nCarlos Cerda Fern\u00e1ndez entr\u00f3 al Poder Judicial en 1965 como oficial de secretar\u00eda en el Cuarto Juzgado Civil de Santiago, gracias a una gesti\u00f3n del ministro de la Corte Suprema, Jos\u00e9 Mar\u00eda Eyzaguirre, y de su profesor de Derecho, Ricardo G\u00e1lvez, hombres que ser\u00edan considerados cercanos a la derecha durante la dictadura.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Juez Carlos Cerda Archivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-foto-003.jpg\" width=\"760\" height=\"497\" \/><\/p>\n<p>Juez Carlos Cerda<br \/>\nArchivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales<\/p>\n<p>Apenas ingres\u00f3 oficialmente al servicio, la Corte Suprema aprob\u00f3 que se fuera en comisi\u00f3n de servicios a la Universidad de Lovaina, B\u00e9lgica, donde obtuvo el grado de doctor con la tesis que titul\u00f3 \u201cEl juez y los valores jur\u00eddicos\u201d.<\/p>\n<p>A su regreso, en 1968, fue nombrado secretario en el tribunal de Santa Cruz, en la Sexta Regi\u00f3n. Como tal, en ocasiones le correspondi\u00f3 reemplazar al juez. Seg\u00fan relat\u00f3 el ex diputado RN Maximiano Err\u00e1zuriz a El Mercurio, en 2007, a ese tribunal lleg\u00f3 a comienzos de los 70 un caso que involucraba al respetado agricultor de esa localidad, Samuel Cerda. Un empleado suyo, despedido por ausentismo laboral, demandaba la reincorporaci\u00f3n. En su calidad de abogado, Maximiano Err\u00e1zuriz aleg\u00f3 que el trabajador fue despedido porque falt\u00f3 una semana sin dar explicaciones. Carlos Cerda fall\u00f3 en contra del agricultor y orden\u00f3 reincorporar al empleado, a pesar de que la parte perjudicada con el fallo era nada menos que su propio padre. Al final, Err\u00e1zuriz logr\u00f3 que la Corte de Apelaciones de Rancagua revocara lo resuelto por Cerda hijo y dio la raz\u00f3n a su progenitor.<\/p>\n<p>Cerda lleg\u00f3 a la Corte de Apelaciones de Santiago en 1974, como relator. Otra vez viaj\u00f3 al extranjero para doctorarse en Par\u00eds, en filosof\u00eda en Derecho, donde recibi\u00f3 entrenamiento sobre c\u00f3mo conducir una investigaci\u00f3n. De regreso, en 1979, fue nombrado relator en la Corte Suprema. Cuando faltaban cuatro d\u00edas para que comenzara 1983, se incorpor\u00f3 a la Corte de Apelaciones de Santiago como magistrado titular. No cumpl\u00eda a\u00fan tres meses en el cargo, cuando se le asign\u00f3 investigar el llamado \u201ccaso de los 13\u201d, sobre el secuestro y desaparici\u00f3n de la direcci\u00f3n clandestina del Partido Comunista y dos militantes del MIR, que ocurri\u00f3 entre el 29 de noviembre y el 20 de diciembre de 1976.<\/p>\n<p>La fuerza del azar<br \/>\nLos secuestros comenzaron el 29 de noviembre de 1976, con la captura del mirista Santiago Edmundo Araya Cabrera. Ante la presentaci\u00f3n de un recurso de amparo en su favor, el ministerio del Interior inform\u00f3 que Araya hab\u00eda salido a pie de Chile por el paso fronterizo Los Libertadores.<\/p>\n<p>El 9 de diciembre Armando Portilla, miembro clandestino del Comit\u00e9 Central del PC, fue detenido en la calle. El 13 de diciembre fue secuestrado Fernando Navarro Allendes, tambi\u00e9n parte de la direcci\u00f3n clandestina. El 15 de diciembre cayeron Horacio Cepeda Marinkovic, Lincoy\u00e1n Berrios Cataldo, Juan Fernando Ortiz Letelier, Waldo Pizarro Molina, H\u00e9ctor Veliz Ram\u00edrez, Luis Lazo Santander y Reinalda Pereira Plaza. Esta \u00faltima, de 29 a\u00f1os, ten\u00eda cinco meses de embarazo.<\/p>\n<p>El 18 de diciembre fueron detenidos por separado Lizandro Cruz D\u00edaz, militante comunista, y Carlos Dur\u00e1n Gonz\u00e1lez, del MIR. El \u00faltimo detenido del caso fue Edras Pinto Arroyo, sacado de la casa de sus padres por tres agentes el 20 de diciembre de 1976.<\/p>\n<p>El \u201ccaso de los 13\u201d gener\u00f3 tal agitaci\u00f3n p\u00fablica que la justicia design\u00f3 un magistrado para que lo estudiara en forma exclusiva. Pero, como era habitual en aquellos a\u00f1os en que la dictadura ten\u00eda el poder casi total del pa\u00eds, el juez, Aldo Guastavino, dio cr\u00e9dito a los certificados de extranjer\u00eda exhibidos por el ministerio del Interior, que afirmaban que los 13 desaparecidos hab\u00edan salido de Chile.<\/p>\n<p>En el oficio No. 791 de 1977, el titular de Interior de la \u00e9poca, Enrique Montero Marx, respondiendo a la consulta por la suerte de ocho de estos desaparecidos, se\u00f1ala: \u201cConsultado el Departamento de Extranjer\u00eda de la Direcci\u00f3n General de Investigaciones, se inform\u00f3, mediante los documentos que se adjuntan para su conocimiento, que todas las personas indicadas en el punto anterior registran salidas del territorio nacional, en las fechas y lugares que en cada caso se se\u00f1ala\u201d.<\/p>\n<p>Guastavino jubil\u00f3 y el caso pas\u00f3 a otro magistrado que lo dej\u00f3 dormir hasta que ascendi\u00f3 a la Corte Suprema y entonces, por azar, qued\u00f3 en manos del reci\u00e9n llegado Cerda.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Familiares de detenidos desaprecidos protestan en tribunales cuando cortes superiores impiden que Cerda contin\u00faa con su investigaci\u00f3n en el &quot;caso de los 13&quot;. Archivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-foto-004.jpg\" width=\"760\" height=\"512\" \/><\/p>\n<p>Familiares de detenidos desaprecidos protestan en tribunales cuando cortes superiores impiden que Cerda contin\u00fae con su investigaci\u00f3n en el \u201ccaso de los 13\u2033.<br \/>\nArchivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales<\/p>\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, en 1984,\u00a0<a title=\"El hombre que ol\u00eda a muerte\" href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/temporada-uno\/el-hombre-que-olia-a-muerte\/\" target=\"_blank\">el entonces oficial de la Fuerza A\u00e9rea Andr\u00e9s Valenzuela, \u201cPapudo\u201d, se transform\u00f3 en el primer desertor de un servicio de seguridad<\/a>: se present\u00f3 en\u00a0<a title=\"Confesiones de un agente\" href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/temporada-uno\/confesiones-de-un-agente\/\" target=\"_blank\">la revista\u00a0<em>Cauce<\/em>\u00a0y le confes\u00f3 a la periodista M\u00f3nica Gonz\u00e1lez haber participado en la desaparici\u00f3n forzada de personas<\/a>. La periodista hizo el contacto para que la Vicar\u00eda tomara el caso y protegiera al ex agente. Gracias a su testimonio, los abogados del organismo se enteraron de la existencia de otra fuerza represiva, paralela a la DINA. Este aparato fue bautizado como Comando Conjunto por Valenzuela y el abogado de la Vicar\u00eda H\u00e9ctor Contreras, quien le tom\u00f3 una extensa declaraci\u00f3n. Contreras era jefe de la Unidad de Denuncias en la Vicar\u00eda, cuya tarea era investigar los cr\u00edmenes de los servicios de seguridad.<\/p>\n<p>El Comando Conjunto hab\u00eda nacido en 1975 y funcion\u00f3 hasta 1977, al alero de la Direcci\u00f3n de Inteligencia de la Fuerza A\u00e9rea con la aspiraci\u00f3n, tal como lo fue inicialmente la de la DINA, de coordinar los esfuerzos de todos los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas y las polic\u00edas. Gradualmente se integraron agentes de la Armada y Carabineros. Participaban tambi\u00e9n civiles de Patria y Libertad que fueron contratados por la Fuerza A\u00e9rea. Pr\u00e1cticamente no contaba con agentes del Ej\u00e9rcito. Uno de sus efectivos era \u201cPapudo\u201d.<\/p>\n<p>El equipo jur\u00eddico de la Vicar\u00eda necesitaba un tribunal para entregar la informaci\u00f3n que hab\u00eda aportado Valenzuela, antes de que lo sacaran clandestinamente del pa\u00eds, y estaba contra el tiempo: en diciembre de 1984\u00a0<em>El Diario de Caracas<\/em>\u00a0public\u00f3 una entrevista a \u201cPapudo\u201d realizada por la periodista M\u00f3nica Gonz\u00e1lez, sin contar con la autorizaci\u00f3n de la profesional. Esto ocurri\u00f3 cuando los abogados intentaban que las agrupaciones de familiares de las v\u00edctimas entendieran por qu\u00e9 proteg\u00edan a un ex agente y cuando el vicario de la Solidaridad a\u00fan no estaba del todo convencido con esta protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEn la Vicar\u00eda conoc\u00edamos algo de Cerda porque la Iglesia compraba los pasajes en la agencia de viajes de su esposa. Lo testeamos y nos dimos cuenta de que ten\u00eda la intenci\u00f3n de investigar a fondo y consideramos que eso abr\u00eda una ventana hacia el Comando Conjunto\u201d, recuerda el abogado H\u00e9ctor Contreras. El profesional explica que siempre sospecharon que los 13 desaparecidos correspond\u00edan a una operaci\u00f3n de la DINA, pero que esta causa entregaba una plataforma posible para alojar las indagatorias sobre el Comando Conjunto. Una suerte de caballo de Troya para indagar sobre este desconocido aparato represivo.<\/p>\n<p>Como primer paso, Cerda demostr\u00f3 que los certificados de extranjer\u00eda que se usaron para negar las desapariciones eran falsos.<\/p>\n<p>Estirando el el\u00e1stico<br \/>\nEl magistrado trabaj\u00f3 d\u00eda y noche, s\u00e1bados y domingos. Realiz\u00f3 300 interrogatorios a 124 personas, descubri\u00f3 una red de centros de detenci\u00f3n y tortura que hab\u00edan pertenecido al Comando Conjunto, determin\u00f3 un nuevo conjunto de v\u00edctimas que hab\u00edan estado en manos de esa agrupaci\u00f3n y desatendi\u00f3 las amenazas que se le hac\u00edan, especialmente la de quedar en las listas negras al interior del Poder Judicial.<\/p>\n<p>Poco a poco, la investigaci\u00f3n pas\u00f3 a conocerse como \u201cel caso Cerda\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>\u201cLo m\u00e1s importante de su trabajo\u201d, dice el abogado Contreras, \u201ces que devel\u00f3 la ejecuci\u00f3n del m\u00e9todo de la desaparici\u00f3n forzada\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Por su despacho empezaron a pasar generales, coroneles. Para incorporar sus retratos en las pericias de reconocimiento, los hac\u00eda pasar solos a un cuarto vac\u00edo. Un perito de Investigaciones, especialmente entrenado por Cerda, los fotografiaba de un modo especial: varias tomas de cuerpo entero, con distinto grado de acercamiento. Luego, para retratar el rostro, los hac\u00eda girar lentamente y cada 15 grados tomaba una foto. \u201cLos generales tiritaban. No estaban preparados para eso. Y el magistrado no lo hac\u00eda por darse un gusto, sino porque mucha gente conoce a las personas por la espalda, de refil\u00f3n, por una mancha. Gracias a ese m\u00e9todo se lograron muchas identificaciones\u201d, relata el abogado.<\/p>\n<p>A mediados de 1986, el magistrado dict\u00f3 arraigos nacionales contra 32 sospechosos. Una bomba estall\u00f3 en el estacionamiento donde aparcaba su auto, en las afueras del edificio de tribunales. Desconocidos lo siguieron y le tomaron fotos. Sin inmutarse, el magistrado se baj\u00f3 de su auto y con el auxilio de los carabineros que lo custodiaban, detuvo a uno de los sujetos que lo segu\u00eda y lo llev\u00f3 al tribunal para interrogarlo. All\u00ed, el tipo afirm\u00f3 que formaba parte de la guardia de Daniel Guimpert, el teniente en retiro que era el oficial de enlace de la Armada con el Comando Conjunto y quien ten\u00eda que participar en la rueda de reconocimiento.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Juez Carlos Cerda Archivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-foto-005.jpg\" width=\"405\" height=\"600\" \/><\/p>\n<p>Juez Carlos Cerda<br \/>\nArchivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales<\/p>\n<p>H\u00e9ctor Contreras recuerda que fue en ese momento cuando comenz\u00f3 el acoso de la Corte Suprema. \u201cLe reprocharon haber detenido al agente y haberle quitado las fotos, pues la Armada hab\u00eda reclamado que se trataba de un procedimiento de protecci\u00f3n hacia uno de sus hombres\u201d, relata.<\/p>\n<p>Cerda se dio cuenta de que se le acababa el tiempo.<\/p>\n<p>En medio de un ambiente de conmoci\u00f3n period\u00edstica y pol\u00edtica, el 14 de agosto de 1986, cuando el expediente sumaba ocho mil fojas, dict\u00f3 el procesamiento de 40 personas, entre ellas 38 miembros de las Fuerzas Armadas, incluyendo al ex comandante en jefe de la Fuerza A\u00e9rea, Gustavo Leigh, como autores de \u201cprivaci\u00f3n ileg\u00edtima de libertad\u201d y \u201casociaci\u00f3n il\u00edcita\u201d, en los casos de dos de los desaparecidos, Edras Pinto y Reinalda Pereira. El ministro eligi\u00f3 con astucia tanto a los procesados (todos altos mandos); los casos (la Corte Suprema le hab\u00eda reprochado tambi\u00e9n que se circunscribiera a su causa); y los delitos (ninguno de los dos estaba tipificado en la justicia militar y por lo tanto \u00e9sta no podr\u00eda reclamarlos).<\/p>\n<p>\u201cEstaba estirando el el\u00e1stico, por cierto. Lo que nosotros esper\u00e1bamos, en nuestros sue\u00f1os, era que la Corte confirmara su decisi\u00f3n y que Cerda pudiera desprenderse del caso Comando Conjunto con encargatorias de reo incluidas, con lo que le habr\u00eda sido dif\u00edcil a otro juez desandar lo avanzado\u201d, recuerda Contreras.<\/p>\n<p>Las resoluciones provocaron un terremoto al interior del gobierno. Hubo reuniones en La Moneda, en el ministerio de Defensa y en cada una de las ramas armadas implicadas. El ministro de Justicia, Hugo Rosende, convers\u00f3 al menos dos veces sobre el tema con ministros de la Corte Suprema.<br \/>\nDesde el gobierno los procesados recibieron la sugerencia de presentar recursos de queja para que la causa \u201csubiera\u201d a la Suprema. El 6 de octubre de 1986, la Segunda Sala del m\u00e1ximo tribunal, con los votos de Enrique Correa Labra, Marcos Aburto, Estanislao Z\u00fa\u00f1iga y Hern\u00e1n Cereceda, dej\u00f3 sin efecto las encargatorias de reo y orden\u00f3 a Cerda sobreseer definitivamente el caso por aplicaci\u00f3n de la Ley de Amnist\u00eda.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Juez Carlos Cerda Archivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-foto-006.jpg\" width=\"391\" height=\"600\" \/><\/p>\n<p>Juez Carlos Cerda<br \/>\nArchivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales<\/p>\n<p>La ira de los supremos<br \/>\nCerda, en una decisi\u00f3n in\u00e9dita, envi\u00f3 un oficio a sus superiores, comunic\u00e1ndoles que no cumplir\u00eda sus deseos, pues, de acuerdo con el art\u00edculo 226 del C\u00f3digo Penal, los magistrados no est\u00e1n obligados a acatar una orden evidentemente contraria a la ley. \u201cEn mi modesto concepto, sobreseer en este momento en raz\u00f3n de la Ley de Amnist\u00eda es a todas luces contrario a derecho (\u2026). Por eso suspendo la orden que me han dado mis superiores\u201d.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el ministro, solo en el momento de la sentencia definitiva cab\u00eda discutir la procedencia de la amnist\u00eda. No mientras la investigaci\u00f3n estuviera en curso. Y tampoco mientras los desaparecidos siguieran en esa condici\u00f3n, pues el delito continuaba cometi\u00e9ndose despu\u00e9s de 1978, hasta donde llegaba el per\u00edodo que cubr\u00eda esa ley.<\/p>\n<p>Pero la Corte Suprema no estaba en \u00e1nimo de aceptar el principio de \u201cobediencia reflexiva\u201d, que implica el derecho de los subalternos a representar ante sus superiores una orden que consideren manifiestamente injusta y que hasta las Fuerzas Armadas reconocen, en principio, a su personal.<\/p>\n<p>El 9 de octubre la corte castig\u00f3 a Cerda con dos meses de suspensi\u00f3n y rebaja de su sueldo a la mitad, bajo el cargo de \u201calzarse y discutir resoluciones judiciales\u201d y de \u201cdesconocer absolutamente sus obligaciones y faltar gravemente a la disciplina judicial\u201d. Al conocer esta resoluci\u00f3n en su contra, el ministro Cerda pidi\u00f3 perd\u00f3n a los chilenos; no a la Corte: \u201cNo tengo derecho a nada. M\u00e1s bien a los chilenos les pido perd\u00f3n si no he sabido responder al servicio que les debo como ministro de la Corte de Apelaciones. Simplemente eso\u201d.<\/p>\n<p>En reemplazo de Cerda se design\u00f3 al juez Manuel Silva Ib\u00e1\u00f1ez, quien se declar\u00f3 \u201cmuy halagado\u201d con el nombramiento. \u201cLlevo 20 a\u00f1os en esta carrera y ahora me ha correspondido hacer una suplencia de gran importancia\u201d, dijo y poco despu\u00e9s dict\u00f3 sol\u00edcito el sobreseimiento del caso.<\/p>\n<p>Silva Ib\u00e1\u00f1ez fue tambi\u00e9n quien, en 1985, como titular en el mismo Sexto Juzgado en Santiago, recibi\u00f3 al atribulado abogado de la Vicar\u00eda H\u00e9ctor Salazar, quien presentaba una querella por los secuestros de los comunistas Jos\u00e9 Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino, ocurridos a plena luz del d\u00eda y ante numerosos testigos. Silva la rechaz\u00f3 porque no identificaba a los culpables. Horas m\u00e1s tarde, el abogado volvi\u00f3 con un dato que les hubiera salvado la vida: los secuestrados se encontraban en un cuartel de Carabineros en calle Dieciocho, conocido como \u201cLa Firma\u201d y que, por siniestra coincidencia, hab\u00eda sido uno de los locales identificados por Cerda como pertenecientes al Comando Conjunto. Salazar le dio la direcci\u00f3n y le pidi\u00f3 a Silva que se constituyera ah\u00ed inmediatamente. El juez desoy\u00f3 las s\u00faplicas. Horas despu\u00e9s, Parada, Guerrero y Nattino aparecieron degollados, luego de haber sido flagelados en ese recinto.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Juez Carlos Cerda Archivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-foto-007.jpg\" width=\"760\" height=\"489\" \/><\/p>\n<p>Juez Carlos Cerda<br \/>\nArchivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales<\/p>\n<p>\u00bfSe ara el mar con los bueyes?<br \/>\nAl finalizar 1986, despu\u00e9s de cumplida la suspensi\u00f3n, el ministro Cerda Fern\u00e1ndez fue calificado en Lista Tres y qued\u00f3 al borde de la expulsi\u00f3n del Poder Judicial, por haberse negado a dictar el sobreseimiento en el proceso con por el \u201ccaso de los 13\u201d, que su colega aplic\u00f3 tan diligentemente durante su ausencia. Era la primera vez en su carrera judicial que no era calificado en Lista Uno.<\/p>\n<p>Pero la batalla por esclarecer qu\u00e9 hab\u00eda ocurrido con los 13 desaparecidos no termin\u00f3. Los familiares de las v\u00edctimas presentaron recursos de queja para tratar de enmendar el rumbo del proceso. La Corte Suprema no acept\u00f3 sus argumentos y en agosto de 1989 reiter\u00f3 su opini\u00f3n acerca de que correspond\u00eda archivar para siempre el caso. Como resultado, y puesto que no quedaban recursos pendientes, la Corte de Apelaciones orden\u00f3 dictar el \u201cc\u00famplase\u201d del cierre definitivo de la causa.<\/p>\n<p>Cerda contaba ahora con la incorporaci\u00f3n a la Constituci\u00f3n de los pactos internacionales de protecci\u00f3n a los derechos civiles y pol\u00edticos, y nuevas condiciones pol\u00edticas en el pa\u00eds que, tras el plebiscito del 5 de octubre de 1988, se preparaba para el retorno de la democracia. En vez de dictar el c\u00famplase, archiv\u00f3 el expediente temporalmente, lo que dejaba el caso durmiendo solo hasta que un nuevo antecedente obligara a reactivarlo.<\/p>\n<p>El 30 de agosto de 1989, Cerda comunic\u00f3 a sus superiores su decisi\u00f3n y sus razones:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c\u00bfQu\u00e9 hace entonces el juez que al tiempo de enfrentarse a un \u2018c\u00famplase\u2019 de rutina perciba que con \u00e9l vulnera abiertamente lo que la sociedad mayoritariamente en un primer atisbo de soberan\u00eda popular, despu\u00e9s de lustros de excepcionalidad jur\u00eddica, le encarga preservar? (\u2026) \u00bfY por qu\u00e9, me pregunt\u00e9, siendo mis superiores y yo miembros de un mismo cuerpo -el querido Poder Judicial- podemos concebir una misma cosa de manera tan distinta y opuesta? \u00bfY por qu\u00e9 los presiento a ellos tan lejanos de la fuente de lo justo, mientras yo tan cercano? \u00bfC\u00f3mo comprobar que no se trata \u00fanicamente de mi arrogancia y pedanter\u00eda?\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Cerda dijo que no hall\u00f3 justificaci\u00f3n legal ni val\u00f3rica para la resoluci\u00f3n que se le estaba imponiendo y s\u00ed para oponerse a ella, aferr\u00e1ndose al juramento de guardar la Constituci\u00f3n y las leyes, que hizo -en el nombre de Dios- cuando se invisti\u00f3 de juez. Para mayor enfado de los ministros de la Suprema, mayoritariamente declarados cat\u00f3licos, el magistrado invoc\u00f3 la Biblia:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c\u00bfGalopan los caballos por las rocas? \u00bfSe ara el mar con los bueyes? Pues vosotros hac\u00e9is del juicio veneno y del fruto de la justicia, ajenjo (\u2026) Tus pr\u00edncipes son prevaricadores. No hacen justicia al hu\u00e9rfano y a ellos no tiene acceso la causa de la viuda. Por eso dice el Se\u00f1or, Yav\u00e9 Sebaot, el Fuerte de Israel: reconstituir\u00e9 a tus jueces como jueces como eran antes y a tus consejeros como al principio. Y te llamar\u00e1n entonces ciudad de justicia, ciudad fiel. Y Si\u00f3n ser\u00e1 redimida por la rectitud, y los conversos de ella, por la justicia\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>La s\u00faplica del juez<br \/>\nLa osad\u00eda de Cerda pas\u00f3 sin reparos hasta el a\u00f1o siguiente. A mediados de 1990, sin embargo, los ministros del m\u00e1ximo tribunal fueron advertidos de que el c\u00famplase en el caso \u201cde Los 13\u201d segu\u00eda pendiente y ordenaron a Cerda acatar la resoluci\u00f3n. El magistrado, sin encontrar acogida a sus planteamientos, obedeci\u00f3 esta vez, y el 20 de julio crey\u00f3 que cerraba definitivamente la causa, sin imaginar que en el futuro la tesis de la Vicar\u00eda y que \u00e9l hab\u00eda acogido, aquella del secuestro permanente y de la imposibilidad de amnistiar delitos de lesa humanidad ,permitir\u00edan reabrirla. Cerda no tuvo tiempo para ir tras la pista de la DINA \u2013aunque ya hab\u00eda citado a declarar a Manuel Contreras- que, como se demostrar\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde, era la verdadera responsable del \u201ccaso de los 13\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Juez Carlos Cerda Archivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-foto-008.jpg\" width=\"384\" height=\"600\" \/><\/p>\n<p>Juez Carlos Cerda<br \/>\nArchivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales<\/p>\n<p>En enero de 1991, como se acercaba el per\u00edodo de las calificaciones, la mayor\u00eda de los supremos se apresur\u00f3 en dictar una sanci\u00f3n contra Cerda, que sirviera de precedente para su posterior evaluaci\u00f3n. El 16 de enero, un pleno convocado extraordinariamente lo castig\u00f3, nuevamente, con dos meses de suspensi\u00f3n, durante los cuales recibir\u00eda solo la mitad del sueldo.<\/p>\n<p>Para diez de los 14 magistrados que asistieron, la renuencia de Cerda hab\u00eda constituido \u201cun desconocimiento absoluto de sus obligaciones y una grav\u00edsima falta a la disciplina judicial\u201d, que se ve\u00eda agravada por el hecho de haber sido sancionado en 1986 por similar raz\u00f3n. En la minor\u00eda, Marcos Aburto y Marco Aurelio Perales votaron por sancionarlo solamente con una amonestaci\u00f3n escrita. Rafael Retamal y el reci\u00e9n llegado Roberto D\u00e1vila estimaron que cab\u00eda apenas \u201cobservar\u201d al ministro su omisi\u00f3n.<br \/>\nApenas unos d\u00edas m\u00e1s tarde la Corte Suprema se reuni\u00f3 nuevamente para hacer las calificaciones anuales. Con la suspensi\u00f3n como precedente, nueve ministros votaron por poner a Cerda en Lista Cuatro. Aunque la votaci\u00f3n fue dividida, con ese dictamen Cerda quedaba fuera de la judicatura.<\/p>\n<p>El magistrado regresaba de un viaje a Estados Unidos, donde pas\u00f3 un per\u00edodo como profesor invitado en Harvard, cuando fue notificado de la sanci\u00f3n. Ante el asombro de quienes lo conoc\u00edan, en vez de tomar sus cosas y marcharse, pidi\u00f3 a la Corte Suprema que reconsiderara la medida. Aunque no se retract\u00f3 de sus actuaciones, redact\u00f3 una emotiva s\u00faplica a sus superiores, para que lo mantuvieran en el servicio. Luego, pidi\u00f3 audiencias a cada uno de ellos. Cerda busc\u00f3 dejarles en claro que nunca pretendi\u00f3 alzarse por sobre sus investiduras, pues sab\u00eda que era la arrogancia que sus superiores ve\u00edan en sus actos lo que m\u00e1s les molestaba.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de muchos de quienes lo defend\u00edan, Cerda Fern\u00e1ndez se estaba humillando, pero el ministro no se detuvo ante las cr\u00edticas de sus admiradores. Pidi\u00f3 perd\u00f3n \u2013\u201cun perd\u00f3n muy sincero. \u00cdntimo. Profundo\u201d- y suplic\u00f3:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cTal vez soy distinto. A lo mejor, dif\u00edcil. A vuestros ojos, probablemente altanero y algo m\u00e1s. Pero si hay en el Poder Judicial espacio para un juez as\u00ed, es decir, que no puede dejar de ser como es y que quiere con todo su ser continuar en la instituci\u00f3n, os suplico hag\u00e1is todo lo que est\u00e9 de vuestra parte por reconsiderar vuestra decisi\u00f3n\u201d.<\/p><\/blockquote>\n<p>Con su presentaci\u00f3n, el ministro logr\u00f3 dos votos en el nuevo pleno extraordinario que declar\u00f3, por 9 nueve contra 7, que Cerda pod\u00eda permanecer en el Poder Judicial, aunque con la mancha de haber quedado en Lista Tres por segunda vez en su vida. De paso, para el resto de la magistratura qued\u00f3 claro el mensaje de que la Corte Suprema no aceptar\u00eda actos de insubordinaci\u00f3n, aun bajo el nuevo escenario pol\u00edtico. Tambi\u00e9n, el concepto de que deb\u00eda aplicarse la Ley de Amnist\u00eda a los casos por violaciones a los derechos humanos, justo cuando comenzaban a reactivarse.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Juez Carlos Cerda Archivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-foto-009.jpg\" width=\"425\" height=\"600\" \/><\/p>\n<p>Juez Carlos Cerda<br \/>\nArchivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales<\/p>\n<p>La doctrina Cerda<br \/>\nEl lunes 4 de marzo de 1991 el Presidente Patricio Aylwin dio a conocer el Informe de la Comisi\u00f3n de Verdad y Reconciliaci\u00f3n, conocido como informe Rettig. El texto conten\u00eda una severa cr\u00edtica a la actuaci\u00f3n de la Justicia durante la dictadura.<\/p>\n<p>\u201cLa actitud adoptada durante el r\u00e9gimen militar por el Poder Judicial produjo, en alguna importante e involuntaria medida, un agravamiento del proceso de violaciones sistem\u00e1ticas a los derechos humanos, tanto en lo inmediato, al no brindar la protecci\u00f3n de las personas detenidas en los casos denunciados, como porque otorg\u00f3 a los agentes represivos una creciente certeza de impunidad por sus actuaciones delictuales\u201d, dec\u00eda el documento.<\/p>\n<p>Poco a poco los planteamientos de Cerda y otros magistrados que fueron perseguidos durante la dictadura por intentar avanzar en las causas sobre derechos humanos, como Milton Juica y Alejandro Sol\u00eds, se fueron imponiendo en los tribunales superiores y se hicieron doctrina tras el arresto de Augusto Pinochet en Londres.<\/p>\n<p>Cerda vio a varios de sus colegas superar trabas y vetos y llegar a la m\u00e1xima magistratura, pero \u00e9l sigui\u00f3 esperando. Varias veces estuvo en las quinas de ascenso a la Suprema, pero su nombre no fue escogido. Y es que el ministro tambi\u00e9n ha generado anticuerpos entre quienes reconocen su valent\u00eda. Uno de sus cr\u00edticos es el abogado Carlos Pe\u00f1a, con quien Cerda fund\u00f3 el Centro de Investigaciones de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales, junto a los tambi\u00e9n abogados Jorge Correa Sutil y Cristian Riego. En 2006, el actual rector de la UDP \u2013de la que forma parte el Centro de Investigaci\u00f3n y Publicaciones (CIP) que publica www.casosvicaria.cl- hizo p\u00fablica su discrepancia con la forma en que Cerda comprende la fuente del Derecho y sostuvo que le parec\u00eda bien que su nombre no haya sido aprobado para integrar la Corte Suprema en ese entonces. Su diferencia con Cerda, un hombre profundamente cat\u00f3lico, es que el magistrado sustenta sus resoluciones en una concepci\u00f3n de justicia de origen divino y no apoyada necesariamente en la deliberaci\u00f3n de los seres humanos, al margen de Dios.<\/p>\n<p>\u201cEn un sistema legal moderno -ese que Weber llam\u00f3 racional- esperamos que los jueces sean, ante todo, fieles a la ley. Incluso, a costa de traicionar su conciencia. La ley es la expresi\u00f3n de autogobierno del conjunto de los ciudadanos. Todos esperamos entonces que los jueces sean leales, sin ning\u00fan g\u00e9nero de restricciones, a ella\u201d, dijo Pe\u00f1a en 2006. \u201cLo que aparece como virtudes en una dictadura -la indocilidad ante las reglas para preferir, en cambio, o\u00edr al propio sentido de justicia- pueden ser defectos severos en una democracia\u201d, remat\u00f3 el actual rector, quien record\u00f3 en esa columna que Cerda, motivado por sus propias convicciones, se negaba a ratificar las nulidades, el resquicio que usaba la gente para divorciarse antes de la existencia de la ley que lo permite, y a\u00fan m\u00e1s los amenazaba con procesarlos por perjurio, por mentir ante el tribunal (pedir la nulidad era b\u00e1sicamente mentir, diciendo que no se viv\u00eda en el lugar donde se declar\u00f3 en el momento de la uni\u00f3n civil).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Juez Carlos Cerda Archivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-foto-010.jpg\" width=\"760\" height=\"487\" \/><\/p>\n<p>Juez Carlos Cerda<br \/>\nArchivo diario La Naci\u00f3n. Universidad Diego Portales<\/p>\n<p>Con un pie en la Suprema<br \/>\nQuiz\u00e1 la mayor prueba para Cerda fue investigar el llamado \u201ccaso Riggs\u201d, en que le correspondi\u00f3 determinar si Augusto Pinochet y su familia se enriquecieron il\u00edcitamente. En 2007, el magistrado orden\u00f3 el procesamiento de 23 personas, incluyendo a la esposa e hijos de Pinochet. Los abogados defensores lo acusaron de estar sesgado y de actuar con animosidad contra el clan. Descalificaron la prolijidad de los procedimientos judiciales y lograron que, una vez m\u00e1s, la Corte Suprema revocara sus decisiones.<\/p>\n<p>En una entrevista concedida a El Mercurio, con motivo de un premio que le otorg\u00f3 una fundaci\u00f3n estadounidense, Cerda fue consultado si ten\u00eda plena confianza en el Poder Judicial chileno. Respondi\u00f3: \u201cS\u00ed, en los aspectos sustantivos. Sobre todo en el \u00e1mbito penal, creo que la sala penal de la Corte Suprema ha puesto al derecho chileno al d\u00eda. A las otras les falta mucho, me parece a m\u00ed\u201d. Estas palabras motivaron un nuevo reproche de sus colegas del m\u00e1ximo tribunal. La salud del magistrado se resinti\u00f3 despu\u00e9s de eso y \u00e9l mismo solicit\u00f3 ser reemplazado en la tramitaci\u00f3n de la causa por el caso Riggs. En tiempo r\u00e9cord, la Corte Suprema acogi\u00f3 su pedido y le entreg\u00f3 el caso al magistrado Manuel Valderrama.<\/p>\n<p>Repuesto de sus problemas de salud, el magistrado ha continuado trabajando en las tareas propias de su cargo como presidente de la Tercera Sala de la Corte de Apelaciones. Entre 2012 y 2013 pas\u00f3 buena parte de su tiempo como ministro suplente en el m\u00e1ximo tribunal y sus colegas son hoy tal vez, a diferencia de otros tiempos, los m\u00e1s entusiastas con su posible nombramiento en la Suprema.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.youtube.com\/embed\/FIAPgHqCWmI\" height=\"570\" width=\"760\" allowfullscreen=\"\" frameborder=\"0\"><\/iframe><\/p>\n<p><center>Carlos Cerda a un paso de la Suprema<br \/>\nFuente: CNNChile.<\/center>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En sus primeras declaraciones como reci\u00e9n elegido presidente de la Corte Suprema, el magistrado Sergio Mu\u00f1oz afirm\u00f3 que \u201cCarlos Cerda Fern\u00e1ndez hace muchos a\u00f1os que debiera haber estado en la Corte Suprema y creo que, efectivamente se le ha pospuesto de una manera que no corresponde. Es un aporte al Poder Judicial, es un aporte a Chile la presencia de Carlos Cerda en la judicatura\u201d.<\/p>\n<p>Cerda, casado, ocho hijos, tiene ya 70 a\u00f1os. En cinco m\u00e1s, tendr\u00e1 que jubilar. Si es nombrado en la Corte Suprema conseguir\u00e1, aunque tard\u00eda, la reivindicaci\u00f3n de su nombre y de sus actuaciones judiciales que, independientemente del fundamento filos\u00f3fico que hayan tenido, demostraron que investigar e impartir justicia s\u00ed era posible en Chile, a\u00fan bajo dictadura.<\/p>\n<hr \/>\n<p><a name=\"galeria\"><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1>GALER\u00cdA DE PRENSA<\/h1>\n<div id=\"gallery-1\">\n<dl>\n<dt><a class=\"wp-gallery mceItem\" title=\"gallery-1\" href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-001.jpg\" rel=\"lightbox&lt;img src=\">&#8220;&gt;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"El Mercurio, 1 de febrero de 1977\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-001-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/dt>\n<dd>EL MERCURIO, 1 DE FEBRERO DE 1977<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dt><a class=\"wp-gallery mceItem\" title=\"gallery-1\" href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-002.jpg\" rel=\"lightbox&lt;img src=\">&#8220;&gt;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"El Mercurio, 1 de febrero de 1977\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-002-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/dt>\n<dd>EL MERCURIO, 1 DE FEBRERO DE 1977<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dt><a class=\"wp-gallery mceItem\" title=\"gallery-1\" href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-004.jpg\" rel=\"lightbox&lt;img src=\">&#8220;&gt;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"La Segunda, 9 de febrero de 1977\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-004-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/dt>\n<dd>LA SEGUNDA, 9 DE FEBRERO DE 1977<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dt><a class=\"wp-gallery mceItem\" title=\"gallery-1\" href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-006.jpg\" rel=\"lightbox&lt;img src=\">&#8220;&gt;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"El Mercurio, 10 de febrero de 1977\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-006-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/dt>\n<dd>EL MERCURIO, 10 DE FEBRERO DE 1977<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dt><a class=\"wp-gallery mceItem\" title=\"gallery-1\" href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-008.jpg\" rel=\"lightbox&lt;img src=\">&#8220;&gt;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Las \u00daltimas Noticias, 20 de marzo de 1986\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-008-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/dt>\n<dd>LAS \u00daLTIMAS NOTICIAS, 20 DE MARZO DE 1986<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dt><a class=\"wp-gallery mceItem\" title=\"gallery-1\" href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-009.jpg\" rel=\"lightbox&lt;img src=\">&#8220;&gt;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Las \u00daltimas Noticias, 20 de marzo de 1986\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-009-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/dt>\n<dd>LAS \u00daLTIMAS NOTICIAS, 20 DE MARZO DE 1986<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dt><a class=\"wp-gallery mceItem\" title=\"gallery-1\" href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-011.jpg\" rel=\"lightbox&lt;img src=\">&#8220;&gt;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"La Tercera, 20 de marzo de 1986\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-011-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/dt>\n<dd>LA TERCERA, 20 DE MARZO DE 1986<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dt><a class=\"wp-gallery mceItem\" title=\"gallery-1\" href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-013.jpg\" rel=\"lightbox&lt;img src=\">&#8220;&gt;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"El Mercurio, 15 de agosto de 1986\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-013-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/dt>\n<dd>EL MERCURIO, 15 DE AGOSTO DE 1986<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dt><a class=\"wp-gallery mceItem\" title=\"gallery-1\" href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-014.jpg\" rel=\"lightbox&lt;img src=\">&#8220;&gt;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Las \u00daltimas Noticias, 15 de agosto de 1986\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-014-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/dt>\n<dd>LAS \u00daLTIMAS NOTICIAS, 15 DE AGOSTO DE 1986<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dt><a class=\"wp-gallery mceItem\" title=\"gallery-1\" 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href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-019.jpg\" rel=\"lightbox&lt;img src=\">&#8220;&gt;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"La Tercera, 9 de octubre de 1986\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-019-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/dt>\n<dd>LA TERCERA, 9 DE OCTUBRE DE 1986<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dt><a class=\"wp-gallery mceItem\" title=\"gallery-1\" href=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-021.jpg\" rel=\"lightbox&lt;img src=\">&#8220;&gt;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Las \u00daltimas Noticias, 9 de octubre de 1986\" src=\"http:\/\/www.casosvicaria.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Cerda-galeria-021-150x150.jpg\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><\/dt>\n<dd>LAS \u00daLTIMAS NOTICIAS, 9 DE OCTUBRE DE 1986<\/dd>\n<\/dl>\n<dl>\n<dt><a class=\"wp-gallery mceItem\" title=\"gallery-1\" 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