{"id":4833,"date":"2014-05-18T13:58:57","date_gmt":"2014-05-18T16:58:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=4833"},"modified":"2014-05-18T13:58:57","modified_gmt":"2014-05-18T16:58:57","slug":"opinion-la-hegemonia-light-de-las-nuevas-izquierdas-por-juan-dal-maso-y-fernando-rosso","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/?p=4833","title":{"rendered":"OPINI\u00d3N: La hegemon\u00eda light de las \u201cnuevas izquierdas\u201d. Por Juan Dal Maso y Fernando Rosso"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"post-title\"><strong>Acerca de Peter D. Thomas y la actualidad de Gramsci.<\/strong><\/h1>\n<p>El libro de Peter D. Thomas,\u00a0<i>The Gramscian Moment. Philosophy, Hegemony and Marxism<\/i><sup>1<\/sup>, ha generado un nuevo inter\u00e9s por el pensamiento de Gramsci en los \u00e1mbitos de la izquierda acad\u00e9mica y pol\u00edtica en Inglaterra y Francia, y se convirti\u00f3 en cierta medida en un acontecimiento intelectual internacional.<\/p>\n<p>Los motivos de este suceso son varios. En primer lugar, un cierto \u201cvac\u00edo\u201d te\u00f3rico en lo concerniente a las estrategias de la izquierda, entendida esta en sentido amplio. En una situaci\u00f3n de relativo ascenso de las coaliciones de izquierda reformista, pasado el momento de la \u201cilusi\u00f3n de lo social\u201d que expres\u00f3 la moda autonomista, las elaboraciones de Thomas ofrecen una hip\u00f3tesis de reconstrucci\u00f3n del marxismo, por la v\u00eda de un rescate del pensamiento de Gramsci, con afinidades hacia los nuevos movimientos surgidos en los \u00faltimos a\u00f1os: Ocuppy Wall Street, la Primavera \u00c1rabe, movimientos anticapitalistas en general. Y a la vez intenta retomar la cuesti\u00f3n \u201cpol\u00edtico-estrat\u00e9gica\u201d.<\/p>\n<p>Un pensamiento que a la vez, se postula como alternativo al \u201cposmarxismo\u201d que termin\u00f3 transformado en soporte ideol\u00f3gico de distintas variantes de proyectos \u201cpopulistas\u201d, sobre todo en los gobiernos que en Latinoam\u00e9rica se conocieron como \u201cposneoliberales\u201d, hoy tambi\u00e9n en una situaci\u00f3n de decadencia, postulando a su modo tambi\u00e9n la cuesti\u00f3n de la centralidad obrera, sin caer en el \u201cobrerismo\u201d temido hasta el absurdo por las izquierdas brit\u00e1nica y francesa.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista te\u00f3rico, Thomas tiene el m\u00e9rito de hacer accesible al lector de habla inglesa ciertas conclusiones de los estudios gramscianos m\u00e1s recientes. En una \u201ccultura marxista\u201d donde la principal recepci\u00f3n de Gramsci se hizo a trav\u00e9s del prisma althusseriano, a diferencia por ejemplo de Argentina o en parte de Am\u00e9rica Latina, donde esa contaminaci\u00f3n existi\u00f3 pero no impidi\u00f3 el desarrollo de una tradici\u00f3n propiamente gramsciana independientemente o no necesariamente marcada por el enfrentamiento con Althusser.<\/p>\n<p>Analizaremos en este art\u00edculo los planteos de Thomas en un trabajo posterior a la publicaci\u00f3n de su libro, que mantiene a su vez continuidad en los temas y puntos de vista, pero en forma m\u00e1s sint\u00e9tica y centrada en los conceptos de hegemon\u00eda, revoluci\u00f3n pasiva y pr\u00edncipe moderno. Utilizaremos como base para nuestra argumentaci\u00f3n el trabajo \u201cHegemony, passive revolution and the modern Prince\u201d<sup>2<\/sup>, en el que el autor polemiza con las m\u00e1s difundidas lecturas del concepto gramsciano de hegemon\u00eda as\u00ed como contra las posiciones que ubican a la \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d como el \u201cpunto culminante\u201d de la teor\u00eda de Gramsci y a la met\u00e1fora del \u201cpr\u00edncipe moderno\u201d, como sin\u00f3nimo de partido pol\u00edtico, entendido en el sentido tradicional.<\/p>\n<p><b>Cuatro deformaciones de la hegemon\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Thomas sintetiza en cuatro las principales lecturas o usos sobre el concepto gramsciano de hegemon\u00eda.<\/p>\n<p>1- La que difundieran Palmiro Togliatti y el PC italiano, de la hegemon\u00eda como consenso (opuesto a coerci\u00f3n) de un grupo social sobre los dem\u00e1s estratos, reduci\u00e9ndola a una direcci\u00f3n \u00e9tica, como parte de la \u201cv\u00eda italiana al socialismo\u201d.<\/p>\n<p>2- La que asocia la hegemon\u00eda a la articulaci\u00f3n de distintos elementos heterog\u00e9neos en un \u201csujeto pol\u00edtico\u201d de corte populista, que surge en el proceso constitucional italiano de la segunda posguerra y llega hasta Ernesto Laclau y Chantal Mouffe.<\/p>\n<p>3- La que postula la hegemon\u00eda como la construcci\u00f3n de consenso en la sociedad civil, opuesta a la coerci\u00f3n estatal y por ende como una teor\u00eda \u201canti-pol\u00edtica\u201d, que asocia con ciertos sectores de la Nueva Izquierda de los \u201860 y \u201870, el mao\u00edsmo de Europa Occidental y el Eurocomunismo.<\/p>\n<p>4- La lectura \u201cgeopol\u00edtica\u201d que postula la hegemon\u00eda como una versi\u00f3n del realismo pol\u00edtico en las relaciones interestatales.<\/p>\n<p>Thomas sostiene que todas estas versiones, construidas sobre la base de lecturas parciales del proyecto te\u00f3rico-pol\u00edtico de Gramsci, \u201ctienen en com\u00fan la reducci\u00f3n de la hegemon\u00eda a una teor\u00eda general del poder pol\u00edtico\u201d, y en consecuencia, de la gobernabilidad y el orden.<\/p>\n<p><b>El \u201cencadenado dial\u00e9ctico\u201d de la hegemon\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Contra estas posiciones, Thomas propone una \u201ctipolog\u00eda\u201d alternativa del concepto de hegemon\u00eda que une en una \u201cserie\u201d o \u201cencadenado\u201d dial\u00e9ctico (<i>dialectical chain<\/i>), cuatro momentos, entendidos estos en el sentido hegeliano de planos conceptuales y no como serie temporal.<\/p>\n<p>\u2022 La hegemon\u00eda como liderazgo social y pol\u00edtico. Bas\u00e1ndose en la tradici\u00f3n del marxismo ruso y la Tercera Internacional, Gramsci comienza a utilizar el concepto de hegemon\u00eda para analizar la formaci\u00f3n hist\u00f3rica del poder estatal moderno, llegando en los\u00a0<i>Cuadernos\u00a0<\/i>a la conclusi\u00f3n de que la formaci\u00f3n de la modernidad pol\u00edtica en Occidente se caracteriza por la ausencia del principio de la hegemon\u00eda del movimiento obrero, desarrollada en \u201cOriente\u201d.<\/p>\n<p>\u2022 La hegemon\u00eda como proyecto pol\u00edtico. Sostiene Thomas que para Gramsci la hegemon\u00eda implica la articulaci\u00f3n de diferentes modos de liderazgo social, cultural y econ\u00f3mico, en un proyecto pol\u00edtico global, que debe construirse sobre la base de la inmensa riqueza de los sectores subalternos, el cual se constituye como un \u201claboratorio pol\u00edtico\u201d para el desarrollo de nuevas formas democr\u00e1ticas y emancipatorias de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica.<\/p>\n<p>\u2022 El aparato hegem\u00f3nico. Este momento contiene, seg\u00fan Thomas, lo que usualmente puede considerarse el aporte nuevo de Gramsci al concepto de hegemon\u00eda. La identificaci\u00f3n de un aparato hegem\u00f3nico burgu\u00e9s constituido por los diarios, editoriales, instituciones educativas, asociaciones sociales, clubes deportivos y redes culturales, plantea la necesidad de la conformaci\u00f3n de una red alternativa de aparatos hegem\u00f3nicos proletarios, destinada a abrir el camino hacia la abolici\u00f3n de las relaciones sociales de explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2022 La hegemon\u00eda del movimiento obrero. Este \u00faltimo y decisivo momento del concepto integral de hegemon\u00eda que sostiene Thomas, hace al activismo pol\u00edtico de Gramsci antes de su encarcelamiento y a la idea presente en los\u00a0<i>Cuadernos\u00a0<\/i>de la centralidad del trabajo como una relaci\u00f3n social que sobredetermina todas las restantes relaciones sociales en las sociedades modernas.<\/p>\n<p><b>La \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d como ant\u00edtesis (o fracaso) de la revoluci\u00f3n activa<\/b><\/p>\n<p>Thomas explica que de 1930 a 1932 Gramsci utiliza el concepto de revoluci\u00f3n pasiva para explicar el proceso del Risorgimento (conformaci\u00f3n el Estado nacional italiano moderno), en el que las clases dominantes excluyeron a las clases populares de una participaci\u00f3n aut\u00f3noma y organizada en el proceso de modernizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Posteriormente, comienza a utilizarlo comparativamente para analizar otras formaciones sociales, como Alemania, que hab\u00eda tenido un proceso similar. A partir de 1932, tiende a generalizar el concepto en el sentido de que este podr\u00eda tener un car\u00e1cter internacional y epocal (tomando el ejemplo del fascismo).<\/p>\n<p>Contra la idea de un Gramsci partidario de \u201crevoluciones pasivas\u201d permanentes, plantea que la misma debe entenderse como ant\u00edtesis de la revoluci\u00f3n activa de las clases populares (como sostuviera Gramsci en C15 \u00a7 62). O como fracaso o ausencia de hegemon\u00eda proletaria y por lo tanto como aborto o l\u00edmites de una verdadera revoluci\u00f3n que cumpla con sus tareas hist\u00f3ricas que determina los l\u00edmites del proceso burgu\u00e9s de modernizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><b>El pr\u00edncipe moderno como partido-laboratorio<\/b><\/p>\n<p>Llegamos finalmente a la idea en la cual se articulan la concepci\u00f3n de la hegemon\u00eda y la de la revoluci\u00f3n pasiva: El Pr\u00edncipe Moderno. Aqu\u00ed Thomas debate contra la idea de que el Pr\u00edncipe Moderno ser\u00eda un mero nombre en clave para el Partido Comunista. Sostiene que por el contrario, contra el formalismo pol\u00edtico propio de la modernidad, en el cual las formas pol\u00edticas subordinan el contenido social, el Pr\u00edncipe Moderno, culmina en la constituci\u00f3n de un \u201cpartido-laboratorio\u201d que es expresi\u00f3n de un contenido que constitutivamente lo excede:<\/p>\n<p>La consolidaci\u00f3n institucional de este proceso en un partido de nuevo tipo, deber\u00eda por lo tanto, no ser entendida como la formaci\u00f3n de un \u201csujeto pol\u00edtico\u201d como un centro unificado de prop\u00f3sito e iniciativa, o un \u201cinstrumento\u201d o \u201cm\u00e1quina\u201d (\u2026) Por el contrario, es una siempre provisional condensaci\u00f3n de relaciones de fuerza que continuamente modifica la composici\u00f3n del Pr\u00edncipe Moderno como un organismo colectivo, y como un expansivo proceso revolucionario en movimiento. Sobre todo, el concepto integral del Pr\u00edncipe moderno, tanto como una amplia din\u00e1mica civilizatoria como un nuevo proceso institucional de transformaci\u00f3n social, representa \u2013en un sentido activo\u2013 un nuevo tipo de cultura pol\u00edtica que deber\u00eda ser capaz de valorizar el poder constituyente como la base de una nueva organizaci\u00f3n social.<\/p>\n<p><b>Hegemon\u00eda proletaria y hegemon\u00eda \u201cnacional-popular\u201d<\/b><\/p>\n<p>Si bien compartimos las cr\u00edticas realizadas por Thomas a las cuatro deformaciones descritas al principio de este art\u00edculo, consideramos que la tipolog\u00eda que ofrece el autor se vuelve un tanto abstracta en funci\u00f3n del \u00faltimo momento que considera clave: el de la hegemon\u00eda del movimiento obrero. Gramsci nunca sostuvo ninguna de las cuatro versiones deformadas que describe Thomas, pero en lo tocante a la hegemon\u00eda de la clase obrera su teor\u00eda se vuelve problem\u00e1tica, si tomamos en cuenta y ponemos en relaci\u00f3n las elaboraciones de los\u00a0<i>Cuadernos de la c\u00e1rcel\u00a0<\/i>con su posicionamiento sobre la hegemon\u00eda proletaria en la URSS, en el debate entre el bloque Stalin-Bujarin y la Oposici\u00f3n Conjunta.<\/p>\n<p>Es en ese debate donde Gramsci se orienta hacia una visi\u00f3n que emparenta la hegemon\u00eda con una idea de \u201cpol\u00edtica nacional\u201d por encima del predominio social y pol\u00edtico del proletariado. En su carta al CC del PCUS se puede leer:<\/p>\n<p>\u2026 Camaradas, jam\u00e1s en la historia se ha visto que una clase dominante estuviera en su conjunto en condiciones de vida inferiores a las de determinados elementos y estratos de la clase dominada y sujeta. Esta contradicci\u00f3n inaudita es la que ha reservado la historia para el proletariado (\u2026) Pero el proletariado no puede llegar a ser clase dominante si no supera esa contradicci\u00f3n con el sacrificio de sus intereses corporativos, no puede mantener la hegemon\u00eda y su dictadura si no sacrifica, incluso cuando ya es dominante, esos intereses inmediatos a los intereses generales y permanentes de la clase. (\u2026) En la ideolog\u00eda y en la pr\u00e1ctica del bloque de oposici\u00f3n renace plenamente toda la tradici\u00f3n de la socialdemocracia y del sindicalismo, la que ha impedido hasta ahora al proletariado occidental organizarse como clase dirigente. Solo una firme unidad y una firme disciplina en el partido que gobierna el Estado obrero puede asegurar la hegemon\u00eda proletaria en r\u00e9gimen de NEP, o sea, en el pleno despliegue de la contradicci\u00f3n que hemos indicado<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p>Desde una posici\u00f3n \u201csustitu\u00edsta\u201d en la cual el grupo dirigente es el depositario del \u201cpunto de vista\u201d de la clase obrera, la identificaci\u00f3n del inter\u00e9s hist\u00f3rico del proletariado con la pol\u00edtica neopopulista de Bujarin-Stalin en 1926, Gramsci realiza un cierto desplazamiento te\u00f3rico. De la hegemon\u00eda entendida desde la centralidad de la clase obrera que combina la lucha por la direcci\u00f3n pol\u00edtica tanto como por el predominio social del proletariado se desliza a otra concepci\u00f3n de bloque obrero-campesino, en el cual la clase obrera es pol\u00edticamente dominante por intermediaci\u00f3n de la direcci\u00f3n partidaria, pero socialmente subordinada por su situaci\u00f3n hist\u00f3rica concreta.<\/p>\n<p>Esta oposici\u00f3n entre \u201cinter\u00e9s econ\u00f3mico corporativo\u201d y hegemon\u00eda, de peso dominante en los\u00a0<i>Cuadernos<\/i>(ver por ejemplo C13 \u00a718) tendiente a oponer el poder social con la direcci\u00f3n pol\u00edtica, es uno de los aspectos m\u00e1s d\u00e9biles del concepto de hegemon\u00eda gramsciano ya que hace difuso precisamente lo que Thomas resalta: la hegemon\u00eda del movimiento obrero. Y asimismo tiene consecuencias en el tipo de Partido propuesto por Gramsci, lo cual vuelve m\u00e1s contradictoria la interpretaci\u00f3n de Thomas.<\/p>\n<p><b>Un Pr\u00edncipe Moderno a la medida de las \u201cnuevas izquierdas amplias\u201d<\/b><\/p>\n<p>Si bien acierta Thomas en se\u00f1alar que para Gramsci el Pr\u00edncipe Moderno no es un mero nombre en clave para referirse al viejo PC, su imagen de un partido de nuevo tipo abierto al poder constituyente que viene desde abajo parece m\u00e1s bien destinada a establecer un Gramsci que dialogue con el legado del autonomismo y los \u201cpartidos amplios anticapitalistas\u201d o neo-reformistas.<\/p>\n<p>Aunque Gramsci postula un partido que al desarrollarse pone en marcha un movimiento que subvierte toda la estructura de la sociedad, el peso que tiene en su \u201cmodelo\u201d la actividad aut\u00f3noma de la clase obrera es muy poco, ya que a diferencia de su per\u00edodo \u201cconsiliar\u201d, en los\u00a0<i>Cuadernos de la c\u00e1rcel\u00a0<\/i>no se hacen referencias a los consejos obreros, ni a los comit\u00e9s de f\u00e1brica. La \u00fanica forma \u201cespont\u00e1nea\u201d de actividad de la clase obrera que aparece en sus notas sobre el Pr\u00edncipe moderno, es el sindicalismo, el cual debe ser superado para establecer una perspectiva realmente hegem\u00f3nica.<\/p>\n<p>Por este motivo, el Pr\u00edncipe Moderno, siempre en la visi\u00f3n de Gramsci, contrariamente a cualquier lectura \u201cexpresiva\u201d de la relaci\u00f3n entre contenido social y formas pol\u00edticas, tiende a abarcar todo el espectro de actividad de la clase obrera, y de esa forma subsume y supera pol\u00edticamente las formas \u201cespont\u00e1neas\u201d del movimiento social.<\/p>\n<p>Del partido-clase (\u201ctotalitario\u201d en el sentido de que abarca el conjunto de la actividad de la clase obrera y \u201cde masas\u201d en el sentido contrario a partido de vanguardia), Thomas realiza una derivaci\u00f3n hacia un partido-movimiento, del cual se mantiene su car\u00e1cter de movimiento hist\u00f3rico y su forma \u201camplia\u201d, pero se identifica con experiencias que poco tienen que ver con la hegemon\u00eda proletaria<sup>4<\/sup>\u00a0y al mismo tiempo se invierte la relaci\u00f3n entre contenido social y forma pol\u00edtica planteada por Gramsci, desplaz\u00e1ndose el eje de lo pol\u00edtico a lo social. Dicho sea de paso, no es la primera vez que se traza este tipo de interpretaci\u00f3n, ampliando la concepci\u00f3n de partido de Gramsci hasta que abarque diversas experiencias de \u201cizquierdas amplias\u201d, populistas o reformistas. En nuestro pa\u00eds, fue Juan Carlos Portantiero quien postulara que las formas \u201cantijacobinas\u201d del partido gramsciano le daban ese car\u00e1cter popular, que bien pod\u00eda emparentarse con la experiencia mao\u00edsta\u00a0<i>(Los Usos de Gramsci)<\/i>.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n de Lenin y Trotsky, este problema de la relaci\u00f3n entre movimiento social y partido se aborda desde otra \u00f3ptica, en la cual el partido (de vanguardia) logra peso de masas a trav\u00e9s del desarrollo de fracciones revolucionarias en los sindicatos y organizaciones de masas y la pol\u00edtica de frente \u00fanico obrero, cuya m\u00e1xima expresi\u00f3n son a su vez los soviets.<\/p>\n<p><b>Algunas conclusiones<\/b><\/p>\n<p>Contra los m\u00e1s difundidos \u201cusos\u201d de Gramsci, que obedec\u00edan a las condiciones en que surgieran la v\u00eda italiana al socialismo, el eurocomunismo y el posmarxismo, Peter Thomas busca establecer una lectura que tiene como punto fuerte la cr\u00edtica de esos lugares comunes que constituyen, como \u00e9l mismo afirma, una suerte de \u201cGramsci para principiantes\u201d. Pero la interpretaci\u00f3n que propone en \u201cHegemony, passive revolution and the modern Prince\u201d, cae a su vez en otro tipo de \u201cuso\u201d, acorde al esp\u00edritu de \u00e9poca actual: un Gramsci defensor de un partido de nuevo tipo, que expresa en forma laxa un movimiento social amplio (que incluir\u00eda a la clase obrera), dif\u00edcilmente asimilable al horizonte pol\u00edtico y cultural de Gramsci, as\u00ed como a la propuesta te\u00f3rica de los\u00a0<i>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/i>.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis del Pr\u00edncipe moderno, en tanto partido-laboratorio, no jerarquiza las tareas preparatorias que van desde las luchas te\u00f3ricas, pol\u00edticas, hasta los combates parciales de la lucha de clases misma, en las que madura y se desarrolla un partido revolucionario. Y tampoco las diferentes tendencias en las que se divide el movimiento obrero (y que son expresi\u00f3n de su heterogeneidad social y pol\u00edtica), que hacen a la existencia de unas fracciones de vanguardia m\u00e1s avanzadas y conscientes que otras.<\/p>\n<p>En este contexto, Thomas, considera el plano del desarrollo pol\u00edtico en t\u00e9rminos hist\u00f3ricos (la tendencia de la clase obrera a constituirse en partido), pero haciendo abstracci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre el car\u00e1cter de clase, las formas organizativas y la estrategia que debe tener ese partido para la conquista del poder obrero. As\u00ed, termina descartando la necesidad de un partido obrero que debe ser centralizado y democr\u00e1tico, es decir, desecha la teor\u00eda leninista de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Blogs de los autores: losgalosdeasterix.blogspot.com.ar y elviolentooficio.blogspot.com.ar<\/strong><\/p>\n<p>1. Leiden-Boston, Brill, 2009.<\/p>\n<p>2.\u00a0<i>Thesis Eleven\u00a0<\/i>117, 2013.<\/p>\n<p>3. Disponible en www.gramsci.org.ar.<\/p>\n<p>4. \u201cPor encima de todo, sin embargo, ha sido la experiencia pr\u00e1ctica de los procesos contradictorios de reagrupamiento de la izquierda a escala internacional \u2013desde las reconfiguraciones de la \u00faltima d\u00e9cada en la izquierda latinoamericana, al mayor o menor \u00e9xito de los partidos de la coalici\u00f3n en Europa, como Die Linke en Alemania, Izquierda Unida en Espa\u00f1a, Syriza en Grecia y el Front de Gauche en Francia, a la emergencia provisional de nuevas formaciones pol\u00edticas en todo el norte de \u00c1frica y el mundo \u00e1rabe\u2013 que ha colocado firmemente la cuesti\u00f3n del partido de vuelta en la agenda contempor\u00e1nea. El horizonte comunista por lo tanto ahora se enfrenta a su propio horizonte de inteligibilidad no simplemente en una discusi\u00f3n sobre la forma partido, sino en la relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre este tipo de debates te\u00f3ricos y las innovaciones organizativas de los movimientos reales de hoy, parafraseando las palabras ya citadas algunas veces de La ideolog\u00eda alemana, que est\u00e1n dirigidos a eliminar el actual estado de cosas\u201d (Thomas, \u201cThe Communist Hypothesis and the Question of Organization\u201d,\u00a0<i>Theory &amp; Event\u00a0<\/i>4, volumen 16, 2013).<\/p>\n<p><strong>FUENTE:\u00a0http:\/\/ideasdeizquierda.org\/la-hegemonia-light-de-las-nuevas-izquierdas\/<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/logo-info-nuevo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4759\" src=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/logo-info-nuevo.jpg\" alt=\"logo info nuevo\" width=\"135\" height=\"177\" srcset=\"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/logo-info-nuevo.jpg 369w, http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/logo-info-nuevo-228x300.jpg 228w\" sizes=\"auto, (max-width: 135px) 100vw, 135px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Acerca de Peter D. Thomas y la actualidad de Gramsci. El libro de Peter D. Thomas,\u00a0The Gramscian Moment. Philosophy, Hegemony and Marxism1, ha generado un nuevo inter\u00e9s por el pensamiento de Gramsci en los \u00e1mbitos de la izquierda acad\u00e9mica y pol\u00edtica en Inglaterra y Francia, y se convirti\u00f3 en cierta medida en un acontecimiento intelectual [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4835,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4,3,10,16],"tags":[13],"class_list":["post-4833","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-columnas","category-educacion","category-politica","category-portada","tag-destacado"],"jetpack_featured_media_url":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/GRAMSCI.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4833","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4833"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4833\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4837,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4833\/revisions\/4837"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4835"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4833"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4833"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.sicnoticias.cl\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4833"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}